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Malestar dentro del gobierno y el Partido Nacional por la movida de Laura Raffo sobre la Rendición de Cuentas

Desde que la economista y probable precandidata presentó su movimiento -Sumar- el 20 de julio pasado, los motores de la interna blanca comenzaron a encenderse

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Lanzamiento de campaña de Laura Raffo y su movimiento Sumar
Lanzamiento de campaña de Laura Raffo y su movimiento Sumar.
Foto: Leonardo Mainé

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Es común escuchar la resignación de algunos dirigentes del Partido Nacional sobre la imposibilidad de controlar su propia naturaleza, que los lleva muy frecuentemente a generar polémicas internas sin importar qué etapa política o electoral atraviesan, porque -como resumió ayer un dirigente nacionalista a El País- los blancos suelen estar siempre en campaña, solo que la mayor parte del tiempo eso se “disimula”.

Los blancos también saben que aunque las elecciones que se vienen serán distintas a casi todas las que ha habido -porque ahora son partido de gobierno y eso implica un abordaje más mesurado a la hora de pedir otro voto de confianza por algo que ya están realizando- la campaña formal que ya está comenzando tendrá todos los condimentos de siempre.

Y la cocina, en esta primera semana de agosto, ya se encendió. La chispa la aportó la economista Laura Raffo y los dirigentes del flamante proyecto nacionalista llamado Sumar, conformado como plataforma de su futura precandidatura, que tiene el apoyo de dos sectores grandes -el Herrerismo y Alianza Nacional- más otros grupos pequeños -como el movimiento Nacional de Rocha- y dirigentes independientes.

Raffo tomó una decisión que, de acuerdo a sondeos realizados por El País en ámbitos parlamentarios y de gobierno, “sorprendió” para mal, generó “desconcierto” e incluso hay dirigentes de primera línea del partido y del Poder Ejecutivo -fuera, por supuesto, de las fronteras de Sumar- que entienden que la economista cometió un “error político” inexplicable.

¿Qué ocurrió? Raffo decidió que aportará ideas en la Rendición de Cuentas que por estos días se discute en la Cámara de Diputados, ya que la alianza Sumar tiene varios representantes parlamentarios con un perfil económico -sin ir más lejos el presidente de la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, Juan Martín Rodríguez.

Las molestias, que también se generaron en filas de otros partidos de la coalición de gobierno, se debe al menos a tres interpretaciones críticas. Porque, primero, está la lectura simple que han hecho algunos al poner el ojo en el hecho de que alguien ajeno al Parlamento -por más que Raffo actuara colectivamente con su nuevo sector- desembarque de pronto para incidir en una tarea propiamente legislativa en la que esta dirigente no tiene arte ni parte. Luego, tal vez más importante, aparecen quienes vieron que, de aceptar sus iniciativas o construir propuestas a partir de sus planteos, esta- rían tejiendo el rédito político de una eventual precandidata contra la que, dentro de pocos meses, estarán compitiendo.

Y esto se suma una tercera lectura que se hace en el oficialismo, y es que la intervención de la economista puede producir distorsión en el diálogo y la coordinación que ya está activa entre los legisladores del oficialismo y el propio Poder Ejecutivo, que ya definió las prioridades en el mensaje presupuestal y que cualquier modificación en el articulado que se proponga desde las filas nacionalistas deberá tener necesariamente el “aval” del presidente.

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La reunión que tiene hoy Sumar

Pese a que en un primer momento se señaló que Laura Raffo mantendría hoy una reunión con la bancada del Partido Nacional para transmitir las propuestas que, en nombre de Sumar, propondrá para ser analizadas en el marco de la Rendición de Cuentas, finalmente el encuentro será solo con los legisladores que integran su sector.

Tal como informó El País esta semana, la economista maneja, como asuntos de preocupación a ser contemplados en la actual norma presupuestal que se analiza en Diputados, algunas situaciones a atender en la Universidad de la República; necesidades encontradas en el área de los niños y adolescentes; y los reclamos por las conocidas dificultades económicas que se atraviesan en las fronteras, en especial la limítrofe con Argentina, entre otros temas.

