Con los hijos

Guardia pediátrica: Los niños y el frío

Seguí los consejos de Alicia Fernández, nuestra pediatra de cabecera, para que los más pequeños disfruten del invierno de la mejor manera posible.

niño abrigado
Foto: Pixabay

Mucho se habla del cambio climático, del incremento de las temperaturas a nivel global. Sin embargo, comenzó el otoño y aunque algo tardíos respecto a otros años, llegaron los fríos.

Aún inmersos en un proceso de calentamiento global del planeta en que vivimos, las temperaturas llegaron y durarán los próximos meses. Como pediatras estamos obligados a recordar las medidas de prevención que son necesarias para que nuestros niños pasen de la mejor manera estos meses y puedan disfrutar del invierno.

No hay inconveniente en que los niños salgan a jugar a la intemperie (siempre supervisados por un adulto) aunque haga frío. Lo importante es que se abriguen adecuadamente. Para ello es bueno colocar sobre el cuerpo varias capas de ropa, aunque sean finas, de manera de crear una especie de aislamiento que los protege del frío y la humedad. Es necesario el uso de gorro de lana, bufanda, guantes y medias.

A la hora de dormir, es preferible abrigarlos adecuadamente que calefaccionar en exceso el ambiente donde se encuentran. 

No se deben dejar encendidas estufas a supergas, leña o similares; la combustión produce monóxido de carbono, un gas que, de no tener ninguna ventilación, puede intoxicar y generar enfermedades graves e, incluso, la muerte. Tampoco se debe avivar el fuego con alcohol o nafta y menos en caso de que los niños estén presentes, porque luego pueden imitar la acción estando solos. Los artefactos de calefacción eléctrica o que generan llama o braza, deben estar alejados de elementos que puedan tomar fuego como la ropa de cama o de vestir y deben estar lejos de los niños.

Si bien todo el año vemos quemaduras lamentablemente, durante los meses fríos las ocasionadas por agua caliente, grasa y aceite son más frecuentes. Debemos evitar que los niños entren a la cocina, pero si lo hacen, mientras permanecen en ella deben estar permanentemente supervisados por un adulto, dejando fuera de su alcance mango de ollas, calderas y sartenes mientras se están utilizando. También se debe tener cuidado con los termos que utilizamos para el mate. En caso de una quemadura, se debe colocar inmediatamente la zona afectada debajo de agua fría y dejarla correr; no se deben usar cremas o pomadas y siempre se debe hacer consulta médica.

Los niños deben tomar agua - aunque no tengan sed-, jugos naturales y tener una alimentación saludable y equilibrada lo que, sin duda, los ayudará a mejorar las defensas. Se debe evitar la comida chatarra, los ultras procesados y los alimentos hipercalóricos. Las frutas y verduras deben incluirse en la alimentación diaria de ser posible.

Si bien la circulación del SARS -CoV -2 y su variante P1 tiene una alta circulación en la comunidad y, por tanto, también afecta a los niños, no debemos olvidar otros virus que circulan en esta época del año. Entre ellos se encuentran el Virus respiratorio sincicial (VRS), Rinovirus, Adenovirus, Para influenza, Influenza, entre otros, que causan rinorrea (mocos), tos, fatiga, broncoespasmo, fiebre y dolor de garganta. Algunos también dan síntomas digestivos; frecuentes son, en esta época del año, los vómitos y diarrea por Rotavirus.

Es importante tener en cuenta que los niños de cualquier edad, en contacto con un familiar con Covid- 19, estando asintomáticos deben ser hisopados entre el quinto y séptimo día del contacto y los sintomáticos, en el momento que comienzan a tenerlos, debiendo mantener cuarentena en domicilio.

Durante el año 2020, los cuidados al inicio de la pandemia del nuevo Coronavirus hicieron que hubiese una baja circulación no sólo de ese virus, sino de todos los otros que mencionamos. Este año recomendamos mantener las medidas sanitarias por todos conocidas, no sabemos qué sucederá con los otros virus respiratorios y debemos ser cuidadosos.

Evitemos salir de nuestras burbujas y aglomerarnos innecesariamente en los festejos del día del padre, de los abuelos o del niño, fechas todas que caen durante los meses fríos. Al igual que se deben evitar los festejos de los cumpleaños fuera de las burbujas familiares. Debemos cuidar a los niños y cuidarnos nosotros mismos.

Ya nos referimos en el espacio de esta columna sobre la importancia de mantener las vacunaciones al día y la vacunación antigripal. Si bien insistimos en la administración de esta última en la población de niños de entre 6 meses a 4 años inclusive y cualquiera por encima de esta edad, que tenga comorbilidades (asma, cardiopatías, inmunodeprimidos por alguna enfermedad o medicación, niños portadores de enfermedades neuromusculares, obesos y niños que llevan adelante tratamiento avanzados con acetil salicílico) cualquier niño de más de 6 años puede ser vacunados si sus padres o cuidadores así lo establecen, y no requieren para ellos orden de pediatra. La vacuna antigripal que adquirió el Ministerio de Salud Pública cubre contra tres virus y es gratuita.

Podríamos resumir esta columna con algunas acciones concretas: abrigar a los niños lo justo y necesario de acuerdo a la temperatura ambiental, manejar de forma prudente los métodos que utilizamos para calefaccionar, ventilar diariamente las habitaciones, que los niños mantengan una alimentación saludable que incluye la toma de agua aunque no sientan sed, que realicen actividad física y evitar su concurrencia a lugares cerrados, mal ventilados y muy concurridos.

En este contexto de pandemia se debe también evitar los festejos de cumpleaños fuera de la burbuja familiar, mantener el esquema de vacunación al día y administrar la antigripal a los niños mayores de 6 meses.

Nos reencontramos en dos semanas.

conocé a nuestra columnista
alicia fernández, pediatra,
Alicia Fernández
Médica pediátra
Coordinadora Área Programática de la Niñez
Dirección General de Salud

Podés seguir a nuestra pediatra de cabecera en Twitter como @AliFernandezUY

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