VUELTA A CLASES 

Las escuelas empezaron el año con 9.148 niños menos

La caída se debe a la baja natalidad; presencialidad plena en Inicial y Primaria pasó de 65% a 93%.

Vuelta a clases 2021. Foto: Francisco Flores
Se notó en el uso obligatorio de tapabocas, en los bancos con cintas de separación y el olor a alcohol en gel. Foto: Francisco Flores

El comienzo de clases es el Año Nuevo de la cotidianeidad uruguaya. Es la vuelta masiva al madrugón, a las túnicas blancas inmaculadas -al menos hasta el primer revolcón en el recreo-, a las lagañas del mal dormir, al embotellamiento en el tránsito, al reencuentro con los compañeritos o la nostalgia por ese amigo que se cambió de escuela. Es -sobre todas las demás cosas- un baño de realidad.

Porque la escuela pública es el reflejo de cómo cabalga la sociedad. Una población que cada vez tiene menos niños. El primer lunes de marzo del año pasado, en educación Inicial y Primaria estaban matriculados 343.799 alumnos. Ayer, los cursos iniciaron con 9.148 niños menos. Incluso en los jardines, en donde la cantidad de inscriptos estuvo en alza por nueve años consecutivos, ayer había 842 estudiantes menos.

Camila -ojos claros que en contraste con la piel trigueña se vuelven aún más claros- no percibe la caída de estudiantes. Porque ella, que nació en 2014, siempre perteneció a clases de solo 25 o 26 alumnos. Y ahora, que acaba de estrenar la túnica blanca y la moña azul que le dan la bienvenida en la escuela N° 38 de la Unión, sabe que es probable que la maestra se memorice todos los nombres en menos de tres días (la ventaja de ser poquitos).

Pero ni la baja cantidad de compañeros ni la mano apretada de su madre antes de entrar al edificio le quitaron la ansiedad. Llegó a la puerta más temprano que la hora de entrada, casi 40 minutos antes que el presidente del Codicen, Robert Silva, que ante su retraso las maestras bromeaban que le iban a poner media falta. A Camila nada de eso le importaba. Solo aguantaba con los dientes apretados ese cosquilleo de la panza y respondía con monosílabos o simplemente asentía con la cabeza a las clásicas preguntas de los noteros de televisión que se repiten cada comienzo del año lectivo.

Vuelta a clases 2021. Foto: Francisco Flores
A pesar de aplicar las medidas sanitarias, algún abrazo de bienvenida fue inevitable en esta vuelta a clases. Foto: Francisco Flores

Aunque los nervios, las preguntas y las respuestas sean las mismas de cada inicio de cursos, la apertura de las escuelas vino a recordar una emergencia sanitaria que no se fue y que dice presente (sin que la maestra pase lista) en los tapabocas del Hombre Araña, de Hellow Kitty y de cuanto personaje de Tik-Tok se imponga. Una pandemia que ha dejado al menos 11 escuelas sin clases en sus aulas por casos positivos del COVID-19, y un 30% de los centros urbanos sin la convocatoria a la presencialidad plena.

Camilo, el maestro de quinto año en la escuela N° 38, ya empezó a padecer los efectos de un comienzo de clases con distancia física sostenida. Porque ante la falta de espacio en los salones, su clase pasó a ocupar el hall central del edificio. Cuando los alumnos no veían lo escrito en el pizarrón, por el reflejo de sol que entraba por la ventaja del patio, él tenía que repetir en una voz más alta que de costumbre. “Se van a necesitar tres cuadernos de 96 hojas, forrados y con nombre”, decía mientras las autoridades educativas paseaban por la institución.

Pero para la escuela N° 38, que como siete de cada diez locales urbanos no había tenido una presencialidad plena el año pasado, no es momento de lamentos. “Esta escuela es un ejemplo de higiene: el año pasado no hubo que lamentar ningún brote (del COVID-19)”, dijo la inspectora Mónica Martínez mientras daba la bienvenida. “Pero para que siga todo funcionando, necesitamos cuidarnos entre todos…”.

La directora María Fernanda Rey lo dejó claro desde el principio: los niños entran solos, por dos puertas diferentes, y los padres quedan afuera para evitar la aglomeración. Eso no lo cambió por nada, ni siquiera porque este primer día de clases fueran de visita las máximas autoridades de la educación.

Rey, con carpeta en mano y la voz de esas directoras que logran proyectarla sin necesidad del micrófono, presentó al elenco docente. Estaban todos, salvo la maestra de cuarto año que, “por la vacunación”, iba a entrar unos minutos más tarde.

Vuelta a clases 2021. Foto: Francisco Flores
Pese a que se haya acortado la distancia entre los bancos, la emergencia sanitaria estuvo presente en esta vuelta a clases. Foto: Francisco Flores

La presencialidad plena (todos los días y en todo el horario) a fines de 2020 era de un 65% en escuelas y jardines, ayer fue de un 93% (en centros urbanos se pasó de 29% a 87%), equivalente a 2.201 instituciones educativas abiertas, según datos del Codicen. Hay cinco departamentos con presencialidad plena en un 100%: Durazno, Florida, Flores, Treinta y Tres y Río Negro. La situación más compleja es la de Montevideo: 55% de presencialidad y 13% de medio horario.

En cuanto al Ciclo Básico, la presencialidad plena alcanza un 59% en los primeros años, 36% en los segundos y 36% en los terceros. En cuanto a los que van, pero medio horario, son el 34%, 53% y 55%, respectivamente. El resto va en días alternados.

Al liceo N° 76, cuyo patio es lindero a la escuela, este primer día fueron solo los alumnos de primer año. A diferencia de la escuela, allí los estudiantes carecen de presencialidad plena: van todos los días, pero solo en medio turno (unas tres horas).

Para estos liceales es todo nuevo: en el inicio hubo que explicarles qué es un adscripto, cómo era el régimen de biblioteca y que las trufas son la especialidad de la cantinera. Por eso Ana Inés, la profesora de Inglés, aprovechó su hora para jugar con Kahoot, una plataforma digital que permite competir con el resto de compañeros en un múltiple opción.

Mayra fue la ganadora. Ella estaba preparada para la ocasión: los championes nuevos, la trenza del pelo ajustada con precisión cirujana y una velocidad de concentración que la profesora destacó como “algo que habrá que tener en el liceo”.

Paro en liceos agitó el inicio de cursos

“Es una muy mala noticia para el país que hayamos comenzado con un paro de Fenapes. Le hace mal a la educación pública, a los hijos de los trabajadores y a la población vulnerable”, criticó el presidente del Codicen, Robert Silva.

Según él y la directora de Secundaria, Jenifer Cherro, la adhesión al paro fue baja. Fenapes, en cambio, maneja que “hubo un 85% de adhesión a escala país”.

Sea cual sea el impacto de la medida, sindicalistas y también algunas autoridades que prefirieron no ser citadas, coinciden en que el sumario a 15 profesores de San José, el que provocó la medida, no fue en un momento oportuno.

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