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Los obstáculos que debieron superar iniciativas femeninas referidas al erotismo, cuidados íntimos y menopausia

Una aplicación de audios eróticos, una marca de productos de higiene íntima y una multiplataforma sobre menopausia cuentan historias bastante insólitas sobre sus nacimientos.

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Mujer consultando aplicación en el celular.

Emprender cuesta. Emprender y ser mujer, en muchos casos cuesta el doble. Y emprender, ser mujer y hacerlo con productos cargados de prejuicios, ni qué hablar. Domingo se propuso ver qué sucede con tres ejemplos de emprendimientos liderados por mujeres en los que, si bien hubo obstáculos de género que sortear, la mayoría de los inconvenientes tuvieron que ver con el contenido de lo que se eligió para llevar una empresa adelante.

Aplicación erótica

“Una aplicación para la osteoporosis”, “¿para la cocina?”, “enfocada en los hijos”, “quizás para el cuidado de la piel o el cabello”, “¿será algo que tenga que ver con la ropa?”... Estas fueron algunas de las respuestas que recibieron Valeria Díaz Belbuzzi (economista y calificadora de cine y teatro) y Claudia Ramírez (analista de sistemas) cuando comenzaron a sondear qué le parecía a la gente que era el emprendimiento para mujeres Xie.

“Ninguna respuesta estuvo enfocada en el erotismo. Y de eso se trata nuestra aplicación”, cuenta Valeria a Domingo sobre la primera startup de SexTech (sexo y tecnología) del Uruguay, poniendo sobre la mesa una de las tantas barreras que tuvieron que sortear estas socias para imponer su emprendimiento en el mercado.

“Nunca se enfoca a la mujer en su sexualidad, en su sentir sexual”, comenta por su parte Claudia sobre un producto que no sería tan cuestionado si estuviera dirigido a los hombres. Es más, investigando sobre el tema descubrieron que los contenidos eróticos estaban pensados mayoritariamente para el público masculino, que es más visual que auditivo.

Xie —que significa “agradecer” en chino porque ellas agradecen la oportunidad de este emprendimiento— es una aplicación desarrollada para celulares (por ahora solo para sistema operativo Android) conformada por audios inmersivos con contenido erótico y de bienestar sexual. La idea pasa entonces tanto por que las mujeres —o quienes lo deseen— disfruten en forma auditiva de una situación sexual inspirada en historias reales, como que también puedan aprender con cosas tales como una guía para la masturbación. Una idea nada fácil de vender. Y una idea nada fácil para reclutar socias para llevarla adelante.

“Nosotras somos compañeras de trabajo y cuando se lo propusimos a otras mujeres del lugar en el que trabajamos, algunas no quisieron porque nos decían: ‘Yo tengo hijos chicos y no quiero que vean que estoy en esto’”, recuerda Claudia sin querer revelar en qué empleo público trabajan. “Ese es otro prejuicio con el que tuvimos que lidiar porque sabemos que quizás se nos complique y nos miren de otra forma si en nuestro trabajo saben qué es esto otro que hacemos”, apunta.

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Claudia Ramírez y Valeria Díaz Belbuzzi, de Xie (aplicación erótica).
Foto: Francisco Flores.

Tampoco la tuvieron fácil a la hora de salir a buscar asesoramiento o ayuda económica. “Recibimos negativas justamente por el contenido y el problema es que muchas veces las disfrazan con otra frase. Te dicen: ‘¿Sabés qué? En este momento no las vamos a poder ayudar’. O sea, no son claros, no nos dicen ‘este tema no lo queremos’”, se queja Valeria sobre una respuesta que las deja sin siquiera poder intentar convencer con argumentos al interlocutor.

Ellas siguieron adelante igual, prefirieron el camino difícil sabiendo que se trataba de algo que, al menos por lo que investigaron, nunca se había hecho en Uruguay.

Pero luego hubo que ponerlo en práctica y entonces también se les complicó al momento de buscar actores que prestaran su voz para recrear las situaciones eróticas. “Algunos nos decían: ‘Si se trata de eso, no me interesa’. Incluso tuvimos contacto con una actriz y locutora muy conocida que tenía mucho interés en trabajar con nosotras, pero que al final nos dijo que no porque tenía miedo de que sus sponsors se hicieran a un lado si sabían que trabajaba en esta temática”, comenta Claudia.