“Miden el aceite”

En el círculo político de Raffo estaba arriba de la mesa, como una posibilidad, que esta noticia no se recibiera con los brazos abiertos, pero no con esta dimensión, y no en el tono con el que algunos legisladores de este mismo partido, en forma anónima, rechazaron la iniciativa de la economista, como difundió El País este viernes.

“Le están midiendo el aceite a Laura, lo que nos parece bárbaro, porque su respuesta fortalece su posicionamiento”, señaló en respuesta el senador Rodrigo Blás, integrante de la Sumar, a El País. El senador defendió la legitimidad de su sector partidario de plantear propuestas parlamentarias en nombre de su conductora, al igual que lo hace el resto de los sectores de todos los partidos. Eso, que ocurrió siempre -siguió Blás- ahora se recibió distinto debido a que lo propuso una dirigente que se proyecta como “una precandidata nueva que se les hace difícil de comprender, porque viene a sacudir desde las raíces los funcionamientos políticos”. Y además reconoció: “No voy a andar escondiendo que, más allá de las formalidades, si hemos designado a Laura para que lidere Sumar es con la pretensión de que sea candidata”.

El diputado Rodríguez, también del Herrerismo, opinó ayer en la misma línea que su compañero de proyecto político. Aunque usó algunos adjetivos más: “Yo no sería tan atrevido de decirles a mis colegas de la coalición o de la oposición a quién pueden escuchar o con quién pueden intercambiar. Me parece -enfatizó en rueda de prensa- que es un acto de soberbia que no hace justicia con las tradiciones más ricas de nuestra democracia”.

Y el representante Sebastián Andújar, otro de los dirigentes del Herrerismo detrás de la eventual precandidatura de Raffo, entendió igual de necesario defender la decisión de su líder de participar de este debate legislativo, y en función de más de una razón. “Los diputados tenemos una gran oportunidad de defender una mayor eficiencia en la gestión a través de pequeños cambios en la distribución de recursos, y eso implica modificar algunas cosas que vienen en el mensaje del Poder Ejecutivo. Por eso es válido consultar a personas con aptitudes mayúsculas como tiene Laura Raffo”, dijo quien además es presidente de la Cámara de Diputados.

En un tono propio de los discursos de campaña que ya muestra los dientes, Andújar agregó: “Es notorio que en todas las Rendiciones de Cuentas hay un sector político del Partido Nacional beneficiado con incremento presupuestal, pero más recursos no es directamente proporcional a mejor gestión”, afirmó, sin decirlo, en referencia a la agrupación nacionalista más grande y con más representantes en el gobierno (Aire Fresco), cuyo referente es el secretario de la Presidencia y el otro futuro precandidato blanco para el año próximo, Álvaro Delgado.

De modo que los blancos desataron una polémica teñida de la interna que ya se va gestando hacia 2024, que algunos nacionalistas aceptan como inevitable y parte del ciclo que ya está activo, mientras que otros, como el ministro Javier García, advierten sobre sus desventajas.

Laura Raffo se les hace difícil de comprender, porque viene a sacudir desde las raíces los funcionamientos políticos. No voy a andar escondiendo que, más allá de las formalidades, si hemos designado a Laura para que lidere Sumar es con la pretensión de que sea candidata. Y, como tal, representa las ideas y las propuestas de aquellos que apoyamos su liderazgo, y estas deben ser escuchadas.
Somos un nuevo sector del Partido Nacional que tiene bien claro lo importante que es la coalición de gobierno funcionando al unísono. Yo no sería tan atrevido de decirles a mis colegas de la coalición o de la oposición a quién pueden escuchar o con quién pueden intercambiar. Me parece que es un acto de soberbia que no hace justicia con las tradiciones más ricas de nuestra democracia.
La búsqueda legítima de los perfiles no puede debilitar al gobierno. Si en el propio Partido Nacional, en el propio sector del presidente de la República, marcamos diferencias, nos debilitamos. Insisto, no es un decorado del discurso ni una palabra que invocamos para recibir aplausos: la unidad es el valor estratégico que tiene el partido y lo que los militantes nos reclaman.

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