ANDRÉS LÓPEZ REILLY
José Alberto Fernández trabaja como chofer de ómnibus desde hace 12 años. Fue seleccionado en un llamado de la Intendencia de Montevideo y luego rechazado por "sobrepeso". Sin embargo, la propia IMM le renovó después su libreta profesional.
Como resultado de un concurso abierto de oposición y méritos, José Alberto Fernández (44) fue escogido en febrero de este año para integrar una lista de choferes para trabajar en la Intendencia de Montevideo. Quedó en el lugar 53, de un total de 65 que fueron seleccionados.
El llamado (N° 675-03/ 11) establecía los requisitos para acceder al cargo, pero nada decía sobre cuestiones de peso. "Cuando fui al médico, el 8 de marzo, me dicen que mi índice de masa corporal es 41, y que lo máximo es 30. Pero en el llamado, en los requisitos obligatorios, eso no lo pusieron. Me eliminaron porque soy obeso", declaró Fernández a El País.
A partir de esta situación, el trabajador pretende iniciar acciones legales contra la IMM.
Actualmente, Fernández pesa 128 kilos y mide 1,75, pero hace seis meses que se encuentra en tratamiento y ha logrado adelgazar unos 20 kilos. "Tampoco puedo bajar los 30 o 40 kilos que me exigen en tres meses, es imposible", anotó.
Desde hace 12 años, José Alberto Fernández trabaja en Come S.A. y su complexión física no le ha impedido estar al volante en todo este tiempo.
Además, estuvo en el exterior en 2003 y sacó libreta de la Comunidad Europea. "Trabajé en los camiones de recolección de contenedores, que no me lo reconocieron porque no tenía el aval del Ministerio de Relaciones Exteriores", agregó.
LA LIBRETA. En una situación paradójica, la misma Intendencia que lo rechazó para manejar sus camiones, le renovó su licencia profesional el 30 de marzo. "Y me dieron el carné de salud, por dos años, porque tengo todo bien", indicó.
Fernández le solicitó una entrevista a la intendenta, Ana Olivera, pero fue recibido por su director de Gestión Humana, doctor Jorge Basso.
Concurrió a la reunión con un abogado. "Basso me dijo que los técnicos le señalan que soy un factor de riesgo para la Intendencia, que les iba a ser `muy caro`, porque ahora estoy bien pero dentro de diez años me voy a enfermar. También me dicen que ahora voy a entrar como chofer pero que después voy a pedir cambio de tarea; que ahora tengo 44 años y que cuando tenga 54 voy a tener un factor de riesgo mayor, por lo que no les iba a servir", relató el trabajador.
"Les pregunté si ellos tenían la bola de cristal ¿Por qué me tengo que enfermar si hace 12 años estoy cumpliendo en una empresa y nunca tuve ningún problema? Y le agregué: ¿Por qué tengo que terminar de portero y no puedo terminar como usted atrás de un escritorio?" "¿Por qué siempre apuntan para abajo?", añadió Fernández.
A LA INTENDENTA. El 11 de abril, el trabajador le envió una carta la intendenta Olivera, en la que le señala que "después de haber cumplido todos los requisitos y aprobar todas las pruebas teórico-prácticas conjuntamente con la carpeta de méritos, el día 8 de marzo en la prueba médica, el médico director de dicho servicio me comunica que `estaba excedido de peso`, eliminándome durante la entrevista, sin más trámite, diciéndome `que no era un obrero saludable y que era hipertenso". En la misma misiva, Fernández agrega que se encuentra "controlado bajo medicación y tratamiento médico" y que puede proporcionar las constancias médicas necesarias.
"Me sentí totalmente discriminado, ya que trabajo en la misma empresa desde hace 12 años, cumpliendo las mismas funciones y sin ningún problema de salud", agregó el chofer. Con su carta, Fernández adjuntó una copia de la Ley 17.817 de "Lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación".
"Es para chofer, no para modelo"
En marzo de 2009 un caso similar al de José Alberto Fernández llegó hasta Gordos Organizados del Uruguay (GOU). Y la reacción no se hizo esperar. A través de un comunicado firmado por su presidente, Luis Cherro, emitieron juicio: "¡Declaramos Persona No Grata al intendente de Montevideo!".
"El intendente (Ricardo) Ehrlich es discriminador", dijo entonces Cherro.
El caso en cuestión fue el de una persona que también concursó, quedó seleccionada y fue rechazada por sobrepeso. En la posdata de su carta enviada a GOU, recordaba que había concursado "para chofer, no para modelo".
Poco más de un año antes, Alicia Bleda (26) pasó un mal trago similar. Se presentó a un llamado de la IMM para un puesto de obrera, sacó el número 1 en el sorteo y luego fue rechazada por gorda.
Le presentaron un informe médico que desaconsejaba su contratación debido a una "apariencia francamente obesa". Y también por un problema en su columna. En ese momento estaba embarazada, por lo que no podía hacerse placas.
Alicia se asesoró con abogados del sindicato Adeom, que presentaron un recurso para revocar la decisión de la IMM. En su caso, la historia tuvo un buen final y terminó siendo contratada.