POLÍTICA AMBIENTAL

Nuevo Ministerio de Ambiente proyecta tasa que deberán pagar quienes compren envases

El monto es para envases de plástico, nylon o vidrio, entre otros materiales. El importe será devuelto a los clientes si llevan los recipientes vacíos al súper.

Góndola de bebidas en supermercado de Uruguay. Foto. Francisco Flores
La tasa se aplicará a los recipientes de plástico, nylon y vidrio, entre otros materiales. Foto: Francisco Flores

Las autoridades del futuro Ministerio de Ambiente planean asumir antes de fin de agosto y ya tienen varios proyectos en agenda. Uno de ellos es la creación de una tasa que deberán pagar quienes compren productos en envases que se pueden reciclar, ya sea de plástico, nylon o vidrio, entre otros materiales. El costo de esa tasa, cuyo monto aún no se ha definido y no se sabe si será fijo o porcentual, será devuelto al consumidor si los recipientes son llevados al supermercado o al punto de retorno que se decida en su momento.

El futuro ministro de Ambiente, Adrián Peña, y el futuro subsecretario, Gerardo Amarilla, trabajan por estos días en la estructura del ministerio, que en una primera instancia no tendrá una sede única para sus cerca de 450 funcionarios.

“Estamos viendo dónde se va a instalar el ministro, el subsecretario y también la dirección general con un pequeño soporte administrativo para trabajar en el diseño del Presupuesto, entre otros temas”, dijo Amarilla a El País. Aún no está confirmado dónde será.

Pero, además, buscan un edificio para albergar a todos los empleados que hoy están repartidos en al menos cuatro lugares distintos: los funcionarios de la actual Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) que hoy están en dos sedes distintas, la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua), la Secretaría Nacional de Ambiente, Agua y Cambio Climático en Presidencia y también un laboratorio que está en el LATU.

“Lo lógico y eficiente es llevarlos a un edificio único que sea del Estado y que no suponga aumento de gasto, sino ahorros, porque hoy pagamos alquileres por sumas importantes”, indicó el subsecretario. Manejan varias opciones de edificios públicos que no tienen destino actual. “Estamos negociando para ver si conseguimos uno en comodato”, dijo Amarilla. Esa nueva sede funcionaría a partir de 2021.

Proyecto en espera.

La propuesta de la tasa de retorno incluirá a envases de plástico y eventualmente otros materiales como nylon y vidrio, según el subsecretario. Se busca “fomentar el retorno de los envases en una economía circular”, afirmó Amarilla.

“La idea sería ver cómo complementamos la ley integral de residuos, donde está establecida la responsabilidad extendida del productor o el importador, con una tasa de retorno para generar responsabilidad en la población y que no sea un costo más”, sostuvo el futuro subsecretario.

En los hechos, el consumidor tendrá la libertad de tirar el envase, si lo quiere, o irlo a devolver. “Si quiere recuperar los pesos que puso, los debe llevar a algún centro de cambio”, explicó Amarilla, quien niega que se trate de un impuesto. El criterio será similar al que hoy se usa con los envases retornables. “Después la empresa lo procesará y lo volverá a la cadena productiva”, afirmó Amarilla.

No hay un plazo definido de aprobación de esta tasa pero sí una prioridad ni bien asuman las autoridades, junto al tema del agua, las áreas protegidas y permisos ambientales. “El de los residuos es un tema complejo y hay que buscar muchas estrategias. Esta sería una de ellas”, afirmó Amarilla.

Residuos plásticos. Foto: Archivo El País
Residuos plásticos. Foto: Archivo El País

En una entrevista la semana pasada en el programa Quién es quién de canal 5 y Diamante FM, Amarilla había dicho que con el incentivo económico se buscará generar “conciencia ambiental” y la cultura de que “lo que uno tira en la calle termina después por las aguas pluviales yendo a una cañada, un arroyo y termina en una isla de basura en el medio del océano que es una vergüenza para la humanidad”. Además, se intentaría generar “mano de obra” y trabajo a partir de la reutilización del material y que todo no termine en un relleno sanitario, un problema para las intendencias. “El gran problema es la basura: dónde la ponen, como la tratan y lo que contamina”, afirmó.

Gerardo Amarilla: “No tomo agua de la canilla”

El designado subsecretario de Ambiente, Gerardo Amarilla, dijo la semana pasada que no toma agua de la canilla porque no se siente “confiado en el estado en que ha quedado el río Santa Lucía” y que aspira a terminar el mandato revirtiendo esa situación.

En una entrevista en el programa Quién es Quién de canal 5, indicó: “Por más tratamiento y químicos que se le pongan al agua, ya el tema de que tenga mucho tratamiento” lo desincentiva a beber” . Amarilla dijo que su aspiración es mejorar la calidad del agua “para que vuelva a ser el orgullo” de los uruguayos. “Para mí sería un logro si el último día de gobierno abrimos la canilla y tomamos agua, o paro en la ruta 5 o la ruta 8 o la ruta 1, me bajo en un arroyo y saco agua con un tarrito y tomo sin problema porque sé que el agua de mi país está limpia y pura como hace 25 o 30 años”, afirmó. Las nuevas autoridades trabajan en un plan para la cuenca del Santa Lucía.

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