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Es uruguaya, no planeaba emigrar, se presentó a un llamado y hoy vive en EE.UU. donde capta inversiones para el BID

Silvina Regueiro reside en Washington D.C. y trabaja en la oficina de Alianzas Estratégicas del Banco Interamericano de Desarrollo, donde se canalizan recursos que se vuelcan a países de América Latina y el Caribe

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Silvina Regueiro. La uruguaya es consultora del BID en Washington DC (EE.UU.)
Silvina Regueiro. Uruguaya consultora del BID en Washington DC (EE.UU.)
Foto: Gentileza Silvina Reguerio

Cuando Silvina Regueiro se inclinó por estudiar la carrera de contador, su plan era trabajar en el sector privado y quedarse en Uruguay. Hoy, a sus 34 años, vive en Washington D.C. (EE.UU.), e integra el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID), en la Oficina de Alianzas Estratégicas, donde en su rol de consultora es responsable de captar recursos de socios para América Latina y el Caribe.

Regueiro es, junto a su hermana, la primera generación universitaria de su familia. Nació en Montevideo, en el barrio de La Blanqueada. Concurrió al colegio José Pedro Varela e hizo su carrera de contadora en la Universidad Católica tras obtener una beca por excelencia académica.

Actualmente reside en la capital estadounidense y su agenda contiene reuniones con socios externos del BID como instituciones públicas y privadas, fundaciones filantrópicas y academia, para captar recursos para la región. «El año pasado trabajé en la primera contribución que hizo Croacia a un banco multilateral por € 5 millones para el área de educación», ejemplificó.

Su agenda contiene reuniones con socios externos del BID como instituciones públicas y privadas, fundaciones filantrópicas y academia, para captar recursos para la región.

La institución cuenta con un directorio representado por sus países miembros (prestatarios y no prestatarios), entre los que figuran EE.UU., Canadá, y otras naciones europeas y asiáticas.

En concreto, su rol es de «negociación y nexo entre las unidades operativas del banco y los socios porque estos tienen prioridades temáticas claras. Por ejemplo, Croacia estaba interesada en contribuir con recursos para el sector de la educación. Es como alinear oferta y demanda. Luego nosotros trabajamos en conjunto con los equipos operativos (del BID) para preparar las propuestas», indicó.

De ANII al BID

El camino de Regueiro desde su Montevideo natal hasta Washington D.C. comenzó con su primer trabajo en la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) en el área de administración y finanzas. «Estaba en la parte contable de los fondos» y según relató, en ese momento encontró su motivación y vocación: contribuir a mejorar vidas y promover el desarrollo sustentable.

«Tuve la suerte de que mi primer trabajo fuera en el sector público desde el lugar del desarrollo. Aprendí sobre el diseño de las operaciones de préstamos y los requerimientos de los organismos financiadores, entre otros temas», comentó. En la agencia estuvo tres años, luego pasó a trabajar en consultoras donde, asegura, «no sentía» que era su lugar.

Entonces se enteró de un llamado que hacía el BID en Uruguay. Se postuló y fue seleccionada. Allí trabajó casi dos años, hasta 2016, como contraparte del sector público en la ejecución de las operaciones de préstamos.

Luego de esa etapa ingresó a laAgencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento(Agesic) donde integró el equipo del programa de Historia Clínica Electrónica Nacional, Salud.uy.

Hasta ese momento, Regueiro estaba segura de que su futuro sería en Uruguay. Pero en 2017, un colega que trabajaba en el banco de desarrollo Fonplata, en Bolivia, le comentó sobre una vacante en ese organismo. Y si bien al inicio, no consideró la idea de presentarse, finalmente se postuló.

«Le dije que no me veía viviendo fuera del país. Pero luego, más impulsada por motivos personales, decidí presentarme y me seleccionaron, señaló.

En enero de 2018 se mudó y estuvo en ese país durante casi dos años. «Fue una muy buena experiencia, con lindos desafíos y enseñanzas. Y luego decidí hacer una maestría en Economía en España, con opción en políticas públicas. Terminé en 2020 y volví a Uruguay por la pandemia. Ese año ingresé a la CAF (Corporación Andina de Fomento), estuve un año trabajando en la Dirección de Proyectos de Infraestructura para la Región Sur, pero aún no me hallaba en el país, quería buscar una oportunidad afuera. Entonces, mirando LinkedIn vi la posición abierta en la oficina de Alianzas Estratégicas del BID en EE.UU., apliqué y me llamaron», relató la profesional uruguaya.

Sobre su futuro reconoce que, si bien no tiene definido dónde seguirá, no descarta la posibilidad de afincarse definitivamente en EE.UU. «Me gusta la ciudad, el trabajo, la gente, así que no descarto la opción de quedarme. De mi trabajo me gusta que exista una visión amplia y generalista de todo el banco y de la realidad de la región y su impacto. La exposición del rol también es interesante, tanto interna como externa. Trabajamos con contrapartes muy interesantes, socios regionales y globales que contribuyen significativamente al desarrollo de América Latina y El Caribe. Es muy motivante trabajar en una institución como el BID. Al estar en constante contacto con culturas y realidades diferentes estás todo el tiempo aprendiendo. Y por supuesto, hay un objetivo y una motivación final, que es contribuir al desarrollo de nuestros países», concluyó.

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