Muchos emprendedores sostienen que las crisis muestran oportunidades, y esta historia lo demuestra. El venezolano Carlos García Ottati nació en 1983 en Caracas; estudió Economía en la Universidad Católica Andrés Bello y luego cursó una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Oxford. Trabajó en consultoría y en e-commerce, y tras sufrir un fraude aplicó lo que sabía de negocios para desarrollar una idea que lo llevó a convertirse en uno de los empresarios jóvenes más reconocidos de la región, en su rol de CEO y cofundador de Kavak, el primer unicornio mexicano.
En 2014, García Ottati vivía en Colombia cuando recibió una oferta de trabajo en México y decidió mudarse. Antes de emigrar quiso vender su auto en Bogotá, pero no tuvo éxito, así que se lo dejó a un amigo para que hiciera esa gestión por él. Sin embargo, el trámite tardó seis meses en concretarse. Una vez instalado en Ciudad de México compró un vehículo, pero descubrió -a las malas- que la transacción no había sido conveniente: el auto tenía fallas mecánicas y problemas legales que el vendedor le había ocultado.
A partir de esa mala experiencia, identificó una oportunidad para emprender sobre las bases de la transparencia y la confianza entre vendedores y clientes. Así, en 2016, nació Kavak, una plataforma dedicada a la compra, venta y reacondicionamiento de usados de forma 100% digital.
«No descansaremos hasta lograr la transformación del sector», prometió el emprendedor en una nota con Forbes luego de que su startup comenzara a expandirse por Latinoamérica.
Camino con obstáculos
El venezolano fundó Kavak junto a Loreanne García y Roger Laughlin, con quienes delineó un proceso de inspección de los vehículos que comienza con una revisión mecánica y continúa con la compra y venta, incluyendo la garantía y los servicios posventa.
En sus primeros cuatro años, Kavak centró sus esfuerzos en consolidarse en México, un período en el que atrajo a grandes fondos de inversión como SoftBank, Green-oaks, Kaszek Ventures y General Atlantic. En sus primeras tres rondas de levantamiento de capital, la startup recaudó US$ 500 millones y en 2020 alcanzó un valor de mercado de US$ 1.150 millones, lo que le valió convertirse en el primer unicornio de México.
Ese fue un año crucial para el proyecto, no solo por ese hito, sino también por iniciar su expansión internacional. La empresa eligió Argentina como su primer destino fuera de su mercado original.
En 2021, a través de otras rondas de inversión, la firma recibió más de US$ 1.100 millones y abrió operaciones en Brasil, Turquía, Chile, Colombia y Perú. Pero en su camino también ha enfrentado dificultades: en 2023 cerró en Colombia y Perú, y redujo su plantilla.
Kavak, que alcanzó una valoración de US$ 8.700 millones en 2021 y fue la startup más valiosa de la región, sufrió una fuerte caída y este año se ubica en US$ 2.200 millones. Aún así, confiando en la plataforma con más de 300.000 usuarios, su creador dijo a Bloomberg: «Los empresarios deben centrarse en desarrollar el potencial a largo plazo de su empresa y cuidar de sus clientes, empleados y accionistas a lo largo del camino».
La tecnología es un pilar fundamental de la plataforma tecnológica de García Ottati. Kavak cuenta con su propio algoritmo, que se alimenta de información pública del mercado de automóviles y de datos generados por la plataforma, para ofrecerle soluciones a sus clientes. Por ejemplo, esta herramienta permite predecir el precio al que se podría vender un auto en función de los valores de mercado, de modo que la oferta por el vehículo sea acorde al momento de la transacción.
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