El directorio de OSE, con el voto en contra del representante colorado José Amy, aprobó este jueves el pliego licitatorio para construir una nueva represa en Casupá, en el límite de Lavalleja y Florida, con una inversión de US$ 130 millones, confirmaron a El País fuentes del ente.
Tras este paso, está previsto que en la próxima semana, antes de que termine junio, se lance la licitación internacional. La obra genera adhesiones y acumula varias críticas de vecinos y políticos de la oposición.
Ocho consorcios se presentaron en diciembre pasado a la etapa de precalificación: CWE (China International Water & Electric Corp.); CCCC-YREC-Impacto (CCCC Water Resources and Hydropower Construction Co., Ltd.; Yellow River Engineering Consulting Co., Ltd.; e Impacto Construcciones S.A.); Consorcio Casupá (Sinohydro10 y Grinor); Rovella CVC; Espina – Consultora de Riegos S.A.; Consorcio Constructor de Presas Uruguay (Traxpalco, Berkes y Toniolo Busnello); Teyma Constructora y Conconcreto S.A., y CMC-Pietroboni.
Está previsto que, tras una etapa de precalificación, cuatro de los ocho pasen a competir en la próxima licitación. Estos son los consorcios CCCC-YREC-Impacto; Casupá (Sinohydro10 y Grinor); Consorcio Rovella CVC, y Constructor de Presas Uruguay (Traxpalco, Berkes y Toniolo Busnello), agregaron fuentes de OSE a El País.
La obra con una capacidad total de 118 millones de metros de cúbicos (m3), casi el doble de Paso Severino (67 millones de m3), la reserva actual más grande, se financiará con un préstamo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Casupá tendrá aproximadamente 750 metros de longitud y 30 metros de altura máxima, con un área de embalse de 2.127 hectáreas. Para el proyecto se expropiarán 3.418 hectáreas, que suman 102 padrones. Este proceso ya inició con la expropiación de 380 hectáreas por unos US$ 3,5 millones, tal como informó El País.
OSE busca con la construcción de Casupá lograr reservas de agua bruta para “un período mínimo de 60 días en cualquier circunstancia y época del año, aún en el supuesto de disfunción grave de alguna de las fuentes”, marcó el ente en una presentación pública del proyecto.
La obra llegaría tras la peor crisis hídrica en un siglo, ocurrida en 2023, que tensionó el suministro normal de agua corriente en la zona metropolitana. Y también tras el reciente déficit hídrico entre finales de 2025 y mayo de este año, que llevó las reservas de Paso Severino a menos de la mitad de su capacidad.