El expediente de Conexión Ganadera y sus empresas satélites ocupa decenas de estantes en varios juzgados de diferentes puntos del país, pero el interés de los damnificados es prácticamente uno solo: poder cobrar el dinero que invirtieron. Los próximos días son clave para que parte de este objetivo se concrete, dado que el 19 de mayo se vence el plazo para que quienes quieran firmen el acuerdo diseñado por la Liga de Defensa Comercial, el síndico y abogados de ahorristas. Este les permitiría cobrar, en un corto plazo, un porcentaje de lo invertido. A su vez, este jueves el Tribunal de Apelaciones en lo Civil tomó una decisión que fue leída como una buena noticia por parte de los inversores, puesto que el fallo implica que podrán hacerse con, por lo menos una parte, del dinero que está en la sucesión del exdirector Gustavo Basso.
Aunque la decisión de que la herencia de uno de los fundadores de la empresa fuera a concurso necesario había sido tomada en agosto de 2025 por el juez Leonardo Méndez, el fallo había sido apelado. A su vez, en marzo, el Tribunal de Apelaciones había "suspendido" la aplicación de esta medida y la eventual liquidación de activos hasta que se expidieran sobre el fondo del asunto (si correspondía el concurso o no), cosa que ocurrió este miércoles.
Entre los bienes que ingresaron en aquel momento a la masa concursal había propiedades inmuebles y vehículos de alta gama, y algunos estaban específicamente a nombre de Basso mientras otros correspondían a razones sociales que pertenecían a él. Aparte, uno de los créditos verificados en la herencia de Basso es de ahorristas de Conexión Ganadera que habían transferido su dinero a cuentas de Basso. Mientras tanto, continúa la investigación para confirmar si bienes a nombre del exdirector fueron comprados con los ahorros que los damnificados volcaron en Conexión Ganadera para sacar un rédito.
Los ministros que firmaron la sentencia, Loreley Pera, Edgardo Ettlin y María Cristina Cabrera, entendieron —como lo hizo Méndez— que en el caso se daban las condiciones exigidas por la ley para decretar el concurso. Una de ellas, es la insolvencia. Sobre ese punto, dijeron que no es necesario que el pasivo sea superior al activo (aunque el informe del administrador de la herencia indica que eso es así) sino que es suficiente que haya falta de liquidez. Así, desglosaron los números.
Transcribieron el informe del administrador, que indicaba que la mayoría del activo de la herencia eran "participaciones sociales" en empresas que fueron sometidas a concurso y que se encuentran vinculadas al grupo económico de Conexión Ganadera. Si bien la cifra del activo alcanzaba casi US$ 42 millones, se encontraba "profundamente comprometida" la suma de US$ 35.407.203. La diferencia restante sí es parte de "activos concretos" como "inmuebles, vehículos y créditos hipotecarios", citó el tribunal. El administrador agregó que el pasivo es de US$ 8.018.923.
La sentencia del tribunal se emitió el miércoles y fue notificada a las partes este jueves, a cinco días que se venza el plazo para el acuerdo entre acreedores. Para que este se apruebe, el 85% de los ahorristas debería suscribirlo. Hasta el momento, centenas de ahorristas presentaron sus firmas y distintos abogados consultados por El País —y que prefirieron el anonimato hasta que se realice el conteo oficial— se muestran optimistas en que será aprobado. En los próximos días se realizará el relevamiento de las firmas y se determinará a ciencia cierta si la propuesta de acuerdo fue exitosa.
El texto fue elaborado por la Liga de Defensa Comercial (Lideco), el síndico Alfredo Ciavattone y varios representantes de damnificados. Buscó la forma más justa que encontraron de repartir US$ 35 millones que se consiguieron a partir de la venta del ganado disponible. Según supo El País, se trató de 64 mil cabezas.
Uno de los beneficios de este acuerdo es que si llega a firmarse, los ahorristas podrán hacerse del dinero en un plazo máximo de 60 días. Esto, resaltó el gerente de Servicios Jurídicos de Lideco, Fernando Cabrera, ahorra dinero a los inversores porque evita varios gastos, por ejemplo, el de los litigios judiciales.
La propuesta de acuerdo
Esta propuesta de acuerdo viene a contestar una pregunta que aún no tenía respuesta. En Conexión Ganadera había diferentes tipos de contratos. Algunos en los que los ahorristas tenían ganado a su nombre y otros en los que no. Al haberse encontrado mucho menos ganado del declarado ¿de quién son las vacas? Para determinar eso, el acuerdo planteó una fórmula. El gerente Cabrera explicó a mediados de abril que con este plan, aquellos damnificados que no tenían ganado a su nombre (75%) cobrarían 5% del valor de su crédito (es decir, de lo que invirtieron) y quienes tenían ganado propio cobrarían 33% del valor promedio del ganado efectivamente hallado por el síndico. Por el ganado que no existía, cobrarán 5% como el resto de los inversores. Por ejemplo: si según el contrato un particular era dueño de 100 vacas pero solo había 20, cobrará el 33% del valor de venta de esas 20. A su vez, se cuantificará el valor del crédito de las 80 restantes y de eso cobrará el 5%.
El proceso penal
El fiscal de Lavado de Activos Enrique Rodríguez continúa profundizando en la investigación. El último imputado fue Maximiliano Rodríguez, titular de Pasfer, una de las empresas "tomadoras" de ganado vinculadas a Conexión Ganadera. Rodríguez tenía diferentes negocios con Basso. La Fiscalía cifró las pérdidas millonarias vinculadas a esta empresa en más de US$4 millones y recordaron en la audiencia judicial que el imputado declaró que hacía sus declaraciones juradas "a ojo".