Cómo encontraron al narco uruguayo asesinado en Buenos Aires: las pistas y las dudas a un mes del crimen

Los atacantes conocían la clave del apartamento donde se alojaba Andrés Migales; su pareja fue admitida como querellante y pedirá nuevas medidas para esclarecer quién encargó el asesinato.

Apartamento de Carlos Andrés Migales Viera, en el barrio Palermo de Buenos Aires.
Apartamento de Carlos Andrés Migales Viera, en el barrio Palermo de Buenos Aires.
Foto: captura de video de La Nación.

Los tres hombres que entraron a un edificio del barrio porteño de Palermo en la madrugada del 4 de octubre sabían a qué puerta dirigirse. Subieron al segundo piso y marcaron los cuatro dígitos de la cerradura del apartamento donde se alojaba Carlos Andrés Migales, un uruguayo de 31 años. Su pareja fue la primera en verlos entrar. Migales estaba en el baño e intentó cerrar la puerta, pero los atacantes dispararon a través de ella.

Un mes después del asesinato, una declaración en la causa argentina aportó una pista sobre quiénes conocían esa clave. Según pudo saber El País, el dueño del apartamento declaró que se la había dado a la mujer que le alquiló la propiedad. La mujer fue quien gestionó el alquiler y luego le habría facilitado el apartamento a Migales. Esta persona fue denunciada en la causa, aunque hasta el momento no fue citada a declarar.

Dos meses antes del crimen, en la madrugada del 1º de agosto, hombres que se hacían pasar por policías balearon en Villa Colón un auto que solía usar Migales. Al volante iba un familiar suyo, que resultó herido. Una de las hipótesis de los investigadores uruguayos era que los atacantes esperaban encontrar a Migales en ese vehículo. La Policía lo vinculaba con Los Puglia, una organización dedicada al narcotráfico en Villa Española, así como con organizaciones con fuerza en Marconi y conexiones con el exterior.

Según el relato que su familia hizo llegar a El País, a las amenazas y los atentados se sumó el hallazgo de un dispositivo de rastreo en el vehículo de su pareja. A mediados de setiembre decidieron mudarse a Argentina para "recuperar cierta paz familiar", aseguraron. Según pudo saber El País con fuentes policiales, decidieron escapar debido a que se estaba ofreciendo "mucha plata" por la cabeza de Migales, al igual que por la de sus socios.

Semanas después, los atacantes entraron al apartamento de la calle Costa Rica, donde esa noche también dormían las dos hijas de la pareja. Tras los disparos, la mujer pidió auxilio desde el balcón y llamó a la Policía.

Los hombres habían llegado al edificio en un auto que dejaron estacionado en la puerta. Cuando quisieron escapar, el auto no arrancó. Siguieron a pie y las cámaras de la ciudad permitieron localizar a dos sospechosos que caminaban por la avenida Juan B. Justo. La Policía los detuvo esa madrugada en el cruce de las avenidas Bullrich y Santa Fe.

En las filmaciones del edificio, los atacantes aparecían encapuchados y con guantes. Un detalle de la ropa ayudó a encontrar a uno de ellos. Cuando lo detuvieron, llevaba un jean con bordados blancos como el que se veía en las filmaciones. En el caso del otro involucrado, los peritos encontraron que la marca de una suela que había quedado dentro del apartamento coincidía con la de los championes que llevaba puestos. El 19 de octubre, el juez Damián Kirszenbaum procesó a ambos con prisión preventiva por su presunta participación en el homicidio.

El auto aportó otra pista. En su interior había quedado un celular que permitió identificar al presunto conductor. Los investigadores todavía buscan a quien había manejado el auto y a un tercer hombre que había entrado al edificio.

Sospechas sobre el encargo

En el expediente argentino fue señalado por el entorno de Migales un hombre que vive en Uruguay. Se trata de aquel en el que recaen sospechas como posible autor intelectual del homicidio. Se lo señala como uno de los principales oponentes del grupo de Migales, y se le atribuyen vínculos con una banda con fuerte presencia en el barrio Marconi. Hasta el momento no fue citado a declarar en la causa.

El hombre vive en un barrio privado de Canelones donde, meses antes, se había investigado la incursión de un grupo de falsos policías. Inicialmente se había manejado como un intento de rapiña, pero una de las hipótesis que se consideraron después fue que habían entrado para matarlo.

En Uruguay circulaban ofrecimientos de importantes sumas de dinero por la muerte de Migales y de otros integrantes de su grupo. Se presume que estas rondaban el medio millón de dólares.

Fabiana González Raggio, abogada de la pareja de Migales, dijo a El País que de las actuaciones en Argentina surge que hubo una “promesa remuneratoria” para cometer el crimen. “Una cuestión es la existencia de esa promesa remuneratoria y otra es determinar quién o quiénes estuvieron detrás de ella”, señaló. Consultada sobre posibles responsables en Uruguay, declinó señalar a personas hasta que avance la investigación.

El cargamento de la Operación Trazador

En Uruguay, fuentes policiales vincularon a Migales con el cargamento de 265 kilos de droga incautado en Montevideo en la Operación Trazador. Los investigadores atribuían la droga al grupo que integraba Migales. Tras su asesinato en Argentina, una de las hipótesis que se manejaron los investigadores fue que el crimen podía ser una represalia por ese decomiso.

Fabiana González Raggio, que defendió a todos los detenidos en la operación, dijo a El País que el nombre de Migales no figuraba en el expediente uruguayo al que tuvo acceso. "En ningún momento surgió de las actuaciones el nombre de Andrés Migales, ni se estableció vinculación o participación alguna de su parte en los hechos investigados en dicha operación", afirmó.

En Argentina, según informó la abogada, la Justicia ya admitió a la pareja de Migales como querellante. La abogada uruguaya, que coordina el trabajo con los profesionales que actúan en Buenos Aires, adelantó que pedirán nuevas medidas de prueba. Aseguró que el interés de la familia es que la investigación avance sobre quienes localizaron a Migales y organizaron el ataque, además de quienes entraron aquella madrugada al apartamento.

Además

Mataron en Marconi a un aliado

Un hombre de 38 años fue asesinado en el barrio Marconi mientras la Policía realizaba un operativo a pocos metros. Según pudo saber El País, era uno de los principales referentes del narcotráfico en el barrio y mantenía contactos con narcotraficantes del exterior.

El hombre era aliado de Andrés Migales y tenía vínculos con Los Puglia, de Villa Española. En los últimos meses se habían ofrecido importantes sumas de dinero por matar a Migales y a otros referentes de ese grupo.

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