Guerrilleros capturaron un buque mercante y tomaron como rehenes a los miembros de la tripulación. Se encuentran esparcidos en una amplia zona de islas del río Uruguay desde donde controlan el tráfico de drogas y armas desde Argentina.
Este es el escenario bélico planteado en el ejercicio de la denominada operación "Río Revuelto", que la Armada Nacional desarrolló durante cinco días en aguas del curso binacional, entre las localidades de Fray Bentos y Nuevo Berlín.
"La fuerza se abocó a capturar al enemigo con toda la fuerza naval que posee la nación. El combate fue en agua, tierra y mar", explicó a El País, el capitán de Navío Jorge Elizondo, uno de los responsables de la operación.
Con amplio despliegue de medios y personal, que incluyó 357 efectivos -de los cuales 150 eran Fusileros Navales y 50 formaban una "fuerza de oposición"-, el ejercicio simuló la incursión de un grupo beligerante que atacaba objetivos civiles y amenazaba causar un desastre ecológico.
Para ello se emplearon las Fuerzas Especiales del Cuerpo de Fusileros Navales, "que preparadas para este tipo de acciones hacen el papel de fuerzas insurgentes".
Elizondo indicó que se planteó "un escenario bélico complicado, propicio para guerrilleros que lograron insertarse y esconderse en varias islas, desde donde se produjo el sabotaje a la navegación de cabotaje".
IDEAL. "Esta es una de las zonas más agrestes del país, con un conjunto de islas, navegación restringida y la dificultad del terreno para el acceso de los medios, lo que la hace ideal para el adiestramiento de nuestras fuerzas", explicó el marino a El País.
De la maniobra participaron cuatro buques de porte, lanchas de desembarco, aviones y helicópteros; entre otros, los buques ROU 23 "Maldonado", ROU 11 "Río Negro", el ROU 12 "Paysandú" y el ROU 31 "Temerario".
Asimismo, tomaron parte las lanchas de desembarco LD 42 y LD 46; un helicóptero Bolkow Bo 105 y un avión Beechmcraft 200T de la Aviación Naval.
En tierra fueron desplegados 17 camiones, incluidos los que ofician de reserva de combustible, taller o refrigeración para alimentos.
"Tenemos todo para permanecer en el área hasta eliminar la amenaza", informó Elizondo durante el ejercicio.
COMO LA VIDA MISMA. El simulacro fue tomado con tal seriedad y realismo que algunos efectivos permanecieron internados en lo espeso de la vegetación sin dar señales de vida durante tres jornadas.
Este es un ejercicio preparatorio de la operación internacional ACRUX que se realizará el próximo año en este mismo lugar, con participación de fuerzas de Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia.
"Este tipo de acciones nos permite ejercer soberanía, pero además está direccionado a proteger el acuífero guaraní, una de las mayores riquezas de Sudamérica y del mundo, que es compartida por los países de la región", indicó el capitán Jorge Elizondo.
La cifra
357
efectivivos participaron de las maniobras en la operación "Río Revuelto", que se llevó a cabo entre Fray Bentos y Nuevo Berlín.