Los ejecutivos de Daring Foods en Los Ángeles tuvieron un verano difícil. La empresa, que fabrica «pollo a base de plantas», había crecido un 250% en su segundo año y había tanta rotación de personal que empezaba a sentirse «un elefante en la habitación», como dijo el fundador y CEO, Ross Mackay.
Había una solución: tomar juntos un baño de agua helada. «Después de que todos nos zambullimos en el hielo, nuestras endorfinas estaban por las nubes y todos nos sentimos muy bien con nosotros mismos», aseguró Mackay. Así «se quitaron la curita» y abordaron los desafíos que enfrentaban.
El CEO no es ajeno a las prácticas de bienestar y explica que cada dos días hace «una especie de sauna de infrarrojos seguido de un baño de hielo».
Mackay es miembro de Remedy Place, un club social de bienestar con locaciones en Nueva York y Los Ángeles. Dentro del entorno del spa, se alienta a los miembros a socializar mientras reciben tratamientos como vitaminas intravenosas, drenaje linfático y crioterapia.
Ir allí es una forma de enfrentar el estrés mental, físico y emocional de dirigir un negocio. «Hago esto en lugar de tomar una copa después del trabajo», explicó el ejecutivo.
Ahora abrió una cuenta corporativa para que sus empleados también pueden hacer esos tratamientos. Incluso entrevistó allí a un candidato. «Necesitamos a alguien que se adapte a nuestra cultura, y esta es una buena manera de averiguarlo», señaló.
También hay empresas que agasajan a los clientes con masajes en los pies y baños de sonido. Según ejecutivos, empleados y spas, las empresas y los empresarios están realizando más negocios que nunca en lugares diseñados para el bienestar y los tratamientos de vanguardia.
El atractivo es obvio: a medida que el mundo intenta salir de la pandemia, las empresas saben que tiene sentido priorizar la salud de sus clientes y empleados. Por ejemplo, un estudio de 2022 realizado por la Society for Human Resource Management encontró que el 88% de los profesionales de RR.HH. creía que ofrecer recursos de salud mental podría aumentar la productividad, y el 86 % dijo que podría aumentar la retención de empleados.
Estas prácticas aumentarían la productividad y retención del equipo
«La gente está más enferma que nunca», consideró Jonathan Leary, fundador de Remedy Place. «Los dueños de negocios están comenzando a darse cuenta de lo retrógrado que es decir: 'Está bien, para nuestra fiesta de Navidad o retiro corporativo, vamos a emborracharlos y hacer que se excedan, lo cual es deprimente y los ralentizará'».
Resultados
Otra parte del atractivo de esta tendencia es la novedad.
«Ya nadie está interesado en el yoga en equipo», apuntó Kane Sarhan, fundador de Well, un retiro con sedes en Nueva York, Washington y Connecticut. «Buscan cosas más novedosas como vitaminas intravenosas, baños de sonido y trabajo de energía».
Sarhan sostuvo que las compañías Fortune 100 y las grandes firmas financieras están usando las instalaciones de Well para reuniones de ventas, eventos de equipo y encuentros con clientes. «Les hemos estado enseñando tapping y lectura de manos», acotó. «La gente está agotada y ha estado enferma. Es responsabilidad de los líderes ayudar a los equipos a lidiar con eso».
Algunos centros crearon salas para Zooms, llamadas privadas o reuniones individuales
BIÂN, un club exclusivo en Chicago dedicado al bienestar, ha experimentado tal demanda que está agregando 3.000 metros cuadrados a su club. «Creamos salas más pequeñas que se pueden usar para Zooms, llamadas privadas o reuniones individuales», detalló CEO, Joseph Fisher.
Para los empleados, el bienestar patrocinado por el trabajo es un bienvenido descanso de las rutinas normales.
Las personas que realizan negocios en los centros de bienestar dicen que ven mejores resultados que en otros entornos.
Andrea Leung, directora gerente de Deutsche Bank, invitó a los clientes a una sesión de qigong (técnicas vinculadas a la medicina china) en el Well de Nueva York, donde los participantes meditaron, estiraron el cuerpo y practicaron la respiración, todos métodos que se dice que estimulan la mente y el cuerpo y alivian el estrés. Los clientes estaban entusiasmados con el evento, tal vez más de lo que lo habían estado con las cenas del banco. «Creo que hacer esta actividad ayudó a generar confianza», evaluó Leung.
Otro beneficio de esta práctica, agregó, es que «podíamos escucharnos unos a otros».