Hoy en día las cosas han cambiado y se sienten felices de poder decir que hay varios actores de renombre y con premios ganados que agradecen ser convocados para Xie. “Nos comentan que les gusta la idea porque nunca hicieron algo así, nunca narraron erotismo”, apunta Claudia sobre estos audios que fueron guionados por mujeres para mujeres de todo tipo de orientación sexual y gustos sexuales (fetichismo, sadomasoquismo, juguetes sexuales). Eso no quita que también los puedan utilizar los hombres; el único requisito es ser mayor de 18 años.

Otro gran problema al que debieron hacerle frente es la censura. La primera censura fue la de los medios de comunicación a los que les golpearon las puertas para dar a conocer la aplicación. “Les escribimos a varios y solo logramos que nos entrevistara una revista y una radio, el resto no nos convocó”, se lamenta Claudia.

La segunda censura tuvo que ver con las redes sociales que usan para difundir Xie, si bien lo que postean no tiene desnudos ni palabras groseras. “Instagram, por ejemplo, tiene una plataforma que controla este tipo de contenido y a veces publicamos una foto en la que se ven hombros o un escote y nos censuran. Si es algo interno, no importa, pero si pagamos para ir a otros países, ahí ya nos cortan. Y nos pasa permanentemente”, señala Claudia.

Finalmente está el tema de la apertura de mentalidades en los países a los que se dirigen. El 61% de sus descargas proviene de Argentina, donde se enorgullecen de que sex shops desde Bariloche hasta Córdoba las sigan. Luego viene Uruguay con el 14%, Colombia con el 13% y México con el 6%. “Increíblemente también tenemos descargas de India. Nos siguen en algunos lugares de habla hispana de Estados Unidos y tenemos interés de países del Caribe”, destacan y agregan que han recibido sugerencias e ideas de sexólogas argentinas.

“Siempre estamos abiertas a los comentarios de la gente. Nos llegan a través de las redes y el correo y son positivos, por suerte”, señala Claudia sobre un emprendimiento que está en marcha desde abril de este año.

Entre las ganadas, hoy pueden contar que han hecho alianza con una muy importante plataforma sexual mexicana para que promocione Xie y que están en Peatonal Tour formando parte de un tour erótico que auspicia la Intendencia de Montevideo.

Quizás la más auspiciosa es que lograron que el Centro de Innovación y Emprendimientos de la ORT (CIE) se haya fijado en ellas y desde hace tres meses esté trabajando fuertemente en el apalancamiento de la aplicación para llevarla al próximo nivel.

“La verdad que estoy súper entusiasmada con esta aplicación”, confiesa a Domingo Ximena Scasso, coordinadora del CIE y mentora de Xie. “Me parece que es sumamente innovador que hayan podido desarrollar esto en un país bastante pacato y tradicional. Es algo de alto valor para la salud sexual de la mujer y siento que es una herramienta de empoderamiento femenino. Logra que encontremos lo mejor de la tecnología a favor de la persona”, agrega sobre un emprendimiento que considera que trasciende al Uruguay y que tiene mucha proyección internacional.

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Mujer escuchando Xie.

Entre los objetivos que se ha fijado el CIE es que Xie pueda estar presente en celulares iOS y que los audios puedan sumar los acentos de cada país ya que actualmente se los graba en español neutro.

“La aplicación se está moviendo lentamente y está mutando, pero se está moviendo”, insisten sus creadoras. “Tenemos la fortaleza y la certeza de que estamos en el buen camino y no nos frustramos; al contrario, seguimos adelante para demostrarle a la gente que está equivocada”, remarcan estas socias que, siguiendo la enseñanza de otro emprendedor, siempre se propusieron transformar todos los “no” recibidos en oportunidades.

