El británico Gavin Wood es uno de los referentes del mundo de las nuevas tecnologías. En su trayectoria aparecen credenciales como ser cofundador de la plataforma de software Ethereum, haber inventado el concepto de «contratos inteligentes», acuñar el término «Web3» y ser el creador de Polkadot, una nueva plataforma de blockchain de código abierto.
Precisamente, esa tecnología inspira su próximo proyecto: instalar en Uruguay el Polkadot College, una institución académica especializada en la formación en Web3 y cadena de bloques. Esta iniciativa busca generar un espacio de cooperación educativa, científica y tecnológica que contribuya al desarrollo del talento y a la consolidación del país como un referente regional en innovación y transformación digital, explica Wood, quien visitó Uruguay para entrevistarse con actores de gobierno y representantes académicos para presentar su plan.
En esos contactos «hablamos un poco sobre la perspectiva de desarrollo de cómo yo podría colaborar y cómo Uruguay en general podría beneficiarse de tener una institución así desarrollándose aquí», dijo el tecnólogo y emprendedor británico en diálogo con El Empresario.
Wood ve en Uruguay una «oportunidad enorme» para desarrollar productos tecnológicos que puedan escalar a nivel internacional. «La verdad es que el hecho de que sea un país estable realmente ayuda. El hecho de que tenga una actitud muy flexible también», destacó.
A continuación, un resumen de la entrevista.
-¿Por qué eligió Uruguay como potencial nueva sede de este proyecto educativo?
-Lo elegí por muchas razones. Este lado del mundo, en general, me parece muy atractivo por la geografía, la naturaleza, pero también por la cultura. Y Uruguay, en particular, es un estado estable, que funciona bien y tiene centros educativos excelentes. Creo que esta combinación de cultura, estabilidad y educación es un excelente background. Además, justo al otro lado del río, está una de las grandes metrópolis del continente (N.d.R: se refiere a Buenos Aires, su parada previa a su visita a Uruguay).
-La idea madre, la Polkadot Blockchain Academy, nació en 2022 en la Universidad de Cambridge. ¿Qué características definen a esta iniciativa? ¿Cómo visualiza su eventual desembarco en el país?
-La institución es de naturaleza muy técnica, nativa de Internet, y vamos a estar enfocándonos muy fuertemente no solo en la investigación y la enseñanza, sino también en la practicabilidad. Realmente intentaremos ayudar a desarrollar proyectos desde la concepción hasta el producto, con su implementación y uso. Eso es crucial para una industria como blockchain que, honestamente, apenas ha avanzado desde 2008, con su primer caso de uso de criptomonedas.
En cuanto a infraestructura, particularmente en Internet, la conectividad de ancho de banda estable y de alta calidad será clave para que la propuesta deje su marca en el resto del mundo al desplegar productos que estén disponibles para las personas no solo aquí, sino en todas partes.
-¿Cómo es el abordaje educativo de Polkadot: se inclina más hacia lo técnico, lo práctico o es un modelo que combina ambos?
-Es absolutamente un híbrido. Todo el proceso parte de fundamentos básicos de criptografía, matemáticas, teoría de juegos, economía y docencia tiene principios bien establecidos en estas disciplinas, que se integran en un diseño de ingeniería de software viable para una arquitectura más amplia. Nos enfocamos en tecnologías innovadoras y en una filosofía innovadora, en relación a las maneras de pensar sobre la sociedad. Particularmente buscamos no solo innovaciones que guían la economía de la sociedad actual, sino también aquellas que dirigirán las fuerzas económicas en el futuro.
-¿Qué tipo de impacto espera que tenga esta apuesta?
-La perspectiva sería algo que pueda convertirse en una especie de Universidad de Oxford o Cambridge. Esto es realmente lo que quiero lograr. Y aprovechar toda esta nueva y mágica tecnología, que siento que no está alcanzando todo su potencial, así que el propósito sería ayudar a que lo logre para el bien común. Veo que esto es un verdadero motor potencial para todo tipo de elementos de la sociedad. La eficiencia de gobierno es algo de lo que hablamos (con las autoridades de gobierno y académicas en Uruguay) para tratar de ayudar a la transición de algunos de los elementos menos eficientes de los servicios gubernamentales hacia algo mejor. Así se puede optimizar y crear con un gran nivel de resiliencia, lo que puede ser muy importante en el mundo que viene. Pero no solo a nivel de gobierno, sino también en el comercio, las transacciones tanto locales, regionales como globales.
