Por Diego Ferreira
Cuando los fanáticos de la NBA alrededor del mundo piensan en la camiseta que desean comprar, este año la respuesta mayoritaria es: la de Stephen Curry.
La casaca número «30» del base de los Golden State Warriors es la que ha generado más ventas en la primera mitad de la temporada de la liga estadounidense de básquetbol, según informó la NBA en base a los datos de sus tiendas oficiales.
El astro de Los Ángeles Lakers, LeBron James, y la estrella de los Milwaukee Bucks, Giannis Antetokounmpo, completan el podio de jugadores con las camisetas más populares (la NBA no divulga cifras de ventas aunque sí se sabe extraoficialmente que los basquetbolistas se llevan un 45% de los ingresos por ese concepto).
La explicación detrás de la predilección por la camiseta con el «30» de Curry son los triunfos conquistados por el base en los últimos años. La temporada pasada salió campeón de la NBA, conquistando su cuarto anillo y, además, el premio al Jugador Más Valioso de las finales.
Pero, la influencia del astro de los Warriors se extiende más allá sus éxitos deportivos; ha revolucionado la NBA al convertir el triple como la principal arma y estrategia de todos los equipos en cada partido.
En esa especialidad Curry es el rey. En diciembre de 2021 se convirtió en el máximo triplero de la historia de la liga (con 3.117 tiros de tres puntos encestados).
La fama de Curry es visible en redes sociales. Según el sitio deportivo Sports Business Journal, el capitán de los Warriors fue el jugador de la NBA con más impacto en las plataformas durante el año pasado; cosechó más de 485 millones de visualizaciones entre sus cuentas oficiales de Facebook, Instagram, Twitter y TikTok. El segundo en la lista fue el base de Memphis Grizzlies Ja Morant (351 millones).
Arrastra marcas
Sus logros deportivos e imagen dicharachera hacen de Curry una figura que las marcas quieren tener a su lado, y eso se traduce en ingresos.
El año pasado, las marcas le pagaron US$ 47 millones, algo más de la mitad de los US$ 92,5 millones que facturó el «30». La lista de sponsors la integran Callaway (insumos para golf, otra pasión de Curry), Rakuten (e-commerce), CarMax (autos usados), Google (tecnología), Panini (coleccionismo) y 2K Sports (videojuegos). En ese grupo selecto también aparecía FTX, la plataforma de intercambio de criptomonedas que se declaró en bancarrota y trajo problemas al jugador, entre otros famosos, por ser vocero de una firma acusada de fraude.
Aunque lucrativos, esos acuerdos palidecen frente a Under Armour (UA), el principal socio comercial del «Steph». Esa sociedad comenzó en 2013 y se renovó en septiembre del año pasado, cuando la compañía firmó un acuerdo de patrocinio vitalicio con el jugador por US$ 1.000 millones. De esta alianza también nació Curry Brand, submarca especializada en calzado e indumentaria deportiva.
Curry, en números
45% de la facturación de las ventas de casacas de la NBA van a los jugadores
3.117 son los triples anotados por Curry a lo largo de 14 temporadas
1.000 son los millones de dólares que vale el acuerdo vitalicio del jugador con UA
10 startups recibieron fondos de SC30, la empresa del base de los Warriors
No todos los activos del jugador giran en torno a la pelota naranja.
Curry lidera la empresa SC30 junto a su socio Bryant Barr. La compañía maneja los intereses del jugador tanto en apariciones en los medios, patrocinios, inversiones (desde 2018 el base ha inyectado capital en 10 startups, según el sitio Crunchbase) y filantropía.
Entre esos proyectos sobresale la productora Unanimous Media, responsable de programas de entretenimiento, documentales y series. Curry funge como productor ejecutivo de esos proyectos.
La estrella de los Warriors, de 34 años, piensa en su futuro luego de la NBA. «Cuando la pelota pare de rebotar, el trabajo no se detendrá. Recién está comenzando», remata.