Modelado 3D, animación, cine, música, programación, robótica, desarrollo de videojuegos e inteligencia artificial generativa: este miércoles abre sus puertas Tumo en Uruguay, el centro educativo de tecnologías creativas para adolescentes con sede en el predio del Aeropuerto de Carrasco que brindará talleres en esas ocho disciplinas.
El programa, que es gratuito, está dirigido a adolescentes de entre 12 y 18 años inclusive y combina tres metodologías: autoaprendizaje, talleres guiados y laboratorios avanzados en diferentes disciplinas.
Las inscripciones oficiales abrieron en febrero y 4.500 adolescentes se inscribieron desde entonces. En esta primera instancia, habrá cupos para 1.000 y se espera que vayan aumentando progresivamente hasta llegar a 1500 este 2026. El resto de los adolescentes quedan en lista de espera, según explicó a El País la directora de Tumo en Uruguay, Carolina Gutiérrez. Las clases comienzan el próximo lunes.
“Son adolescentes de distintas edades y distintos contextos, el hecho de que Tumo es gratuito y abierto busca justamente reunir a adolescentes de distintos contextos, intereses y realidades. Nos aseguramos de que los grupos fueran bien diversos”, expresó Gutiérrez.
El sistema fue traído al país por Corporación América Airports, a través de Aeropuertos Uruguay, en alianza con Ceibal, el centro de innovación educativa con tecnologías digitales del Estado.
El edificio de 2.500 metros cuadrados que se inaugura este miércoles —con una inversión total de 10 millones de dólares— cuenta con un salón de autoaprendizaje, espacios para talleres, una sala exclusiva para música y otra para robótica. Además, tiene un espacio multipropósito para eventos y espectáculos.
“En una primera etapa la idea es consolidar la comunidad, el modelo educativo, aprender y ajustar lo que sea que precisemos para ir escalando progresivamente. La aspiración es que también se convierta en una plataforma de mirada hacia el futuro. De otras conversaciones que se den también como excusa sobre innovación este a raíz de Tumo”, aseguró Gutiérrez.
Cómo funciona el programa
El proyecto nació en Armenia en 2011 con el objetivo de potenciar habilidades en adolescentes, sin calificaciones, evaluaciones o diplomas. El concepto que resaltan sus creadores es que los adolescentes están a cargo de su propio camino de aprendizaje y pueden elegir qué aprender para potenciar sus habilidades de cara al futuro.
El proceso consiste en una primera etapa de autoaprendizaje en la que el adolescente realiza algunas actividades cortas e interactivas -cuestionarios en base a tutoriales, juegos y pruebas- que permiten explorar conceptos y sentar las bases para los talleres que siguen. En este tramo los jóvenes trabajan en computadoras de forma independiente aunque con ayuda de líderes.
Tras la instancia de autoaprendizaje los adolescentes pueden pasar a realizar talleres dictados por especialistas en cada una de las ocho disciplinas (modelado 3D, animación, cine, música, programación, robótica, desarrollo de videojuegos e inteligencia artificial generativa). Los estudiantes eligen tres disciplinas en las que enfocarse en primera instancia aunque luego pueden rotar por otras áreas.
Las propuestas de los talleres contemplan distintos niveles, es decir, que el adolescente se puede sumar sin importar si tiene o no experiencia en ese campo.
Se espera que el sistema también cuente con laboratorios intensivos de creación, en los que profesionales de tecnología, negocios e industrias creativas concurran a la sede de Tumo para trabajar con los adolescentes en proyectos concretos.
Durante todo el proceso, el estudiante es guiado por Tumo Path, un software que diseña un camino personalizado para cada adolescente basado en sus intereses. Es decir, que un estudiante puede combinar distintas actividades, talleres y laboratorios y el sistema le recomendará un camino a seguir basado en sus preferencias.
Si bien el programa no otorga certificados o diplomas, durante el proceso el estudiante va creando su propio portfolio de trabajos, que luego puede usar para participar de concursos, festivales o convocatorias.
Se espera además que los estudiantes concurran al centro dos veces por semana en jornadas de dos horas cada una. No hay un tiempo total de concurrencia en tanto eso dependerá del entusiasmo y el ritmo de cada estudiante.
Los horarios de funcionamiento
Los horarios de funcionamiento de Tumo son de lunes a viernes en dos turnos, de 15:00 a 17:00 horas y de 17:00 a 19:00 horas. Los sábados funcionará de 9:00 a 11:00 y de 11:00 a 13:00 horas.
En cuanto a los materiales de estudio, los adolescentes no deben llevar nada, se les otorga en el lugar, que cuenta con unas 250 computadoras disponibles. Unas 30 personas trabajarán en el centro de forma directa y una decena más de forma indirecta en servicios.
El programa —que no forma parte del sistema de educación formal— tuvo su primera sede en Ereván, Armenia, y funciona en otras ciudades del mundo como París, Lyon, Berlín, Lisboa, Zurich, Los Ángeles, Takasaki y Buenos Aires.