PARIS. - Ganadores y perdedores, amigos y enemigos se reunirán hoy en las playas de Normandía (noroeste) en medio de medidas de seguridad sin precedentes para celebrar el 60 aniversario del desembarco aliado en Francia, primera piedra de la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial.
Por primera vez, todos los países protagonistas de esta histórica batalla recordarán juntos a los más de 10.000 caídos en combate en aquel amanecer del 6 de junio de 1944.
En un símbolo de reconciliación, el canciller Gerhard Schroeder aceptó la invitación del presidente francés Jacques Chirac y se convertirá en el primer dirigente alemán que participa en un aniversario del desembarco.
También será una novedad la presencia del presidente ruso, Vladimir Putin, en un reconocimiento de la importancia de Moscú en esta ofensiva y el papel de la Unión Soviética en la victoria aliada.
En total, 20 jefes de Estado y Gobiernos extranjeros participarán en la ceremonia internacional del llamado Día-D que se celebrará el domingo en la localidad normanda de Arromanches, donde más de 200.000 hombres se enfrentaron el 6 de junio de 1944 dentro de la operación aliada Overlord, el mayor desembarco militar de la historia.
Entre ellos se encuentran Chirac, Schroeder, el presidente estadounidense, George W. Bush, el primer ministro australiano, John Howard, la reina Isabel II de Inglaterra y el primer ministro británico, Tony Blair, la reina Beatriz de Holanda, la gobernadora general de Canadá, Adrienne Clarkson, el primer ministro canadiense, Paul Martin o el mandatario griego, Constantinos Stephanopoulos.
Todos ellos participarán también en ceremonias paralelas, en total 18, organizadas en los cementerios, playas, pueblos y acantilados de la región para rendir homenaje a los soldados muertos.
A los líderes mundiales se unirán centenares de veteranos de guerra, turistas y periodistas, que sumarán en total unas 20.000 personas, según el gobierno francés.
Para garantizar su seguridad en tiempos en que la amenaza terrorista se multiplica, todo el territorio francés está en alerta "roja". El ministro francés de Interior, Dominique de Villepin, admitió recientemente que acontecimientos como el aniversario del Desembarco pueden ser ocasiones perfectas para cometer atentados.
En total, unos 19.000 militares, gendarmes y policías serán movilizados en todo el país. Francia restableció los controles en sus fronteras terrestres, restringió su espacio aéreo y la navegación.
Además, desplegó un impresionante dispositivo técnico: treinta helicópteros, equipos de protección para ataques nucleares, radiológicos, biológicos y químicos, baterías de misiles Crotale, escuadrillas de Mirages o dos AWACS, entre otros.
"No hay precedentes de una operación de seguridad comparable a ésta", reconoció la ministra de Defensa francesa, Michele Alliot-Marie, tras supervisar ella misma el dispositivo.
El desembarco de Normandía fue sólo el comienzo de una batalla que duró semanas hasta la liberación de París, el 25 de agosto de 1944.
Librar a Francia del ejército alemán se pagó muy caro: 40.000 soldados aliados y 55.000 alemanes murieron y más de 340.000 soldados de ambas partes resultaron heridos.
Veintiocho cementerios repartidos por Normandía, donde están enterrados más de 100.000 combatientes, son testigos mudos hasta hoy de la violencia de las batallas del desembarco.
Además, cerca de 20.000 civiles perdieron la vida en los bombardeos indiscriminados que castigaron la región, cuyos habitantes consideraron que aquel era el precio a pagar por su liberación.
Muchas heridas siguen sin curar y para muchos supervivientes será duro ver el domingo a los veteranos de guerra alemanes o al propio Schroeder.
Sin embargo, para la mayoría de los franceses los tiempos han cambiado y los problemas son otros. Un sondeo publicado el sábado por el diario Le Figaro asegura que un 82% de la población considera que los alemanes son hoy en día aliados más fiables que estadounidenses y británicos.
Efectivamente, Bush y Chirac, divididos por la ofensiva en Irak, deberán dar muestras de buena voluntad este fin de semana y no dejar que las tensiones actuales enturbien el agradecimiento que el pueblo francés debe al estadounidense por su llegada a las playas normandas hace 60 años.
AFP