La apuesta de Coca-Cola a producir latas en Uruguay: los detalles de los nuevos formatos que llegan a las góndolas

La embotelladora invirtió US$ 8,5: en una línea de producción nacional que garantiza autonomía operativa y permite lanzar presentaciones de 310 ml y 473 ml, dejando atrás las importaciones desde Argentina

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Línea de producción de latas de Coca-Cola.
Diego Ferreira.

Coca-Cola FEMSA Uruguay, embotelladora del famoso refresco en el país, invirtió US$ 8,5 millones en una nueva línea de producción de latas que le permite ofrecer sus bebidas en nuevas presentaciones, 100% generadas en el mercado local. La inauguración oficial tuvo lugar este miércoles en la planta de la empresa, y contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, varios ministros y representantes de la marca a nivel regional.

Esta maquinaria de última generación, importada desde Alemania en 200 contenedores, se suma a las siete líneas que ya tiene la planta de Montevideo, aportando una capacidad de producción de 16.000 latas por hora y un total de 7,5 millones al mes.

Tras la instalación del equipamiento, iniciada en noviembre de 2025, la compañía lanzó la semana pasada las primeras latas 100% uruguayas de Coca-Cola regular, Zero y Light, que hasta ahora provenían de Argentina. El origen de los productos no es la única innovación que trae consigo la línea: los refrescos vienen en envases de 310 mililitros (ml), a los que próximamente se sumará el formato de 473 ml. Ambas presentaciones reemplazan a la lata importada de 354 ml.

Nuria Varela, directora de Operaciones de Coca-Cola FEMSA Uruguay, dijo a El Empresario que la decisión de invertir en esta nueva línea de producción nace de la estrategia de la compañía de «tener siempre al consumidor en el centro» y estar atenta a sus necesidades. «Detectamos que hay un consumidor ávido de innovaciones y que la lata es un empaque muy apreciado por el público. Pero, por otro lado, teníamos una limitante que nos empezaba a encorsetar a la hora de darle diferentes opciones y era que hasta la semana pasada las latas eran importadas desde Argentina», explicó la ejecutiva.

Esa operativa imponía desafíos a nivel local: los tiempos de traslado entre países, las diferencias regulatorias y el menor volumen que demanda un mercado del tamaño de Uruguay, «lo que hacía que tuviéramos que ser muy selectivos» en la oferta, señaló.

«Con la línea de latas, el 100% de nuestros refrescos pasa a ser de producción nacional», destacó la directora, quien estimó que ese envase representará cerca del 1% del volumen de la compañía en el país en una primera etapa.

Para Varela, lo más valioso del proyecto es «la autonomía que nos genera como operación el no tener que depender tanto de otros países, considerando además lo que son los costos de importación».

También abre un abanico de posibilidades para potenciar el portafolio de productos, agregó. Inicialmente, la línea producirá las marcas Coca-Cola, Sprite, Schweppes y Fanta. «Después estamos analizando otras categorías que podríamos poner en lata», comentó. Además de refrescos, la compañía participa en jugos, bebidas isotónicas, energizantes -que ya se venden en lata-, agua y bebidas con alcohol.

Las ediciones especiales son otra oportunidad para este envase, sobre todo en un año de Mundial de Fútbol como 2026. Varela destacó que la compañía viene desarrollando diferentes acciones y promociones en torno a este evento, que suele dejar un resultado «muy bueno» en ventas.

Presidente Yamandú Orsi y ministros en inauguración de nueva línea de lata de Coca-Cola .jpeg
Presidente Yamandú Orsi, ministros Fernanda CArdona y Edgardo Ortuño, junto a autoridades de Coca-Cola durante la inauguración de la nueva línea de latas.

La versatilidad de la lata es otra de sus ventajas. Se adapta al consumo individual y a distintas preferencias dentro de una familia, según la cantidad o edad de sus integrantes. Además, favorece la innovación, ya que permite «jugar» con su contenido y el diseño exterior, explicó Varela.

También ofrece una mayor vida útil que el plástico para conservar las bebidas, un punto clave para clientes que prefieren hacer stock, para escenarios de menor rotación o cadenas de distribución con más intermediarios.

Efecto multiplicador

La línea de latas genera cinco nuevos puestos de trabajo, pero su actividad involucra a más áreas y procesos en la planta, lo que refuerza ciertas posiciones, por ejemplo, en almacenamiento. Hoy, la empresa tiene más de 600 colaboradores directos y genera más de 9.000 empleos indirectos.

Además del equipo, hay un efecto multiplicador a nivel comercial al abastecer con más productos a los más de 21.000 clientes de la empresa, señaló Varela.

La sustentabilidad es un concepto que atraviesa la operación de la compañía y que también forma parte de la nueva línea. La maquinaria se alinea con el uso eficiente de recursos, tanto de agua como de energía, y cuenta con los máximos estándares de seguridad industrial.

«Nuestro portafolio es 100% reciclable, la lata también. El aluminio tiene un gran valor en el mercado, así que se engloba en nuestra estrategia de promover los envases retornables -plástico y vidrio- y fomentar la circularidad de los no retornables», cerró.

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