El embajador de Ucrania en Uruguay, Yurii Klymenko, no se muestra optimista sobre el devenir de la guerra en su país y piensa que se está en una de las etapas más difíciles del conflicto. “Es ahora el momento crítico. Rusia demuestra que no está interesada en la paz. Cuando aparecen más esfuerzos internacionales, cuando por la parte de Estados Unidos y del propio presidente (Donald) Trump se da el compromiso de poner fin a la matanza de los ucranianos, al mismo tiempo, Rusia responde con escalada, con los ataques masivos con drones, bombas guiadas y misiles balísticos hipersónicos”, explica en entrevista con El País.
Klymenko presentó esta semana cartas credenciales al presidente de la República, Yamandú Orsi. Se reunió con la vicepresidenta Carolina Cosse y fue recibido por la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados. Está afincado en Buenos Aires y es embajador concurrente en Uruguay, mientras se aguarda la instalación de una embajada propia en el país, algo que está muy cerca de concretarse. “La decisión ya está tomada al más alto nivel, entonces estamos trabajando para formalizarla y espero que en el futuro más próximo la embajada empiece a funcionar con la residencia en Montevideo. Nuestras relaciones bilaterales tienen mucho potencial”, dijo el diplomático.
El tema excluyente que ocupa a Ucrania desde el 24 de febrero del 2022 es la guerra. En aquella mañana, el país amaneció con explosiones, el sonido de las sirenas y con Rusia invadiendo su territorio. Han pasado más de tres años, con cientos de miles de muertos y heridos entre militares de ambos bandos y civiles, además de millones de desplazados.
El final de la guerra no se ve cerca. “Rusia no está buscando la paz, está provocando a otros países, demostrando sus intenciones revanchistas, expansionistas y esto es un desafío grande para la estabilidad, es un desafío para la paz no solo en Europa, si no en todo el mundo”, expresó.
Para Ucrania, la cooperación internacional y las presiones sobre Rusia son clave en la búsqueda de ponerle fin al largo conflicto, asegura el diplomático. Además, agradeció el apoyo uruguayo a su país y pide que continúe con la nueva administración del presidente Orsi. “Nosotros agradecemos a Uruguay por todo el apoyo político en el marco de los organismos internacionales. Agradecemos por todo y esperamos que Uruguay continúe apoyando a Ucrania”, expresó.
Hay dos temas puntuales en los que el gobierno ucraniano está solicitando la adhesión uruguaya, informó Klymenko. Uno está vinculado a los más de 20 mil niños secuestrados por el ejército ruso. “Rusia roba mucho en Ucrania, pero también quiere robar nuestro futuro, que son los niños. Ellos sufren mucho; no les permiten hablar ucraniano, no les permiten mantener contactos con sus familiares, les adoctrinan inmediatamente, les cambian sus datos que imposibilitan su búsqueda, los militarizan para usarlos en el futuro como soldados contra su propia patria”, afirmó. En este sentido hay una coalición liderada por Canadá y piden al Uruguay que se sume.
El otro asunto es el de Crimea, un territorio reclamado por Ucrania y hoy en posesión rusa. “Contamos con la adhesión de Uruguay a la Plataforma Internacional de Crimea, una herramienta diplomática para restablecer la soberanía e integridad”, dijo el embajador. Para la próxima cumbre en Suecia el país fue invitado.
A pesar del panorama adverso, en Ucrania imaginan el día después. “Pensamos en poner fin a la guerra lo más pronto posible. Y así reconstruir el país, próspero y en paz. Al mismo tiempo, el país agresor tiene que rendir cuentas, necesitamos justicia para todas las víctimas de esta guerra no provocada y muy injusta. Es importante demostrar a todos los dictadores que la impunidad nunca va a prevalecer”, sentenció el embajador Yurii Klymenko.
“Hay que incrementar las sanciones para Rusia”
El embajador ucraniano en el Río de la Plata considera que “el camino hacia la paz es a través de incrementar las sanciones a Rusia para no permitirle obtener los recursos para continuar la guerra”. Además dijo que Ucrania precisa del “apoyo en materia militar así como económica y humanitaria. No hay otro camino porque Rusia no está interesada en la paz, entonces hay que presionar”, reflexionó y apeló a “los países democráticos”.