La Suprema Corte de Justicia (SCJ) confirmó en última instancia la condena a la máxima pena de 30 años de cárcel más 15 años de medidas de seguridad eliminativas, al femicida de Natalia Lagos, la joven de 23 años que fue asesinada por su expareja en 2023, informó Subrayado (Canal 10) y confirmó a El País el abogado de la familia de la víctima, Rafael Silva.
Natalia mantuvo una relación de pareja de aproximadamente un año con su femicida, un expolicía, llegando incluso a convivir. Luego de terminar el vínculo —en julio de 2023—, ella lo denunció por varios episodios de violencia que dijo haber sufrido durante toda la relación, así como acosos y amenazas posteriores.
Debido al miedo que ella tenía por las constantes amenazas, es que por las noches era acompañada por familiares o amigos, quienes se turnaban para que no pasara sola.
El caso
En las primeras horas del 2 de agosto de 2023, el condenado se hizo presente en la vivienda donde se encontraba Natalia, ella estaba con Franco Aranda, un amigo que la estaba acompañando.
Entonces, el exnovio de Natalia “tiró la puerta abajo”, según dice la acusación a la que accedió El País, y comenzó a golpear en la cara a Aranda mientras amenazaba con matarlo. Luego de pegarle, tomó una cuchilla de la cocina y lo apuñaló en el abdomen, mientras que le decía a su exnovia: “Si no es conmigo, no va a ser con nadie”.
Fue en ese momento que el ahora condenado se llevó a Natalia en el auto de Aranda, conduciendo con destino desconocido. Mientras, Aranda se encontraba ensangrentado sobre la cama, aunque consiguió sobrevivir.
Cerca de las 2:00 de la madrugada, el femicida aceleró el vehículo a la altura del peaje ubicado en la ruta 8, en el kilómetro 50,5, e impactó contra una protección de hormigón. Natalia falleció al momento del choque mientras que el hombre tuvo heridas leves que no le significaron ninguna complicación a su salud.