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Xie, aplicación erótica.
Conclusiones del CIE

Falta de apoyo masculino está cambiando

“Normalmente los hombres no invierten mucho en emprendimientos femeninos”, señala Ximena Scasso, coordinadora del Centro de Innovación y Emprendimientos de la ORT, al momento de identificar las barreras que deben enfrentar las mujeres al emprender en el mundo de las startups.

“Hay una cuota de género en relación a la inversión”, agrega aunque aclara que por suerte es algo que está cambiando porque, desde un poco antes de la pandemia, la tasa de oportunidad ha estado superando a la tasa de necesidad (la gente no solo emprende porque necesita trabajar, que era lo que pasaba mucho con las mujeres cuando se quedaban sin empleo).

Otra dificultad con la que lidia el sexo femenino es que no se lleva muy bien con la tecnología o no tiene acceso a ella porque no cuenta con un empleo formal o trabaja en negro (más frecuente entre las mujeres). También accede menos a créditos o tarjetas de crédito internacionales.

En contrapartida, cada vez se da más lo que se llama “invertir con lentes de género”, que es que hay programas que buscan empoderar y apoyar al sector femenino.

“Además hay una corriente migratoria muy fuerte en Uruguay de venezolanas, cubanas, ecuatorianas, peruanas, que están tratando de entrar al ecosistema emprendedor como primer contacto con el mundo laboral uruguayo”, destaca Scasso.

El CIE

Centro incubador para todo el mundo

El Centro de Innovación y Emprendimientos de la ORT (CIE) es una incubadora universitaria que cuenta con más de 19 años de experiencia trabajando en la consolidación del ecosistema innovador y emprendedor.

La metodología que implementa pone su foco en el desarrollo del espíritu emprendedor, el desarrollo de habilidades en la persona y en el equipo que impulsa el proyecto. La metodología se basa en aprender haciendo. “Hacer, emprender, aprender”.

Al inicio trabajó mucho con emprendimientos tecnológicos dado los orígenes de la ORT, pero hoy en día esta universidad alberga cinco facultades: Arquitectura, Diseño y Comunicación, Administración, Ciencias Sociales e Ingeniería.

Del CIE pueden hacer uso tanto los estudiantes, docentes o egresados vinculados a la ORT, como cualquier persona que se gradúe en los talleres gratuitos que brindan financiados por ANDE e Inefop.

Además cuentan con programas de sensibilización para toda la comunidad, entre los que está Arena de Mujeres Emprendedoras.

Cada año se presentan al CIE entre 250 y 270 ideas, de las que terminan incubadas aproximadamente un 50%. “Todas las ideas para nosotros son buenas”, sostiene Ximena Scasso, su coordinadora. El Centro está dirigido por Enrique Topolansky.

Revulvación

“Venimos haciendo un trabajo de hormiga desde que arrancamos”, dice Camila Tub sobre Biolube, la marca de productos de cuidado íntimo femenino que creó junto a Serrana Pérez como resultado de la tesis con la que se recibieron de ingenieras en biotecnología en la ORT, algo que no fue nada sencillo.

“Ya desde la facultad tuvimos problemas por el tema tabú que trata esta marca. Estábamos hablando de relaciones sexuales y de cómo influyen en las infecciones urinarias o vulvovaginales. A ninguno de los tutores le gustó mucho la idea y nos bocharon la primera parte de nuestra tesis”, recuerda Serrana.

Eso las obligó a reformular el tema y demorar seis meses la obtención del título. “Literalmente nos dijeron que no era una tesis de ingeniería sino de contaduría”, señala Camila. Y Serrana apunta que en general se pretende que las tesis de biotecnología sean de “investigación pura y dura” y “no que busquen generar algo tangible”.

El segundo obstáculo fue el Ministerio de Salud Pública (MSP) y sus normas burocráticas para aprobar el producto por el cual nació Biolube: un lubricante íntimo. “No entendían en qué categoría estaba. Nos decían: ‘Eso no es un lubricante porque hace otras cosas, pero tampoco es un medicamento o un cosmético’. No le encontraban categoría”, explica Serrana, quien considera que también pudo tener que ver que eran mujeres y muy jóvenes, recién salidas de la universidad. Hay que decir que este proceso comenzó en 2017, cuando las socias tenían 23 años de edad.

Lo contradictorio del asunto es que mientras el MSP les decía que no, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) les financiaba el emprendimiento gracias a la ayuda del CIE (ORT).

Además fueron premiadas como mujeres emprendedoras en Uruguay, algo que les facilitó poder promocionar la marca que hoy ofrece también un jabón, un desodorante, un serum hidratante y unas toallitas (todos de uso íntimo y todos —salvo el lubricante— aprobados por el MSP).

Un tercer obstáculo fue conseguir un laboratorio para desarrollar los productos. Al primero que acudieron se negó a firmarles un contrato de confidencialidad porque iban a producir pocas cantidades. “No sé si a dos hombres de 50 años le decían lo mismo”, opina Serrana.

Luego sobrevino la pandemia y eso retrasó todo una vez más, inclusive en el trabajo con la ANII. En ese momento dieron con un laboratorio en Taiwán que las aceptó. “Fue hasta mejor porque encontramos que allá se trabaja con otros tiempos, te responden, te toman en serio, te firman los contratos de confidencialidad”, destaca Serrana.

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Camila Tub y Serrana Pérez, de Biolube.

Entonces vino la parte de salir a promocionar un kit de productos basado en temas de los que no se habla o se habla poco. “Para dar a conocer los productos tenemos que dar a conocer el problema que viene a solucionar. Si bien es una sintomatología que es común para las mujeres, no es un tema muy ameno para los oídos. Hay mujeres que lo hablan sin problema, pero hay otras y muchos hombres a los que les resulta desagradable”, se lamenta Camila.

Su estrategia de promoción comenzó tocando la puerta de sus propios médicos. Pedían hora en sus respectivas ginecólogas para hacerse el PAP y en medio de la consulta les presentaban los productos. “Al no contar con la estructura para realizar una visita médica, como lo hacen los laboratorios grandes, hacíamos eso”, cuenta Serrana. Eso llevó a que los productos fueran probados por profesionales, que el boca a boca multiplicara la información y que hoy estén siendo recomendados por ginecólogos que ellas no conocen.

“Realmente los pacientes pueden ver los resultados”, comentan orgullosas. “Siempre el feedback fue muy bueno. Hay pacientes que vienen y les dicen a sus ginecólogos ‘gracias por la recomendación, me salvaste la vida’ o ‘antes tenía problemas en mi matrimonio por la sequedad y ahora no’. La validación de los médicos fue muy importante”, destacan.

El trabajo de hormiga también se trasladó a las redes sociales y a los medios de comunicación. Se dieron a conocer a través de Instagram o yendo a entrevistas en programas de radio o de streaming, donde se encontraron que hablar de estos temas era necesario por los mensajes recibidos. Se dieron cuenta también de que por vivir en una sociedad occidental y en un momento histórico en cuanto al abordaje de temas femeninos, han podido promocionar su emprendimiento con total libertad.

Pero también deben admitir que no todo ha sido color de rosa y que para muchas cosas aún falta. Por ejemplo, debieron incoporar un socio varón —Enrique Antía Adami— para que se ocupe de la parte de negociación porque como mujeres encontraron resistencias. “Estuvo bueno por lo que aporta al equipo, pero las razones por las cuales llegó no están buenas”, reflexiona Serrana y menciona que gracias a su trabajo están desde el año pasado en Chile y tienen planes de expansión en Paraguay.

En diciembre Biolube va a cumplir tres años en el mercado y a todo lo que han logrado hasta ahora sus creadoras le han puesto un nombre: revulvación, un juego de palabras para lo que consideran una revolución de la vulva. “Todavía queda un montón por hacer. Hay que desestigmatizar el tema de las infecciones vaginales, sacarle el IVA y el IRPF”, señala Camila medio en broma. “Es un laburo grande que tenemos, pero por suerte estamos en crecimiento y esperamos crecer más”, completa Serrana.

