LUEGO DE CARNAVAL

Año lectivo 2022: las clases comenzarán el 7 de marzo

El exdirector nacional de Educación, Juan Pedro Mir, insiste con que “el receso de las vacaciones de verano es muy largo” en Uruguay.

Alumnos en la Escuela Rural 58 de Aguas Blancas. Foto: Francisco Flores
Alumnos en la Escuela Rural 58 de Aguas Blancas. Foto: Francisco Flores

El año lectivo 2022 comenzará una semana después que lo habitual. Porque los feriados de Carnaval, que coinciden con los primeros días de marzo, hacen que los escolares tengan su comienzo de cursos recién el 7 de ese mes.

Los maestros iniciarán sus actividades el miércoles 2 de marzo. El lunes y martes previo son los feriados de Carnaval, dos días festivos que no pueden moverse del calendario porque tienen que ser exactamente 40 días antes de Semana Santa o de Turismo (pues tras ellos los cristianos comienzan la cuaresma).

Las autoridades educativas dudaban si era pertinente o no que los alumnos también comenzaran las actividades en plena semana de Carnaval, pero optaron por evitar las “clásicas discusiones” sobre la afectación al turismo interno y el ausentismo de algunos niños que están de vacaciones.

En educación Inicial y Primaria, por tanto, aquellos niños que no participen de las escuelas de verano acumularán 76 días seguidos de vacaciones.

El exdirector nacional de Educación, Juan Pedro Mir, insiste con que “el receso de las vacaciones de verano es muy largo” en Uruguay. De hecho en el colegio privado que dirige, el José Pedro Varela, los escolares retomarán las actividades el 15 de febrero.

Mir no critica la cantidad de días lectivos que tiene el calendario escolar, mucho menos el derecho de los maestros a tomarse su descanso (la docencia figura entre las diez ocupaciones con más estrés en cualquiera de los rankings sobre salud ocupacional). Sino que cuestiona “la organización y distribución de los días en el calendario que determinan una ruptura muy grande... una ruptura que significa que aquellos más desfavorecidos se atrasen todavía más”.

Porque parte de la literatura científica muestra que cada comienzo de año los docentes tienen que nivelar algunos conceptos que los niños “pierden” durante el verano. Una de las evidencias más recientes surgió en una de las principales revistas educativas de Estados Unidos, la American Educational Research Journal. Se estudió la pérdida de aprendizaje durante el verano de niños en los grados escolares. La investigación concluyó que el estudiante promedio perdió entre el 17% y el 34% de las ganancias de aprendizaje del año anterior durante las vacaciones de verano. Y que la brecha entre los alumnos contextos más favorables (que eran más estimulados y tenían más actividades de desarrollo en el tiempo libre) y los más desfavorecidos, se agrandaba.

En Suiza, en ese sentido, hay una semana de descanso cada dos meses de clases. Pero el año lectivo comienza en pleno verano y el “gran receso” dura menos de un mes y medio.

En Alemania cada Estado federado organiza sus vacaciones, que suelen ser desarrollarse con entre cuatro y seis cortes anuales, y en verano se acumulan unas siete semanas. El Reino Unido sigue un calendario similar.

La organización actual del sistema escolar uruguayo, en que los docentes tienen el mes de enero de licencia y a la vez la elección de cargos en febrero demora unas tres semanas, hace que en la práctica sea casi imposible un inicio más temprano que en marzo.

La única excepción son los programas de escuelas de verano (antes llamado Verano Educativo) que será durante cinco semanas desde el 10 de enero al 11 de febrero.

Por fuera de lo extenso del receso de verano, en las comparativas internacionales Uruguay figura como uno de los países en que los escolares tienen menos horas de clases obligatorias al año.

En épocas normales (o sea sin contar estos tiempos de pandemia por el COVID-19) un escolar uruguayo tiene en promedio 720 horas al año. Uno estadounidense tiene 971 y un chileno 1.008.

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