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Dulce de leche for export: el argentino le quiere pelear el trono a la Nutella

Es uno de los íconos nacionales, pero ya encontró techo en las ventas internas; la exportación es ahora la gran apuesta de las principales marcas y las empresas lácteas reconocen que «crece de forma lenta, pero sostenida»

Venta tentadora. Los productores coinciden al ver el mercado externo como una gran oportunidad, con un crecimiento lento pero sostenido.
Venta tentadora. Los productores coinciden al ver el mercado externo como una gran oportunidad, con un crecimiento lento, pero sostenido.

El dulce de leche agentino comenzó a abrirse camino en el exterior. «Argentina exporta hace muchos años dulce de leche. En San Ignacio nuestra primera exportación data de 1978, pero la exportación ha seguido los ciclos económicos del país. Los últimos 20 años muchas compañías que tenían excelentes productos desaparecieron por culpa de la ciclotimia de la economía. La Salamandra, La Paila y Doña Magdalena son algunas de ellas», dijo Alejandro Bertin, gerente general de Establecimientos San Ignacio.

Para Bertin, las empresas argentinas de cualquier rubro no pueden tener solo una estrategia exportadora, tienen que tener una mirada muy aguda en el mercado interno y mirar «de reojo» al comercio exterior para desarrollar el mercado.

«Nuestra firma es una de las más antiguas en el mercado exportador de dulce de leche en el país, pero no fue fácil. Hemos transitado el camino de los permisos que otorgaba el exsecretario de Comercio Interior (Guillermo Moreno), llamados ROE (registro operaciones de exportación), para poder exportar; atravesamos retenciones, devaluaciones, inflaciones. Todo eso hace muy difícil tener una estrategia permanente de exportación», explicó el ejecutivo.

4%

Es el porcentaje del dulce de leche argentino que se vende al exterior. 

Además, la industria láctea parece ser muy frágil ante los vaivenes económicos. «Es un sector cuya cadena de valor tiene altos grados de ineficiencia. Y muchos productores continúan trabajando como hace 60 años, a escala de economía familiar. Veo, en muchos productores, falta de inversión, falta de capacidad empresaria, falta de infraestructura. No pueden echarle toda la culpa a la política, porque las empresas que han invertido han tenido buenos resultados», asegura Bertin.

Por otro lado, todos los entrevistados coinciden en que el mercado externo es una gran oportunidad, con un crecimiento lento, pero sostenido. San Ignacio exporta a Brasil, Canadá, EE.UU., Chile y, en Europa, hacia España, Alemania y Reino Unido, principalmente. Sus principales mercados externos son Brasil, Canadá y Chile. «Veo con gran potencial en Brasil y EE.UU.», destacó Bertin.

Otro caso interesante es Havanna. No produce dulce de leche, pero tiene una fórmula propia que desarrollan otras compañías, apuntando al mercado internacional. «En Argentina, las ventas de dulce de leche representan entre un 2% y 4%. En el exterior es el 10%. Además, tenemos muchos productos asociados al dulce de leche e, incluso, una versión light que acá no se comercializa. En Brasil nuestra marca está más posicionada sobre el dulce de leche que sobre el alfajor, por ejemplo», dijo Alan Aurich, gerente general de Havanna.

3.359

Son las toneladas de este producto que se exportaron el año pasado.

El gerente general de San Ignacio indicó que se producen localmente unas 140.000 toneladas de dulce de leche al año (3,5 kilos per cápita). «El interno es un mercado maduro, no hay más consumo. En el exterior el dulce de leche no es un producto muy conocido, así que no es fácil de vender; sin embargo, cada vez la denominación es más escuchada», dijo.

Según Bertin, a nivel nacional se exporta el 4% del dulce de leche que se produce, aunque en su empresa es el 15%.

Havanna exporta el 9% de su producción y de ese porcentaje el 30% es dulce de leche. Además, tiene 100 locales en el exterior, siete de ellos en Venezuela. «Hemos aprendido cómo hacer negocios afuera y creemos que el crecimiento de la compañía tiene mayor posibilidad en el exterior, porque acá ya tenemos 240 locales», dijo Aurich. Tiene locales en Bolivia, Chile, Paraguay, Perú, Brasil, Venezuela, EE.UU. y España, y hace unos días abrió en Ecuador. «Los países adonde más exportamos son Brasil, Paraguay, España, Chile y Perú. Y vemos con gran potencial de crecimiento a EE.UU. También Dubái es un mercado atractivo», agregó el ejecutivo.

40%

Es el market share de La Serenísima en el mercado interno argentino. 

30% 

Es la participación del dulce de leche en la exportación de Havanna.

Manfrey es otro jugador importante. En esta cooperativa el dulce de leche representa el 18% de la facturación. «Nuestras ventas en el mercado local experimentaron una variación positiva del 3% en los últimos años. Con respecto al mercado internacional, en 2017 las exportaciones de dulce de leche de la Argentina sumaron 3.359 toneladas, de las cuales Manfrey exportó 635, es decir que conseguimos el 19% de la participación», detalló su presidente, Ercole Felippa.

Manfrey exporta dulce de leche desde 1995, y sus principales destinos son EE.UU., Chile, Bolivia y Paraguay. «Existen otros mercados de menor volumen para la empresa, como Rusia», reconoce Felippa.

«Exportamos a Paraguay, Brasil, Uruguay, EE.UU. y Chile. Y según el último estudio de Nielsen Mastellone tiene el 40% del market share del dulce de leche a nivel local», dijo Alejandro Castelli, gerente de comunicaciones de Mastellone Hnos (dueña de La Serenísima).

3,5

Son los kilos que consume al año cada habitante del país vecino. 

Sobre las perspectivas del sector, Bertin no es muy optimista. «Vemos un panorama muy complicado. Hace un mes éramos más optimistas, pero tenemos muchos costos internos y preferiría que no devaluemos para poder trabajar más tranquilos», dice.

Aurich opina diferente: «Durante muchos años Argentina tuvo precios muy altos. Hoy, con el dólar por arriba de los 26 pesos, el panorama cambia. Hasta el año pasado el dulce de leche costaba un 50% más caro que la Nutella, que es el untable premium del exterior. Hay un largo camino por recorrer, pero tenemos la gran oportunidad de lograr un producto exportable», concluye.

19%

Es el peso de la cooperativa Manfrey en las ventas al exterior.

Historiadores difieren sobre su origen

En 1829, durante el Pacto de Cañuelas (un acuerdo entre el gobernador de la provincia de Buenos Aires en ese entonces, Juan Manuel de Rosas, y su opositor, el general Juan Lavalle, para detener la guerra civil en el país vecino), la cocinera de Rosas se distrajo y dejó la leche en el fuego y se formó el dulce de leche, relata el escritor e historiador argentino Daniel Balmaceda en su libro La comida en la historia argentina. Sin embargo, esta versión es cuestionada por otros historiadores, que ubican el nacimiento de este dulce en el sudeste asiático. De una forma u otra, el dulce de leche es uno de los íconos nacionales en el país vecino.

Deliciosa historia. El libro "La comida en la historia argentina" recoge el particular y accidente origen del dulce de leche.
Deliciosa historia. El libro "La comida en la historia argentina" recoge el particular y accidental origen del dulce de leche.
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