EDUCACIÓN

El egreso del Bachillerato sigue “planchado” en el 50%

La cantidad de matriculados en los bachilleratos liceales empató a la cifra en el ciclo básico. Así lo evidenció el Monitor Educativo Liceal que fue presentado ayer.

Comienzo de clases en Secundaria. Foto: Leonardo Mainé (Archivo)
La ANEP quiere instalar un bachillerato general en que el estudiante no tenga que optar por una orientación concreta. Foto: Leonardo Mainé (Archivo)

Un millón y medio de uruguayos jamás terminó el ciclo básico liceal. Pero los nuevos datos presentados por Secundaria muestran que la promoción en ese ciclo viene en aumento y que el bachillerato empieza a ser, poco a poco, la clave de la saturación de la matrícula.

Tanto es así que, al término del año pasado, la cantidad de matriculados de primero a tercero de liceo era casi idéntica a los inscriptos de cuarto a sexto. Y aunque parezca lógico, no fue siempre así: hace solo cinco años atrás había más de 20.000 estudiantes de diferencia.

El Monitor Educativo Liceal, presentado ayer, deja en claro que el egreso del bachillerato viene “planchado” y solo la mitad de quienes cursaron el plan reformulación 2006 (el más extendido en Secundaria) finalizó la enseñanza obligatoria.

En el ciclo básico, en cambio, la repetición viene a la baja. Si bien es probable pasar de año debiendo hasta tres asignaturas, en 2011 promovía el 67% y ahora lo hace el 80,7%. La Administración Nacional de Educación Pública permite desde este año, además, acreditar los saberes con una prueba para aquellos adultos que no completaron el ciclo. Por lo cual, es de esperar que los primeros años del liceo se vayan universalizando.

No solo eso: la cantidad de alumnos por grupos en los liceos se tiende a achicar porque, a la vez, la baja de nacimientos que ya se hizo notar en Primaria empieza lentamente a repercutir en Secundaria y porque UTU le ha captado parte del público objetivo.

Ante este escenario, las autoridades educativas planean un cambio en la manera de encarar los bachilleratos. Según la directora general de Secundaria, Jénnifer Cherro, la administración camina hacia que haya un cambio de programas y para que, “entre 2022 y 2023”, se instale un bachillerato general.

¿Qué significa? Hoy los estudiantes tienen que optar por una orientación. Sin embargo, a siete de cada diez carreras universitarias se puede acceder sin una especificidad en sexto de liceo. Eso podría, por ejemplo, emparejar el egreso del bachillerato diversificado: mientras que de la opción Físico Matemático egresó el 60,7% de los estudiantes, de Ciencias Agrarias lo hizo el 43,4%.

“El bachillerato genérico debería ser una oferta que permita el ingreso a la educación superior sin tener que volver a cursar otro bachillerato”, explicó Patricia Kuzma, directora de Planeamiento de Secundaria.

Con respecto a las asignaturas puntualmente, las que tuvieron mayor promoción (durante el año lectivo, que incluye los meses de curso o el período de exámenes) en Ciclo Básico fueron: Educación Física, Educación Sonora y Musical, entre otras.

En la punta contraria, la que tuvo menor número de aprobados fue Matemática, en los tres años del mismo ciclo.

Con respecto a las materias dictadas en segundo y tercer año de Bachillerato, solo se tomaron en cuenta las que son de tronco común. En este caso las que tuvieron mayor cantidad de promovidos fueron Inglés y Estudios Económicos y Sociales.

Matemática y Filosofía fueron las que tuvieron menor número de estudiantes aprobados.

La necesidad de mejorar los aprendizajes, el egreso y dar herramientas “para la vida” hizo que el presidente del Codicen, Robert Silva, dijera ayer que “Secundaria es quien tiene el desafío más grande por delante”. Porque es allí donde la ANEP quiere realizar los primeros ajustes de planes, de currícula y de trabajar en base a proyectos.

Robert Silva, presidente del Codicen de la ANEP. Foto: Leonardo Mainé.
Robert Silva, presidente del Codicen de la ANEP. Foto: Leonardo Mainé.

Silva, en entrevista con El País, había dicho que, en el quinquenio, piensa instalar unos 50 liceos modelo.

Eso incluye el trabajo focalizado en los más rezagados. Porque el propio Monitor de Secundaria evidencia que “la extraededad y las inasistencias impactan en los niveles de promoción”. Tanto que entre quienes faltaron 50 días o más, solo promovió el 14%.

A fines del año pasado, el Codicen había aprobado un documento en que se sugería poner fin a la repetición automática: ya no importarían las faltas o las asignaturas bajas. Pero, hasta el momento, esa política jamás se puso en funcionamiento.

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