Redacción El País
Dos ladrones protagonizaron un episodio policial con varias idas y vueltas durante la mañana de este miércoles en el barrio Cerrito de la Victoria, en Montevideo. A la hora del ingreso a clases llegaron en moto a la puerta de un colegio ubicado en la esquina de Bruno Méndez y Juan Arteaga. Allí le robaron la moto a un funcionario, para lo que previamente le pegaron un culatazo.
Según informó Telemundo y confirmó El País con fuentes policiales, otro empleado que arribaba casi al mismo tiempo en un pequeño camión vio el robo y se propuso chocar a los delincuentes para que no se llevaran la moto. Logró derribarlos pero los ladrones se levantaron y dispararon contra el camión, lo que les permitió huir en el vehículo en el que habían llegado al colegio, abandonando el del funcionario.
Inmediatamente llegó un patrullero y comenzó una persecución con intercambio de disparos que provocó que, a cuatro cuadras, un balazo impactara en la fachada de otro colegio, ubicado en General San Martín y Rafael Hortiguera.
La persecución continuó hasta el barrio 40 Semanas, donde el patrullero sufrió un siniestro de tránsito y cayó en una cuneta. Por tanto, los ladrones lograron huir.
“Vengo llegando a mi trabajo y veo a mi compañero que está afuera para entrar y veo que está solo con la cabeza sangrando”, narró a Telemundo el conductor del camión que inicialmente intentó detener la rapiña. “Veo dos tipos que se están montando sobre la moto de él y los atropellé. Cayeron los dos y pensé que quedaba en eso, pero sacaron el arma y nos agarraron a tiros”, dijo y agregó que su vehículo sufrió un impacto de bala.
“Viene otro vehículo, lo chocan. Se levantan, el de la moto le vuelve a tirar un tiro al del auto y se van nomás”, continuó.
En el colegio donde una bala impactó en la fachada los niños estaban arribando para ingresar a clases. Un padre contó al informativo que los ladrones y la Policía se enfrentaron cerca de él: “Cuando estoy bajando a mis hijos veo que viene la Policía en sentido contrario, se bajan y escucho un ‘alto’ y un estruendo”. Explicó que producto del incidente se generó un ambiente tenso en el centro educativo: “Mis hijos entraron llorando”.