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Se va 2023: ¿y los fundamentos del consumo privado?

El comportamiento de la recaudación del IVA no augura una buena dinámica del consumo privado en el segundo trimestre del año y comienzos del segundo semestre. El mercado de trabajo está solido en precio y quantum. ¿Cuánto del consumo se filtra en compras en Argentina?

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El Consumo Privado se releva directamente a través de las cuentas nacionales elaboradas por el Banco Central, con una periodicidad trimestral y lleva un retraso temporal lógico con el gran esfuerzo de recopilación, control y ajuste de datos que implica una tarea tan grande. Para seguir ese “pulso” más actualizado, los economistas solemos ver variables proxy, esto es, variables que se comportan relativamente similar con la variable que queremos analizar, pero tienen una mayor actualización. En el caso del consumo privado se utiliza la recaudación del IVA. Así, como se verifica en el gráfico 1, el consumo privado tiene una importante correlación con la recaudación de IVA, tanto interno como total.

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Veamos por tanto que sucede con el consumo privado en estos últimos meses de 2023. De esto da cuenta el gráfico 2, en el que se verifica que la recaudación de IVA cae en términos reales el segundo trimestre (-2,0% en promedio) e incluso en el primer mes del tercer trimestre (julio). Por tanto, y sobre todo una vez pasada la recuperación del consumo privado post pandemia a partir de la tracción de la mayor movilidad sobre el consumo de servicios públicos del tipo educación o salud, la suerte del consumo privado queda expuesta a lo que suceda con el consumo de servicios privados (los cuales están teniendo un gran dinamismo) y con el consumo de retail (que quizás sea el que tenga mayor correlación con esta proxy del IVA).

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El Consumo de Retail: una actualización a precios de 2022

Volviendo a tomar la definición de consumo privado que se utiliza con las cuentas nacionales, resulta de poca utilidad considerarlo como un homogéneo, dado que mide el consumo de bienes y servicios de diversa naturaleza, desde bienes de todo tipo hasta servicios públicos de gobierno, de entretenimiento, profesionales, entre otros tantos. Así es que, tomando la base relativamente reciente de las cuentas nacionales presentadas en 2020, desagregamos el consumo privado en diversos tipos tales como se presentan en el cuadro 1. Así, se puede apreciar que, del consumo privado total de 42.700 millones de dólares en 2022, US$ 19.500 millones (47%) corresponden a productos de retail y US$ 15.800 millones (37%) corresponden a servicios privados (financieros, real estate, profesionales, doméstico, culturales, entre otros).

De esta forma, y como adelantábamos en la columna de abril, hace ya algunos meses, el consumo privado, especialmente este núcleo de retail, va a depender de la evolución de los fundamentos que acostumbramos a repasar en este espacio, y que están vinculados al mercado de trabajo.

Tengamos en cuenta que el consumo de varios de los Servicios Privados, con importante dinamismo en el presente, tiene otros factores que lo impulsan, diferentes al mercado de trabajo que quizás impacta directamente en el retail y algunos de esos servicios privados.

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Los fundamentos del Consumo de Retail: el poder de compra asegura una recuperación

Como adelantábamos en la columna de Economía & Mercado de abril, esperábamos que el proceso de desinflación (reducción de la tasa de inflación) iba a ayudar a que el salario real recuperara su poder de compra. Luego del paso de unos meses este proceso resultó más intenso del previsto, y el salario real es impulsado por su “denominador” (recordemos que el salario real resulta de dividir el salario nominal por los precios). Un ejemplo de esto es el recientemente conocido dato de crecimiento del salario real de julio: el salario nominal creció 1,46% y dado que los precios cayeron (deflación) 0,36%, el salario real creció por ambos factores (crecimiento del numerador y caída del denominador) un 1,83%. Y en lo que va del año, el salario real acumula un crecimiento de 4,4%, faltando aún que se vuelquen en el presente año, sobre el final, los aumentos determinados por el cierre de las mesas de negociación de la décima ronda de negociación colectiva (ronda que actualmente se encuentra en proceso). De esta forma el salario real apunta a romper con el periodo de tres años de caída que viene registrando cuando se lo mide en promedios.

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Ahora, cuando el “precio” parece “asegurar” la recuperación del poder de compra de los asalariados, ¿Qué sucede con el quantum? ¿y con el empleo?

Veamos que nos dicen los últimos datos disponibles.

El empleo crece en 2023

El empleo, a julio, confirma una trayectoria de crecimiento que se inició en marzo pasado, tal como lo verifica el gráfico 4. Por tanto, estamos ante un momento en el que el salario real crece, el empleo crece, y a su vez, esto se da en un contexto en el que la economía no parecería estar pasando su mejor momento. ¿Se puede sostener un periodo de crecimiento de salario real y de empleo en un contexto de bajo crecimiento? Veamos con algo de mayor profundidad lo que sucede en el mercado de trabajo.

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Repasemos un poco de la historia reciente. El mercado de trabajo que ha emergido de la pandemia ha generado un sesgo hacia el trabajo formal: la caída del empleo durante la pandemia se dio a nivel casi exclusivamente de empleo informal y la recuperación postpandemia se dio a nivel principalmente del empleo formal. Como lo muestra el gráfico 5, el crecimiento reciente parece concentrarse en el empleo informal, con un relativo estancamiento en el formal. ¿Es esto una señal de mediano plazo? Esperemos más datos, y de confirmarse, poder caracterizar de forma más detallada a ese segmento que hoy impulsa al mercado de trabajo.

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Bonus track: el filtro del Consumo Privado vía “importaciones”

Una parte del consumo privado de los uruguayos no se verifica dentro de fronteras, sino que se efectiviza con los gastos realizados por uruguayos fuera de frontera. Ha sido notoria la evolución del diferencial de precios —especialmente con Argentina— y cómo esto ha volcado uruguayos a viajar hacia ese destino. Pero pongamos en cifras lo que implica, desde el punto de vista del gasto. Como el gráfico 6 lo señala, una vez abierta las fronteras —luego de la pandemia— el gasto realizado por los turistas uruguayos en Argentina aumentó hasta cerrar aproximadamente US$ 1.100 millones en el año móvil cerrado en el segundo trimestre de 2023. Este gasto implica los realizados en viajes, hoteles, alimentación, cultura, tours, compras y otros. Cuando se pone la lupa en el gasto realizado en compras —que podría ser considerado lo que desplaza productos locales—, el monto llega a US$ 246 millones.

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- Ramón Pampín, Gerente de Consultoría económica de PwC

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