La jueza María Noel Odriozola definió este lunes aceptar la petición del abogado de Moisés Martínez, quien solicitó que su cliente cumpla con arresto domiciliario hasta que obtenga sentencia firme. Martínez fue condenado a 12 años de cárcel por haber matado a su padre tras una infancia llena de abusos a él, sus hermanas y su madre. La Asociación de Prensa Uruguaya (APU) transmite la audiencia en vivo.
La ley uruguaya estable que todo imputado debe ser considerado inocente hasta que tenga una sentencia firme en su contra. En el caso de Moisés Martínez, su fallo no está firme puesto que puede ser apelado —recurso que ya anunció que interpondrá— y puede impugnarlo, eventualmente, ante la Suprema Corte de Justicia. Martínez hoy se encuentra en la cárcel de manera "preventiva".
La Fiscalía de Homicidios de 1er Turno había pedido que fuera a la cárcel cuando pidió su imputación, esto fue a dos días del homicidio, en mayo de 2025. En ese momento, alegaron —a grandes rasgos— que si Martínez esperaba el juicio en libertad podría poner en riesgo la causa, puesto que podría buscar interferir en las declaraciones de sus hermanas. Pero ahora el juicio concluyó, sostiene Rodrigo Rey, nuevo abogado de la familia. Por ese motivo, pedirá que sea excarcelado mientras espera una sentencia firme. A su vez, apelará el fallo de Odriozola sobre el fondo del asunto buscando que el Tribunal de Apelaciones lo absuelva.
La condena a Moisés
La jueza entendió que las declaraciones de los parientes de Moisés que describen los abusos de su infancia “tienen validez en cuanto a la historia de vida” y fueron “de utilidad, pero únicamente en el contexto del resto de la prueba”.
Explicó que quedó demostrado que las charlas con sus parientes le ocasionaron “un gran dolor” y que él dijo que quería ver a su padre para “pedirle explicaciones”. “Sin embargo, fue probado también que se trata de hechos de larga data (previos al 2010), en los que la familia -con las secuelas evidentes que pudieron haber quedado- continuó con su vida, encontrándose en una situación distinta a la que atravesaron durante su niñez”.
Recordó que en el año 2010, una de las hermanas de Moisés contó en la escuela sobre los abusos sexuales a los que la sometía su padre, razón por la que el hombre fue condenado (estuvo en la cárcel un año y medio) y luego no hubo denuncias posteriores (como entiende la jueza que exige el artículo que legisla el “perdón legal”). Sostuvo que a su juicio quedó demostrado que Moisés fue a la casa de su padre con la intención de matarlo.
En particular, la jueza tomó uno de los argumentos de la Fiscalía respecto al literal C del artículo 36 (el del perdón legal). Este dice que, para aplicarse el artículo, el autor u otras personas deben haber solicitado protección previamente al Estado sin haber obtenido una respuesta eficaz. Para Odriozola, esto no pasó ya que no hubo agresiones ni denuncias recientes.