INVESTIGACIÓN
El hombre es señalado por la Fiscalía de liderar una estafa que rondaría los US$ 10 millones.
Ante el fiscal de Delitos Complejos, Gilberto Rodríguez, declaró ayer un prestigioso corredor de bolsa acusado de cometer una estafa millonaria en la bolsa, valuada en unos US$ 10 millones. Allí aseguró ser inocente y como parte de su defensa apuntó la responsabilidad a una empleada de la firma de corredores de bolsa y una casa de cambio.
Sobre la declaración de su defendido, el exfiscal de Corte Jorge Díaz, señaló a El País que los movimientos fraudulentos le son ajenos y “no hay una sola prueba que lo involucre”. La responsabilidad, según su visión, recae sobre una empleada.
Según Díaz, esta persona aplicaba un “esquema Ponzi”, un conocido modelo de estafa en el mundo de las inversiones. La mujer “captaba nuevos clientes” y les pagaba los intereses de sus inversiones “vaciando las cuentas de otros”.
Bajo esta perspectiva, la empleada pudo pasar desapercibida con la presunta maniobra, pero fue descubierta cuando los damnificados encontraron que sus cuentas fueron vaciadas.
“Cuando quiso acordar no tenía de dónde sacar dinero. Ahí los denunciantes se acercaron a la corredora y se les explicó lo sucedido”, afirmó el abogado y exfiscal de Corte.
Según Díaz, las pruebas contra la empleada son contundentes y reiteró: “No hay una sola prueba que involucre a mis clientes”. Díaz defiende a quien declaró en el día de ayer y a su socio en la firma de corredores de bolsa.
A la audiencia en la Fiscalía solo se permitió el ingreso del corredor de bolsa y su defensa. Los abogados de los damnificados por los movimientos fraudulentos enviaron preguntas al implicado.
Según abogados de los clientes estafados, estos aguardan por una respuesta que permita saber qué sucedió con su dinero; si había o no una connivencia entre los corredores y la empleada y quién se hará cargo de la perdida de sus ahorros.
El caso
La empresa corredora de Bolsa denunció el 28 de octubre de 2021 a una mujer asociada a la firma, por incurrir en un supuesto fraude a 30 clientes. El escrito, que fue presentado por los abogados Díaz y Leonardo Costa, dice que la denunciada tenía un vínculo con la empresa de “introducing broker” (un agente que busca clientes a cambio de una comisión).
Ante esto, en los primeros meses de este año, una serie de damnificados por el fraude comenzaron a presentar denuncias contra la sociedad de corredores de bolsa, la empleada y un cambio implicado en los hechos. Uno de los escritos a los que tuvo acceso El País, señalaba: “Si bien los representantes de la firma responsabilizaron a su empleada, resulta poco creíble sostener que ellos no tuvieron participación, conocimiento o al menos sospecha de los hechos delictivos que se denuncian”.
A partir de aquí se inició la polémica donde el enigma era conocer si fue una maniobra de una sola persona o la empresa tenía conocimiento de los hechos.
La empleada
La mujer acusada por la corredora de bolsa era el nexo entre los inversores y la empresa de corredores de bolsa. Ella entregaba todos los meses de noviembre los intereses que estos generaban y cuando en 2021 no lo hizo comenzaron los problemas.
Los abogados Carlos Balbi y Víctor Della Valle, afirmaron como defensores de la empleada que el perjuicio de los inversores se debió a que “los valores de las acciones se desplomaron provocando pérdidas millonarias” y no por una maniobra de la empleada. Los abogados dijeron que la mujer “fue señalada por los referentes de la firma como la estafadora, cuando fue un mal movimiento de la firma”. La mujer niega su implicancia desde “el comienzo de los juicios”.
Según la defensa la mujer atraviesa un cáncer terminal y tiene la misma vida que antes del fraude, algo que “no se condice con una persona que tuviera el dinero del que se la acusa haber robado”.
El cambio niega complicidad en maniobra
Según declara el abogado, Eduardo Sasson, la empresa de cambio implicada en el caso se limitó a “obedecer a la solicitud específica de su cliente (la corredora de bolsa)”. Según el abogado “todas las operaciones” que hizo el cambio, las realizó con un “respaldo documental” a través de una solicitud de la corredora de bolsa. Además, aseguró que todas las operaciones eran “conocidas” por la firma, y ninguna de estas fue rechazada por encontrar alguna anomalía.