Fue porrista de Bella Vista, arbitró en mundiales y hoy sueña con volver a uno pero en su rol de comunicadora

Madre, abogada y comunicadora. Así se define el presente de Claudia Umpiérrez, la arbitra uruguaya que renunció por temas políticos y que hoy analiza jugadas por TV, además de ser parte de un streaming.

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Claudia Umpiérrez.
Foto: Darwin Borrelli.

Naomi tendría apenas unos 7 años cuando un día vio llorando a su madre, se acercó y de la nada le dijo: “Mamá, son malos contigo, porque vos estás defendiendo a tus amigos. Concentrate en lo positivo. Nos tenés a nosotros, tenés a tus amigos, tenés a papá”. “¡Qué sabia esa niña!”, fue lo que pensó Claudia Umpiérrez (43 años) en ese momento y decidió tatuarse en el brazo “Concentrate en lo positivo”. “Me quedó como otra frase de cabecera”, confiesa a Domingo al recordar una de las etapas más difíciles de su carrera como árbitra de fútbol.

Hace tres años, Claudia resolvió retirarse del arbitraje uruguayo por una serie de hechos políticos que no la dejaban avanzar en su carrera deportiva. “No me siento respetada ni como profesional ni como persona”, fue una de las frases que escribió en la extensa carta con la que puso punto final a más de 20 años de trayectoria. Fue la primera mujer en arbitrar un partido del fútbol profesional uruguayo, consiguió la categoría internacional, trabajó y destacó en mundiales femeninos y masculinos, pero aún así no alcanzó para que se la valorara como merecía.

Ella estaba convencida de que al referato uruguayo le hacía falta desprenderse de “viejas y malas costumbres” y lo intentó presentándose como candidata a la presidencia de la Asociación de Árbitros de Fútbol en 2020. “Perdí la elección por cinco votos y seis votos fueron anulados, así que había un interés por cambiar, pero también había miedo”, señala y no se equivocó porque luego hubo destituciones que afectaron a quienes no apoyaron a la lista ganadora.

Eso, una sucesión de hechos que la fueron relegando cada vez más en su actividad y problemas físicos determinaron que Claudia diera el portazo final. “Más que dolida, quedé decepcionada. Mucha gente quedó fuera del arbitraje por temas políticos, sin que se valorara la trayectoria, el esfuerzo o el sacrificio que hiciste a lo largo de la carrera”, se lamenta y enseguida acota: “Meterme en la política del gremio me costó muchos dolores de cabeza, pero tampoco me arrepiento porque yo siempre fui fiel a mis convicciones y sentía que era lo mejor”.

Entonces decidió priorizarse ella y priorizar a su familia. “Además quería ser mamá de nuevo”, apunta quien en medio de esa época tan conflictiva había perdido un embarazo. “Tenía una trisonomía incompatible con la vida producto de que ya era una mamá grande”, explica y recuerda que estando internada fue convocada para recibir su escudo internacional. Por más que explicó su situación y pidió que se lo entregaran a su compañera Luciana Mascaraña, no la escucharon; tenía que ir personalmente. “¿Vamos a estar peleando estas cosas? Me pareció que se excedieron y dije ‘hasta acá’. Ese era mi límite”, evoca.

Claudia Umpiérrez

No hay mal...

La puerta del arbitraje se cerró, pero se empezaron a abrir otras. Por ejemplo, en 2022, Claudia fue convocada por Canal 4 para sumarse al programa Debate Mundial como analista de las actuaciones arbitrales de la Copa del Mundo de Qatar. Como en ese momento no estaba arbitrando por tener una lesión, aceptó. Pensó: “Puede ser una linda oportunidad para cumplir este rol una vez que me retire”, sin imaginar que eso iba a ocurrir efectivamente unos meses después.

Fue ahí que surgió la propuesta de Gonzalo Terra para que se incorporara a Telenoche, donde desde entonces comparte espacio con Sergio Gorzy. “Aparte de periodista es un showman. A mí me divierte mucho porque me parece que me hace un buen contrapunto”, evalúa de un segmento en el que intenta analizar los conceptos técnicos del arbitraje para que los entienda el público en general.

“Me parece que se cumple a cabalidad porque recibo mucha retroalimentación de gente que me ve en el supermercado y me dice ‘me encanta, ahora discuto con mi marido porque entendí lo que vos explicaste’”, comenta orgullosa sobre la tarea que la hizo popularizar otra de sus frases de cabecera: “Elijo creer”.

“Surgió porque Sergio siempre me pelea con el fuera de juego, dice que las líneas son dudosas, y yo le respondo que tiene dos opciones: o creer que hay una mano negra que toma las decisiones para favorecer a tal o cual, o admitir que hay errores en la cabina del VAR como los hay en el campo de juego porque se equivocan incluso los que son capaces. Bueno, yo elijo creer lo segundo”, admite.

