Polémica por plan de titulación de ANEP: prevén iniciar con docentes ya recibidos y exigir proyectos de clase

Colectivos de profesores y sindicatos cuestionaron plan votado por unanimidad en Codicen; consejero Mazzoni advirtió que su apoyo no debe tomarse como un "cheque en blanco".

Salón de clase.
Salón de clases vacío.
Foto: Pixabay.

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) sigue adelante con el plan de egreso y titulación de docentes de Secundaria y UTU, pese a los cuestionamientos que cosechó de colectivos de profesores de varias asignaturas, así como de los sindicatos de Secundaria (Fenapes) y de Formación Docente (Sidfe).

El "Plan de egreso y titulación de docentes en ejercicio de educación media”, aprobado por Codicen por unanimidad en octubre pasado, genera desde hace semanas roces entre profesores con las autoridades por la modalidad prevista para titulación de quienes ejercen desde hace años sin haber completado la carrera.

Las últimas estimaciones oficiales, que datan de 2018, marcan que solo un 70% de los profesores de Secundaria y un 40% de los docentes de UTU poseen titulación. En este contexto, y siguiendo lo pautado por el artículo 69 de la ley de educación, las autoridades avanzaron con buscar aumentar la cantidad de docentes titulados.

El plan incluyó un componente de egreso, pensado para que docentes con hasta tres o cinco materias pendientes, de forma escalonada, logren culminar sus estudios, que avanzó durante este año. Pero también sumó el componente de titulación, para ciertos docentes, que generó polémica en el último tiempo.

La hoja de ruta marcó que podrán presentarse al plan de titulación quienes tengan una antigüedad de al menos ocho años en Secundaria y UTU, tengan un puntaje de inspección o dirección no menor al 71% (aceptable) en los últimos tres años, y acrediten una formación equivalente al 50% o más de la carrera.

Tomando en cuenta que la titulación de grado del Consejo de Formación en Educación (CFE) implica acreditar 370 créditos, el plan reconocerá las “actividades curriculares aprobadas en instituciones universitarias o terciarias habilitadas” del docente, su “experiencia en el desempeño del cargo”, y las “unidades curriculares que el docente deberá aprobar”.

Para llegar al puntaje, el plan prevé reconocer entre 180 y 270 créditos por la formación, según el nivel alcanzado por el docente, y hasta 90 créditos por la experiencia en el cargo. Además propone que los docentes realicen un “curso de formación semestralizado, elaborado por la Comisión de formación permanente de la ANEP, con componentes de pedagogía y didáctica”.

Antonio Romano, al frente de la Dirección Ejecutiva de Políticas Educativas (DEPE) de ANEP, dijo consultado por El País que se está en una “etapa de definición” del plan de titulación, en una comisión que comenzó a trabajar hace un mes en el tema.

El jerarca aclaró que aún no está fijada una fecha para su puesta en marcha, así como no está definido cómo se va a acreditar la experiencia de estos docentes, ni tampoco el tercer elemento, el componente pedagógico didáctico.

No obstante, Romano dijo que evalúan comenzar el plan por docentes que ya cuenten con otro título. Por ejemplo, un biólogo o historiador, que obtendría 270 créditos por ese nivel de formación. A su vez, si cuenta con ocho años de experiencia y un puntaje de inspección mayor a 71, alcanzaría hasta 90 créditos extra.

Para obtener los 10 créditos restantes, referidos al componente pedagógico didáctico, Romano agregó que se maneja por ahora que el docente deba presentar “dos proyectos de clase”, aprobados frente a un tribunal de inspectores de la asignatura.

“Es raro que se haya desatado una tormenta que en realidad no tiene mucho asidero porque se están planteando formas alternativas para acreditar la experiencia y estimular el acceso al título”, puntualizó Romano sobre la polémica.

El plan de titulación generó críticas de docentes, quienes han planteado que se están “regalando títulos” con esta modalidad, algo que ha sido negado por las autoridades políticas y los consejeros docentes de Codicen.

Uno de los impactos que generaría este plan es que estos docentes podrían pasar de ser interinos a efectivos, lo cual cambiaría su proyección laboral y económica. Y en un escenario de caída de matrícula en los próximos años, tener la efectividad supondría un resguardo frente a una esperable pérdida de horas.

El Comité Ejecutivo de Fenapes planteó esta semana a los docentes que el sindicato está trabajando para que el plan de egreso y titulación sea abordado “de urgencia” en los ámbitos bipartitos. “Tiene que haber negociación colectiva” para su aplicación, destacó una fuente sindical a El País.

"El Codicen está intentando cubrir números, más que hacer una propuesta seria de formación”, dijo Líber Romero, secretario general del Sidfe, a El País días atrás. "Consideramos que la formación docente implica un trayecto, que acá se elimina planteando una acreditación de saberes por experiencia", acotó.

Consejero Mazzoni se expresó tras las críticas

En medio de las críticas a ANEP por el plan de egreso y titulación de docentes de Educación Media, el consejero electo por los docentes Julián Mazzoni emitió esta semana un comunicado con “precisiones necesarias” en torno al tema.

Mazzoni sostuvo que votó la hoja de ruta de este plan por el “mandato legal” de la redacción del artículo 69 de la Ley 18.437, dada por la Ley de Urgente Consideración (LUC) de 2020, cuestionada por el Frente Amplio y sindicatos.

Tras marcar que la situación de docentes que ejercen sin título docente constituye un “problema histórico” del sistema educativo local, planteó que el plan de titulación en cuestión “aún se encuentra a estudio” de una comisión integrada por CFE, Secundaria, UTU y DEPE, y “no tiene fecha de inicio ni reglamentación definitiva”, dijo.

Mazzoni añadió que cualquier propuesta deberá ser considerada por Codicen y en ámbitos de negociación colectiva, ya que puede modificar condiciones de trabajo, escalafones, efectividades, y la elección de horas. “La respuesta debe evitar que una dificultad estructural termine enfrentando entre sí a trabajadoras y trabajadores”, dijo en alusión a las críticas.

El consejero docente remarcó que su voto a favor de este plan fue con la “responsabilidad institucional de atender un problema histórico del sistema educativo uruguayo”, y que ese apoyo “no puede ser interpretado como un cheque en blanco”.

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