No Pausa

Tirar barreras para hablar de menopausia

“Empezamos informando y después informando y generando soluciones concretas para ayudar a la mujer que pasa por el climaterio y la menopausia”. Así define la periodista Miriam De Paoli las dos etapas de la historia de No Pausa, la red multiplataforma que creó junto a Milagros Kirpach (especialista en marketing digital) y que hoy tiene operaciones en Argentina, Uruguay y Brasil, y está aterrizando en Chile.

Su trabajo se basa en tres pilares: concientización (poner la temática en la agenda a través de las redes sociales, notas, charlas, seminarios), educación (programas que se hacen con empresas o gobiernos) y soporte (grupos de chat, profesionales especializados, productos digitales y productos físicos como dos suplementos para tomar en el día o en la noche).

“Más del 20% de las mujeres van a llegar a esta etapa antes de los 40 años y el 80% restante entre los 40 y los 50. Decime qué mujer entre los 40 y los 50 es considerada vieja”, cuestiona Miriam al poner énfasis en lo importante que es saber sobre una etapa de la vida femenina que todas van a atravesar y que muchas no saben de qué trata o cómo abordarla para tener una buena calidad de vida.

Los obstáculos que No Pausa ha debido sortear para poner el tema en agenda han tenido que ver con el tabú que significa hablar de salud sexual femenina, algo que recién se ha empezado a abordar con fuerza en los últimos seis años. “La salud sexual no reproductiva, primero, la gente no sabe qué es; segundo, la asocia con la vejez, y tercero, la gran mayoría de las mujeres no tiene información suficiente como para relacionar lo que le pasa con esta etapa. Entonces tenemos un cóctel súper peligroso”, sostiene Miriam.

Si bien No Pausa ha logrado reunir 120 mil seguidoras, la periodista reconoce que en su mayoría se trata de mujeres en situación de privilegio. “Nuestro objetivo es llegar a las mujeres en situación de vulnerabilidad”, remarca. Insiste en que lo que hace falta son políticas públicas que acompañen los avances de las mujeres.

“Hoy estamos en un lugar mucho más cómodo que hace cinco años, pero todavía hay muchísimo por recorrer”, subraya.

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Miriam De Paoli y Milagros Kirpach de No Pausa.

Iniciativas de mujeres pensadas para mujeres

Xie: Aplicación para celulares conformada por audios inmersivos con contenido erótico y por guías de bienestar sexual. Disponible en forma gratuita para Android. Hay materiales gratis y otros pagos.

Biolube: Marca de productos de cuidado femenino íntimo. Ofrece un lubricante, un jabón, un serum hidratante y toallitas. Tiene sitio web y está presente en Instagram.

No Pausa: Red multiplataforma para informar sobre climaterio y menopausia. También ofrece servicios tales como el MenoCheck (un test para saber en qué etapa de la menopausia se está) o productos físicos como suplementos para tomar de día o de noche.

Las urólogas y esos temas incómodos

Hay profesiones que deben lidiar con temas rodeados de prejuicios. Tal es el caso de la urología, una especialidad médica que se ocupa tanto de la incontinencia urinaria como del examen de próstata. De la primera se habla poco, el segundo se presta para infinidad de bromas.

Laura Mouro fue la primera mujer en recibirse de uróloga en Uruguay, hace 20 años. “Durante cinco años fui la única mujer en la especialidad, después empezaron a entrar más y hoy hay unas 15 recibidas y unas 25 en proceso”, cuenta a Domingo.

Jefa del Servicio de Urología en el Hospital Maciel y el Círculo Católico y subjefa en el CASMU, Mouro reconoce que sus inicios fueron un poco duros por tratarse de la única mujer —”siempre hay gente que te resiste”, dice—, pero eso ha ido cambiando con el tiempo.

Considera que los mayores problemas pasan por el hecho de que muchas mujeres son también madres y los embarazos retrasan y complican la carrera.

En cuanto a los pacientes, sus consultas siempre estuvieron llenas porque lo que se valora es la profesionalidad. “Hay varones que no quieren ir con urólogas mujeres, como hay mujeres que no quieren ir con ginecólogos varones”, acota.

En cuanto al examen de próstata, señala que, “más que broma, los hombres la pasan mal porque los estresa un poco. Pero a veces hasta prefieren que los atienda una mujer. Es como todo”.

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