El proyecto comenzará como una institución y no se va a construir en un día. Si miras las universidades históricas, empezaron siendo pequeñas y se construyeron a partir de allí. Nosotros seremos pequeños, estaremos enfocados en gran medida en el sentido de nuestro programa de enseñanza actual, que ya hemos estado aplicando durante unos cuatro años alrededor del mundo, con la idea de dar igual prioridad a la investigación, la enseñanza y la práctica. El objetivo es tratar de unir estas tres cosas bajo el mismo techo y ser parte de una comunidad académica más amplia en Uruguay, y también utilizar nuestra red académica existente, que es global. La idea es tratar de generar un faro de referencia sobre cómo estas tecnologías pueden cambiar la sociedad para mejor, haciendo que sea más eficiente, optimizada y accesible.
-¿Qué efectos generan estos avances tecnológicos en la economía?
-Veo una gran oportunidad en países fuera de los históricamente ricos para tomar una parte mayor de la economía global en los próximos años. Y en Uruguay veo una oportunidad enorme, honestamente. La verdad es que el hecho de que sea un país estable realmente ayuda. El hecho de que tenga una actitud muy flexible también. Esto será crucial porque, al final, estamos pasando por una transición. Nuestras sociedades son optimizadas mayormente para esta era industrial, con las personas trabajando en fábricas, en las líneas de ensamblaje. Sin embargo, en gran medida, hoy el valor no se transmite a través de la construcción de fábricas más grandes, sino por la construcción de mejores algoritmos. Este proyecto busca tratar de ayudar a la gente a entender qué forma toman estos algoritmos, cómo pensar en ellos en términos de arquitectura social, cómo desarrollarlos e implementarlos rápido, para que sepamos qué tipo de cosas funcionan bien y cuáles no.
-¿Uruguay podría convertirse en un hub de blockchain con el Polkadot College?
-Sería maravilloso si pudiéramos lograrlo. No sé qué podemos hacer por nosotros mismos. Tenemos mucha ambición, pero inevitablemente esto se reduce a un esfuerzo colaborativo. Dependerá un poco de las fuerzas locales, las universidades, el gobierno y las empresas. Pero, de nuestra parte, esto es, por supuesto, parte del plan.
-¿Cuantas personas cree que podría recibir el Polkadot College eventualmente?
-Para este primer centro estaría buscando alrededor de 1.000, tal vez 1.500 personas. No estoy desesperado para construir algo que sea de nivel universitario en esta primera etapa, creo que es mucho mas importante ser capaz de ofrecer lo que estás dispuesto a brindar muy bien en una calidad global alta y atraer a los mejores mentes y tener la atmósfera correcta para hacerlo.
-¿Cómo ve la adopción de blockchain de cara al futuro? ¿Qué barreras frenan hoy su avance en más sectores?
-Nos necesita, honestamente. Si no somos cuidados con la adopción de blockchain se convertirá en otro tipo de herramienta para que los ricos controlen a los pobres. Tiene el potencial, como Internet, para ser algo mucho mejor. Pero necesita los productos correctos, el mindset correcto y también educación. Creo que hay poca educación y existe mucha codicia en la industria y no hay mucha comprensión de cómo la tecnología subyacente puede facilitar una dinámica social más benevolente. Ahora, si desplegamos esta tecnología de buena manera, si obtenemos la educación correcta, podemos hacer algo que sea un acuerdo justo y que limite cuánta riqueza puede extraerse de una comunidad.
Su visión sobre el futuro del «blockchain»
-¿Qué aplicaciones de blockchain son interesantes para usted de cara al futuro?
-Estoy interesado en ayudar a entender qué áreas de los procesos de gobierno estas tecnologías pueden facilitar y optimizar. Podrían ayudar a reducir costos y entregar mejores servicios. Podrían mejorar la transparencia y ayudar en el sistema de votación. Además, podría colaborar en cadenas de suministro y trade finance. Otro punto sería garantizar el origen de materiales y alimentos. Por ejemplo, esto permitiría a los granjeros brindar garantías sobre cómo producen. Esa información al final del día es valiosa, y en la medida que es confiable su valor se multiplica. En los próximos 50 o 100 años esto será una gran propuesta de valor no solo a nivel internacional, sino también para una comunidad. En este contexto, Uruguay tiene un gran potencial para generar productos tecnológicos rápido por tener una de las poblaciones mejor educadas técnicamente en la región. Tiene el potencial para diseñar productos sociales útiles y desplegarlos en grandes poblaciones en las cercanías.