Condenaron a tres hombres por matar a víctima que hacía de DJ en un bar: testigo dijo que fue por "traición"

Los homicidas entraron al local y ejecutaron a un hombre de varios tiros; cámaras los captaron huyendo del lugar y uno tenía dos armas en las manos

Patrullero durante un operativo policial.
Patrullero durante un operativo policial.
Foto: archivo El País.

La Justicia condenó a tres hombres por haber participado de un homicidio en un bar y local bailable del Centro de Montevideo. La víctima fue un cliente, que esa noche oficiaba de DJ. Los atacantes llegaron caminando al lugar, arremetieron a tiros contra él y se fueron. Fueron condenados a fines de diciembre a través de acuerdos abreviados con la Fiscalía y las penas fueron de seis años y medio a ocho años de cárcel.

El crimen ocurrió el 6 de octubre sobre las 4 de la madrugada en un local situado cerca de las calles Cerro Largo y Piedra Alta. Uno de los testigos reservados que declaró en Fiscalía, aseguró que lo que terminaría en un asesinato comenzó a tejerse dos horas antes. Él, que estaba sentado en un bar de la calle Fernández Crespo, escuchó a los tres condenados decir que el hombre que luego resultó víctima del ataque "los había traicionado".

Aunque el homicidio no quedó grabado por cámaras de seguridad, sí se registró tanto el recorrido previo que hicieron los homicidas y el posterior. Por eso, se los vio a los tres caminar por Fernández Crespo, luego Cerro Largo y finalmente por Piedra Alta con armas en las manos. Así ingresaron al local bailable, donde, al verlos armados, se desató el caos. "La gente se abrió, estaban asustados", relató otro de los testigos.

La víctima —de origen dominicano, como dos de los asesinos— estaba pasando música en una cabina destinada para ello que estaba ubicada cerca de la puerta. Allí, sin mediar palabra, le dieron varios disparos. Fue trasladado al Hospital Maciel, pero allí se constató su fallecimiento. La autopsia mostró que tenía heridas en el cuello, cráneo, tórax, boca, brazo y mano, entre otras.

La fuga de los condenados también quedó grabada. Se los vio huir corriendo y uno de ellos —el que obtuvo la pena más alta— llevaba dos armas en la mano.

Los homicidas fueron condenados por un delito de homicidio simple y porte de arma de fuego en lugares públicos. El hombre que obtuvo la pena de ocho años era reincidente. Se les computó la agravante de haber cometido el delito por la noche, la pluriparticipación y el uso de arma de fuego. Como atenuante, se tuvo en cuenta que admitieron haber participado del crimen.

El caso fue investigado por la Fiscalía de Homicidios de 4to Turno —al momento de celebrar el acuerdo estaban los fiscales Laura Menéndez y Gonzalo Cardozo— y el fallo lo homologó el juez Huberto Álvarez.

El delito de homicidio simple tiene una pena mínima de cuatro años y una máxima de 18. El hecho de que la condena se haya dado por acuerdo abreviado significa que los acusados renunciaron a ir a juicio oral en el que la Fiscalía tiene la carga de probar que ellos son culpables. De esta manera, admitieron su responsabilidad. A cambio, el Ministerio Público les ofrece pedir una pena hasta un tercio menor a la que solicitaría si fueran a ir a juicio. Es decir, el Estado se ahorra el recurso económico y humano que significa un juicio oral —donde además hay que citar a decenas de testigos, con las complicaciones que eso apareja— y los condenados se benefician con una rebaja en la pena.

Los tres condenados cumplirán la pena en la cárcel. El abogado de dos de ellos —que son hermanos entre sí— pidió al juez que hiciera constar en un decreto su pedido de que sus clientes no fueran alojados en determinados centros carcelarios, puesto que "fueron amenazados por otras personas de su comunidad", refiriéndose a la dominicana.

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