HORROR EN NUEVO PARÍS
Las dos mujeres están internadas en el Hospital Pereira Rossell, donde son atendidas por especialistas.
Las mujeres de 26 y 35 años que vivían una situación doméstica extrema y eran violadas por sus hermanos, se encuentran ingresadas en el Hospital Pereira Rossell. Fueron atendidas por la Secretaría de Discapacidad de la cartera del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), dado que ambas presentarían enfermedades mentales y aún están siendo evaluadas por especialistas.
“En el 2020 el Mides tuvo un intento de acercamiento a esta familia a partir de un pedido de intervención, pero no logró ubicarlas. Y recién ahora se nos puso en conocimiento de esta situación. Es la primera vez que la Dirección Nacional de Discapacidad interviene”, dijo en declaraciones a Subrayado (Canal 10), Karen Sass, la directora de esta área del ministerio.
La jerarca señaló que este tipo de casos críticos llega al Mides más a menudo de lo que se sabe. “En este caso por suerte hubo una vecina que se animó a denunciar, eso es muy importante”, enfatizó Sass. Solo así logran enterarse de estas situaciones. La misión de la división es “dar vuelta estas situaciones que son muy complejas”, dijo la jerarca.
Los equipos técnicos del Pereira Rossell y del Mides están trabajando conjunto en este caso, con especial cuidado -señaló la funcionaria- de no poner en riesgo a las víctimas. “Queremos que de a poco vuelvan a tener una vida digna”, concluyó la jerarca del Mides. Luego de intervenir en lo más necesario, la idea es que las jóvenes sean llevadas a un hogar más definitivo.
Por otro lado, la fiscal de Delitos Sexuales al frente del caso, Mariana Alfaro, dijo a El País que “la situación es crítica y que la investigación va a ser larga”. No quiso revelar más información al respecto hasta que el caso no avance.
Negligencia y violación
La terrible situación se conoció el lunes 7 de marzo -y fue publicada el domingo por El País-, cuando una vecina del barrio Nuevo París escuchó los gritos desgarradores de una mujer. Se acercó a la cerca lindera, miró en dirección al patio y la escena la impactó: una joven era violada por uno de sus hermanos a plena luz del día. Llamó a la Policía y a los pocos minutos llegaron a la vivienda varios patrulleros de la Unidad de Respuesta Rápida de Montevideo (URPM).
Los policías, acostumbrados a ver situaciones límites, se sorprendieron por el estado en que encontraron a dos mujeres, de 26 y 35 años. Vestían buzos de mangas cortas, shorts y no tenían calzados. Las dos víctimas se encontraban en un estado andrajoso, desnutridas y con falta de higiene de años. Sus cabellos cortos estaban llenos de greñas.
Las estaturas de ambas eran similares a las de niñas de 12 años, según relataron fuentes de la investigación, y señalaron que obviamente sufrían déficit de crecimiento. Según dijo una fuente policial a El País, las dos mujeres y un hermano de 13 años fueron subidos a un patrullero de la URPM y trasladados al Centro Coordinador del Cerro para que recibieran las primeras atenciones.
A simple vista los policías apreciaron que las víctimas estaban en shock. Una de ellas, la de 35 años, no hablaba. Se tapaba la cara con una mano y no se separaba de un osito de peluche. Su hermana, de 26 años, sí intercambió algunas frases con los agentes y fue quien denunció las violaciones. “Lo único que hicimos fue sacarlas de su casa. Los hermanos volaron de allí”, expresó uno de los agentes involucrados.
Las víctimas fueron trasladas al Hospital Pereira Rossell, en donde “se les brindó la atención que requerían por medio de un equipo interdisciplinario con médicos, psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales”, dijo a El País la Directora del hospital, Risel Suárez.
Las jóvenes fueron trasladadas con un menor de 13 años -el que la vecina vio violando a una de ellas. Este en un principio fue con las mujeres al Pereira Rossell. Y según supo El País luego fue entregado a la madre.
Mides busca profundizar en discapacidad
La Secretaría Nacional de Cuidado y Discapacidad del Mides tiene equipos especializados en discapacidad y en violencia, y por eso es importante que las personas denuncien este tipo de situaciones para que puedan intervenir. “Esta es la única forma en la que la secretaría logra conocer estos casos y así trabaja para erradicarlas y ayudar en todas las medias posibles a las víctimas”, indicó Karen Sass, la jefa de la divisón, ayer en entrevista con Subrayado (Canal 10).
Dentro de la Dirección Nacional de Discapacidad hay un equipo específico que trabaja en situaciones de violencia y acompaña procesos judiciales o situaciones de mayor vulnerabilidad. Este equipo trabaja con otros organismos del Estado, justamente poniendo el énfasis en lo que significa la discapacidad. “Venimos trabajando para profundizar en todas las políticas”, expresó la jerarca.
En los casos judicializados, esta secretaría del Mides tiene un plazo para comunicarle a la jueza la intervención que se está haciendo. Ya se ha tenido público conocimiento de otros casos de abusos hacia discapacitados. Concretamente, uno de los casos más preocupantes fue el que sucedió en 2018, cuando se constataron abusos sexuales de funcionarios a personas con discapacidades que residían en centros de 24 horas del INAU y en oenegés. Los sucesos fueron denunciados a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (Inddhh) en 2016 y 2017.
ACLARACION: En una primera versión de esta nota se informó que las jóvenes estaban internadas en un hogar del MIdes. Lo correcto es que siguen en el Hospital Pereira Rossell. A los lectores y a los involucrados las disculpas.