ANTE LA FISCALÍA DE ROCHA

Expareja de Andrea Panini la denunció por abandono del hijo de ambos de 11 años

Según las fuentes, Ramiro Morales presentó la denuncia luego de comprobarse en forma oficial que Panini se encontraba en Argentina.

Edificio del Juzgado de Atlántida. Foto: Eduardo Barreneche
Edificio del Juzgado de Atlántida. Foto: Eduardo Barreneche

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

La expareja de Andrea Panini, Ramiro Morales, denunció a la ciudadana argentina en la Fiscalía de Rocha por abandono del hijo de ambos de 11 años, dijeron a El País dos operadores judiciales.

Según las fuentes, Ramiro Morales presentó la denuncia luego de comprobarse en forma oficial que Panini se encontraba en Argentina.

El 10 de junio Panini fue vista por última vez en Atlántida. La Policía y la Prefectura realizaron tareas de búsqueda en cuatro departamentos. Al mismo tiempo, varios colectivos feministas intentaron hallarla. El 18 de junio no la encontraron, sino que reapareció. Panini informó a sus familiares que se encontraba en Córdoba.

A las 14:00 horas del 18 de junio, el hermano de Andrea, Daniel Panini, entró a la Fiscalía de Atlántida acompañado por los abogados Laura Robatto y Homero Guerrero, y por el exsecretario de Seguridad y Convivencia Ciudadana, Gustavo Leal. En la reunión mantenida con la fiscal de Atlántida, Mirna Busich, Daniel Panini dijo que su hermana se había ausentado del país porque Morales la había amenazado de muerte.

Según las fuentes, Morales, que llevaba una tobillera electrónica y no podía acercarse a Andrea, presentó una denuncia penal en Rocha, departamento en el que vive, contra Daniel Panini por difamación e injurias.

Consultada ayer por El País sobre la situación legal de Andrea Panini, la fiscal Busich dijo que las denuncias realizadas por Morales en Rocha serán anexadas al expediente que investiga la Fiscalía. Ese expediente incluye denuncias cruzadas entre Panini y Morales.

La ciudadana argentina denunció a su expareja por violencia doméstica, y él a ella por violencia doméstica contra el niño por no enviarlo a la escuela. Además, Panini deberá explicar a la fiscal las razones que la llevaron a ausentarse del país “en forma presuntamente ilegal”, según señaló Busich.

Un viejo problema.

El caso Panini también tuvo repercusiones en el Juzgado Letrado de Atlántida donde se tratan cuestiones de emergencia sobre familia. En una audiencia realizada el 15 de junio, la jueza María Sol Bellomo debió decidir sobre la tenencia provisoria del hijo de Panini, el que era cuidado por un vecino. En el juzgado se encontraban la defensora de Morales y de los abuelos paternos del niño, Liliana Lacassy, el abogado del menor, Eduardo Britos, y Eduardo Florio, defensor de Daniel Panini.

Carteles de búsqueda de Andrea pegados en columnas cercanas al juzgado de Atlántida. Foto: Eduardo Barreneche
Carteles de búsqueda de Andrea pegados en columnas cercanas al juzgado de Atlántida. Foto: Eduardo Barreneche

Bellomo dijo en la audiencia que el problema familiar “es de larga data” y por motivos que no se conocen con precisión. Y que el menor ha mostrado su “enfática voluntad” de “no vincularse con su padre” y que “tampoco muestra con claridad” la voluntad expresa de relacionarse con su abuela.

En el juzgado, el cónsul argentino se reunió con la jueza donde le aseguró que estaba lista la documentación para trasladar el niño a Argentina, señalaron las fuentes. Lo mismo dio en el audiencia Daniel Panini. “Falta su autorización”, le comunicó a la jueza.

Bellomo le trasmitió que en Uruguay “hay un derecho que cumplir”, en alusión a que no le correspondía definir sobre la tenencia definitiva del niño, ya que ello era un asunto de un Juzgado de Familia. Es decir, Bellomo estaba actuando en un caso de emergencia porque estaban siendo vulnerados los derechos del niño por la ausen- cia de Panini. En una segunda audiencia, realizada el 23 de junio, la jueza otorgó la tenencia del niño a sus abuelos paternos.

Requisitoria internacional

La fiscal de Atlántida, Mirna Busich, dijo que Andrea Panini es imputada tras una denuncia de su expareja por no llevar al niño a la escuela. Consultada sobre si pedirá a Interpol la requisitoria internacional de Panini, la fiscal Busich dijo: “Cuando se terminen todas las pruebas que se están diligenciando, si hay delito, se solicitará. En caso contrario, no se pedirá”.

No se sabe por dónde se fue Panini
Cartel de búsqueda de Andrea Panini. Foto: Eduardo Barreneche

A las 14 horas del 10 de junio pasado, las cámaras de un hipermercado de Atlántida registraron el ingreso de la argentina Andrea Panini. “Estuvo dentro una hora. No compró nada. Es posible que estuviera esperando para ir al local de pagos”, dijo un funcionario del hipermercado a El País. Panini recibió un giro enviado desde Argentina por el equivalente a unos $ 2.000 por el cobro de clases de yoga que ella brindaba a través de la plataforma Zoom.

La mujer salió del hipermercado y dobló a la derecha por la Calle 2. Pasó cerca de una estación de servicios y luego se evaporó. Las hipótesis que maneja la Policía es que Panini se subió a un auto y cruzó por uno de los puentes sin declarar su salida de Uruguay y su ingreso a Argentina. Su nombre no consta en los registros de migraciones en ninguno de los países. Es posible también que Panini se haya desplazado a Carmelo y desde allí cruzara en lancha. También se maneja la hipótesis de que Panini se haya subido a un ómnibus que une Montevideo con Córdoba. Una fuente de su entorno dijo a El País: “Cuando los policías se enteren cómo ella se fue, se van a morir”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados