MUJERES 

Abrazarte entre muros: un libro pensado para acompañar la maternidad en la cárcel 

Un equipo interdisciplinario realizó una investigación para describir el impacto de la cárcel en la maternidad y en el estado emocional de mujeres presas junto a sus hijos.

Abrazarte entre muros
Marina Altmann, Silvia Soler y Sebastián Santana participaron del proyecto. Foto: Estafanía Leal

Al leer “Abrazarte entre muros” uno desea que su protagonista, María, no sea una persona real. En el fondo sabemos que sí existe y, peor aún, que ella no es una, sino todas las mujeres que transitan la maternidad en la cárcel.

Este trabajo se realizó entre 2015 y 2017 en dos centros penitenciarios: El Molino, que ya no existe, y la Unidad 5 (ex CNR). Recoge la investigación que realizó un equipo interdisciplinario con el objetivo de describir el impacto de la cárcel en la maternidad y en el estado emocional de mujeres presas junto a sus hijos.

El grupo, perteneciente al equipo de Atención a la Temprana Infancia (ATI) y la Facultad de Ciencias de la Udelar, fue coordinado por Marina Altmann, quien realizó en ese período talleres, entrevistas personales y observaciones sistemáticas. A partir de los resultados obtenidos, los integrantes se propusieron hacer este libro que está dedicado a las mujeres privadas de libertad.

En este camino, fue fundamental tomar en cuenta sus experiencias, preocupaciones, sueños, frustraciones y esperanzas, para que pudiera interesarles tanto a ellas como a su entorno familiar y al personal carcelario.

Altmann confía que con el libro “se entrega el aspecto humano de lo que habitualmente deshumanizamos”. “Habitualmente son colocadas en el lugar de estigmas, de depósito; cuesta conectar con que adentro de la mujer presa en maternidad hay una persona, una mujer que atraviesa un embarazo, un parto, que tiene que ver cómo se vincula con ese niño”, subrayó.

Abrazarte entre muros
El libro "Abrazarte entre muros" intenta acompañar a las mujeres presas en su maternidad

El proyecto

“Una de las cosas más lindas que fuimos descubriendo es qué valorizada que esta la maternidad”, aseguró Altmann. “Es importante porque en historias que empiezan enredadas, con experiencias traumáticas tempranas, vimos cómo la maternidad puede ser, por momentos, la experiencia más gratificante y transformadora, pero a la vez la más devastadora porque están muy pendientes de la posibilidad de perder a esos hijos que están con ellas o los que quedaron afuera cuando entraron a prisión”, detalló.

En el proceso de investigación, el grupo encontró que el 41% de esas mujeres fue víctima de abuso sexual, cifra que asciende al 59% cuando se trata de abuso físico.

El equipo coincidió en que en todas estas mujeres la percepción de la maternidad era altísima, muy valorada, y en consecuencia “la maternidad es un buen momento para centralizar trabajos porque la mujer está más permeable a poder visualizar cierta posibilidad de transformación del vínculo con sus hijos”.

Por otra parte, un aspecto importante que aparece en el libro es el referido a la vida cotidiana en la cárcel entre compañeras. “El vínculo con sus hijos es algo central, cómo pueden entender que el hijo es una personita y tiene deseos independientes a los de ellas. Les cuesta ver que el niño puede elegir cosas diferentes a las que ellas le imponen. Ese aspecto del vínculo es importante”, sentenció.

El libro

A partir del trabajo de esos dos años, decidieron hacer el libro y un librillo con preguntas claves. Este material invita a reflexionar a partir del texto del libro y ayuda a pensar sobre la relación con el otro, sobre el impacto de lo vincular.

El proyecto cuenta con el apoyo de Unicef y el Parlamento para su difusión y los agentes involucrados podrán tomarlo como una herramienta para su propio trabajo. El librillo se encuentra disponible para descargar en la página de Unicef y el libro, además de online, puede conseguirse en librerías desde esta semana.

Con textos de Silvia Soler, ilustraciones de Sebastián Santana y la edición de Alejandro Di Candia, “Abrazarte entre muros” aborda cuatro momentos: la detención, el nacimiento, la visita y la salida.

De estos temas, la detención es algo de lo que no se habla mucho. “Sobre qué implica para ellas separarse de los hijos que dejaron afuera es un tema muy importante, que las moviliza muchísimo, pero del que poco se habla”, dijo Altmann.

La profesional indicó que el capítulo más difícil de abordar con las presas es la salida porque no hay una perspectiva de pensar qué le dejaron los años en los que estuvo recluída, no se preguntan qué fue lo que aprendieron o si cambiaron.

“El libro intenta ayudar a procesos de cambio, a visualizar el proceso de cambio y si es posible que podamos asumirlo como personas”, concluye.

Lenguajes

Este título pretende encontrar lo que habitualmente está tapado, lo que no se ve: que hay calidez, que pueden forjarse vínculos entre compañeras, que hay apoyo de las operadoras. Por eso, el resultado final es un “juego entre el adentro y el afuera, algo que está siempre presente en todo el proceso”.

Con las conclusiones a la vista, el equipo notó que necesitaban de profesionales para darle al libro la profundidad y el brillo que pretendían.
De todas las historias armaron una para que llegue a la gente de una forma simple y sencilla.

Silvia Soler tomó la posta de este reto y en el proceso, que comenzó en 2019 y enseguida los sorprendió la pandemia, se nutrió no solo de las investigaciones, sino también de algunos guiones y material teórico.

“Pensamos en un libro que de alguna manera evocara los libros infantiles y de ahí el peso no solo del texto sino de las imágenes y del diseño”, expresó la autora.

Ella se reunió con quienes participaron de la investigación de forma presencial, instancia que le “permitió conocer más de cerca las experiencias en esas visitas y talleres, en el contacto y las sensaciones que ellas mismas tenían en la cárcel”.

El desafío más grande fue la tapa, un diseño especial que aborda un concepto difícil de decir por escrito. Así, “Abrazarte entre muros”, pensado especialmente para adultos en situaciones vulnerables, se vale de dos lenguajes: el texto narrado y el de las imágenes. “Es importante usar eso para transmitir también, los dibujos expresan en la figuración lo que es muy próximo a las vivencias emocionales”, concluyó Altmann.

El equipo

El grupo de Atención a la Temprana Infancia está integrado por Marina Altmann, Annabel Ferreira, Elena González, Inés Iraola, Emilia Sassón y Alicia Weigensberg.

Ferreira es a su vez quien lidera el equipo de la Facultad de Ciencias que conforman Daniela Agrati, Natalia Uriarte, Marcela Cerreño y Antonella Arrieta.

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