Dentro de lo que es su área, hace unos meses se incorporó al streaming Poco se habla, de Dopamina, pero la comunicación también le abrió la puerta del entretenimiento. Fue así que participó de MasterChef Celebrity y luego de Ahora caigo.

“Mi esposo dice que fue la mejor etapa porque fue cuando mejor comió”, bromea sobre el reality de cocina que la desafió a quedarse estudiando y practicando hasta las 4 de la mañana para demostrarle a su hija mayor que no la iban a echar enseguida aunque cocinara “poco y mal”.

Claudia Umpiérrez, Vitto Saravia y Patricio Giménez en "MasterChef: Celebrity 2". Foto: Instagram @masterchefuruguay

En cuanto a Ahora caigo, aceptó de inmediato, primero porque era un programa familiar que ella consumía con los suyos, y segundo porque tenía un fin benéfico.

“Me parece que son instancias divertidas que también sirven para que te conozcan desde otro lugar, porque cuando era árbitra me decían que tenía cara de enojada de siempre. Después me conocían y comentaban ‘ah, sos resimpática’. Pasa que no me iba a estar riendo en los partidos”, se justifica.

En esta nueva etapa como comunicadora llegó su segunda hija. Aprovechó que con 39 años aún estaba a tiempo de inscribirse en el Fondo Nacional de Recursos para acceder a un método de fertilización asistida. “Conocí a la doctora Virginia Chaquiriand y sentí una conexión especial. Ella y Dios están en el mismo lugar para mí. Me parece que estos médicos tienen una humanidad superior”, remarca al recordar que en su caso tenía un solo intento, fecundaron tres óvulos y solo uno fue viable. “Mi esposo dijo: ‘Si nace, después de tanta lucha, tiene que llamarse Victoria’ y así fue’”, recuerda.

Hoy se define como una mamá 24/7 y luego como abogada, la profesión que también fue parte de su vocación y que la tiene trabajando en el Banco de Seguros del Estado desde 2014, además de ser parte de un estudio de abogados.

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Claudia Umpiérrez.
Foto: Captura de Instagram @draclau06.

El fútbol

Una vez el periodista Jorge “Toto” Da Silveira le preguntó si era más abogada o árbitra. “Me sacudió, no lo había pensado. Creo que la vocación por el arbitraje siempre fue más fuerte. La pasión por el fútbol es más fuerte que todo”, asegura alguien que proviene de una familia muy futbolera. Padre entrenador, tío y hermano futbolistas, y hasta ella probó jugar y, si no fuera porque intercedía con sus estudios de Derecho, quizás hasta lo hubiera hecho en Rampla Jrs. Hoy se desquita siendo parte del equipo femenino Las Ilegales en el campeonato del Banco de Seguros. “El año pasado salimos campeonas”, informa.

Se define hincha de Bella Vista porque, junto a Fénix, fue uno de los equipos en los que jugó su hermano. “Iba de niña a verlo y fui hasta porrista de Bella Vista, hay fotos que lo prueban”, apunta sonriente.

En el fútbol finalmente se impuso la influencia de su tía Rosa, que era árbitra y la hizo considerar esa profesión como una posible salida laboral. Iba a hacer el curso de OFI, pero tenía 16 años y se le exigía ser mayor de edad. A los 18 años, cuando se vino a Montevideo desde Pan de Azúcar —donde vivía, si bien es de Capurro—, decidió intentarlo. “Me metí y me apasionó. Me di cuenta, entrando a la cancha, de que había un mundo detrás del arbitraje”, revela.

Claudia Umpiérrez entrará hoy en la historia del fútbol uruguayo. Foto: Archivo El País.

Lamenta que en el fútbol uruguayo el arbitraje femenino esté casi limitado a las categorías juveniles. “No se da ese salto a Primera División como en otros países”, acota. Y aún llegando, las trabas siguen estando. “Anahí Fernández no dirige la cantidad y calidad de partidos que debería dirigir en Primera. Le cuesta la cuestión de ser mujer, como me pasó a mí en su momento. Yo me retiré sin haber arbitrado nunca a Nacional en Primera y solo le hice a Peñarol dos veces”, señala.

A nivel general, opina que lo fundamental es la línea de instrucción que reciben los árbitros para poder ser consistentes y unificar los criterios. “Creo que es lo que a veces pasa en Uruguay, no hay una buena instrucción. Entonces ves que en un partido cobran penal por una cosa y al otro partido la misma cosa o similar no se cobra. Falta trabajo en esa parte”, sostiene quien no descarta enseñar en un futuro porque le apasiona estudiar, analizar y discutir las reglas. También se ve cubriendo un Mundial o Juegos Olímpicos en el rol de comunicadora.

“No a corto plazo, pero son desafíos que están buenos”, aclara y entonces aparece la gran frase de cabecera que faltaba mencionar y que la ha venido acompañando desde siempre: “Insistir, persistir, resistir y nunca desistir”. “Aplica para todo, aplica para la vida”, concluye segura.

Claudia Umpierrez.
Claudia Umpierrez.
Foto: Difusión

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