A un año exacto del inicio de lo que definió como la "operación militar especial" de su país en Ucrania el embajador de Rusia ante Uruguay, Andrey Budayev, emitió este viernes un mensaje con el objetivo de dar un punto de vista "alternativo" al que, dijo, impera a nivel mundial sobre este conflicto.
En el mensaje, difundido a través de los canales oficiales de la Embajada rusa en Montevideo, Budaev precisó que el objetivo de su país es "desmilitarizar y desnazificar al régimen criminal de Kiev". También "proteger" a los "habitantes rusos" que residen en las regiones de Donetsk y Luahansk —zonas reconocidas como parte de Ucrania pero autoproclamadas repúblicas populares y unidas a Rusia a través de plebiscitos sin reconocimiento internacional— además de detener las "amenazas existenciales" a la seguridad de país en el contexto de un "acercamiento constante" de la infraestructura militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a sus fronteras.
Budaev aseguró que los militares rusos utilizan armamento "de precisión" tratando de evitar siempre víctimas entre la población civil. "Al mismo tiempo", precisó, "hemos sido testigos de las múltiples atrocidades de los nacionalistas ucranianos, que bombardean constantemente áreas residenciales, escuelas y hospitales del Dónbass, y torturan y matan cruelmente a los prisioneros militares rusos", aseguró.
El embajador se detuvo especialmente en el "papel destructivo" de la OTAN, que ya es "una parte más" en el conflicto militar. Su verdadero objetivo, precisó, es derrotar a Rusia para así salvar su hegemonía global y que para eso lucharán contra Moscú "hasta el último soldado ucraniano" proporcionado a su vez en forma continúa y reclutando mercenarios en varias partes del mundo. Todo esto, señaló el diplomático, solo colabora en escalar el conflicto y aumentar la pérdida de vidas humanas.
Budaev consideró probada la existencia de una "red de biolaboratorios", estadounidenses en Ucrania, "descubiertos" poco después del inicio del conflicto, que "desarrollaban patógenos mortales". También acusó a Washington de desencadenar una "guerra híbrida" contra Rusia, junto a una "descarada campaña de desinformación y rusofobia" con el fin de manipular a la opinión pública mundial en contra de su país.
El diplomático aludió a su vez a las múltiples sanciones económicas "ilegítimas" que Occidente le ha aplicado a Rusia, lo que no hizo más que repercutir negativamente en toda la economía global, provocando así una crisis energética y alimenticia internacional y afectando principalmente a los países en desarrollo. Pese a eso, sostuvo, Rusia soportó los embates y fortaleció sus lazos comerciales con "países amigos". Moscú, afirmó, sigue cumpliendo todos sus compromisos comerciales a nivel mundial.
"Rusia nunca ha rechazado el proceso de negociación con Ucrania", afirmó Budaev. Allí recordó que el propio presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, suscribió un decreto que le prohibió entrar en negociaciones con Moscú. "Estamos dispuestos a negociar con Ucrania, sin condiciones previas", señaló. Una negociación que, precisó, debe basarse "en las realidades existentes", Budaev dijo que la prioridad de su país sigue siendo la misma: garantizar la seguridad, soberanía e identificación de Rusia y su gente.
A un año del inicio de la "operación especial", el embajador sostuvo que su resultado más importante ha sido la vuelta a un mundo multipolar y policéntrico, más justo y democrático, que corresponde a los intereses de la mayoría de las naciones.
"No tratamos de imponer nada a nadie", dijo Budaev con respecto a su mensaje. Solo se trata, señaló, de un punto de vista alternativo para que la gente pueda sacar sus propias conclusiones y así poder tener un "enfoque más objetivo y balanceado" sobre la situación en Ucrania.