Hay un muro invisible que casi todo artista conoce, uno que separa su taller y su arte del mundo. Ricardo Botana, artista visual uruguayo radicado en Florianópolis desde 2002, lo conoció bien durante años. Estudió artes plásticas a finales de los 80, produjo sin parar y, sin embargo, sintió durante mucho tiempo que su obra circulaba poco. Hace cinco años decidió derrumbar ese muro, o al menos crear una puerta en él, y lo que construyó superó todas sus expectativas.
La idea germinó a partir de una conversación con el artista Luis López Jubin, que tenía esbozada una plataforma de creadores uruguayos. Ricardo le propuso ampliarla, abrirla, volverla algo diferente. “Uy Artistas no es un colectivo, no es una galería, no es un lugar tradicional de arte”, repite con convicción. Es un espacio —él insiste en llamarlo así— de difusión de las artes plásticas y visuales contemporáneas. La propuesta fue aceptada, transformada, y comenzó a caminar a finales de 2022, cuando el mundo salía del parate pandémico.
Lo que nadie anticipó fue la velocidad de su crecimiento. En menos de cuatro años, más de 500 artistas se incorporaron al colectivo. Es así como en www.uyartistas.uy creadores de larga trayectoria en las artes visuales uruguayas comparten espacio en la plataforma con quienes recién dan sus primeros pasos. Profesores de la Facultad de Artes conviven con creadores emergentes de Colombia, México, Chile, Argentina, Paraguay y Costa Rica.
Desde 2025, el proyecto abrió sus puertas a toda la región latinoamericana, fiel a una convicción que Ricardo sostiene desde el principio: la democratización del acceso a la visibilidad artística no puede tener fronteras. “Desde los grandes maestros de la pintura uruguaya hasta personas que están intentando llegar al arte a través de su creación: todos tienen lugar aquí”, afirma.
La estructura del proyecto es intencionalmente múltiple. Por un lado, la plataforma digital con los perfiles de los artistas y un perfil de Instagram (@uyartistas) con más de 16.000 seguidores que, según sus propias estadísticas, alcanza a más de medio millón de personas por mes. Por otro, actividades presenciales que Ricardo considera tan importantes como las digitales, porque las redes sociales, reconoce, “son una herramienta valiosa, pero nunca son suficientes”. “Somos presas del algoritmo”, afirma.
Una de esas actividades presenciales es Arte en la Calle, que ya se ha convertido en un clásico de Montevideo y Punta del Este. Más de 80 artistas pintan en vivo en espacios públicos de gran afluencia —por ejemplo, el Mercado del Puerto los sábados, o la calle 20 de Punta del Este en el marco del festival gastronómico City Time Street— sin cobrarle nada al artista. La última edición en Punta del Este incluyó transporte ida y vuelta desde Montevideo, también gratuito. “El artista va, vive una jornada de arte puro, intercambia con colegas, conversa con el público y además puede vender su obra”, describe Botana.
La iniciativa despertó tanto entusiasmo que la Dirección de Cultura de la Intendencia de Montevideo propuso, luego de conocer el proyecto, extenderlo a todas las capitales departamentales del interior del país. La propuesta formal ya fue elevada ante las autoridades de cultura de Paysandú y otras intendencias.
Ya en el plano internacional, el hito más reciente fue el Primer Concurso Latinoamericano de Pintura, cuya premiación se realizó en la galería Monte Pilatus de Punta del Este en enero de 2026. Más de 150 obras de artistas de toda la región compitieron ante un jurado de excepción: el crítico uruguayo Daniel Benedetti, la crítica brasileña Sandra Macovien, el artista argentino Ricardo Celma, con obras en colecciones europeas y del Vaticano, y la pintora mexicana Patricia Guzmán, ganadora de más de 50 premios internacionales en acuarela y óleo. El primer premio fue para Uruguay; el segundo, para México; el tercero, para Argentina. Las menciones especiales completaron una premiación que reflejó, casi sin proponérselo, la integración latinoamericana que Uy Artistas persigue.
El financiamiento del proyecto sigue siendo el mayor desafío. Ricardo reconoce que durante los primeros dos años y medio trabajó en rojo, poniendo horas y recursos propios en una apuesta que no dejaba de crecer. Hoy, el modelo se sostiene parcialmente a través de un sistema de membresías para artistas que, a cambio de una cuota mensual, acceden a una serie de beneficios: difusión inmediata en el perfil de Instagram del espacio, acceso gratuito a la nueva tienda virtual Arteshop —con 0% de comisión para el artista y el comprador— y descuentos en comercios de materiales de arte, fotografía de obra, impresión y enmarcado en Uruguay.
“La idea es que el artista que se suma también esté ayudando a que todo el espacio siga funcionando”, explica. La tienda virtual, lanzada en mayo, ya cuenta con más de 100 obras disponibles y se proyecta su campaña de difusión masiva para este mes.
El proyecto también acumula otras marcas: un Congreso de Arte Digital en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo —con cerca de 500 inscriptos y conversaciones avanzadas para una segunda edición junto a la Facultad de Artes—, y dos muestras colectivas internacionales con artistas uruguayos exhibiendo en Brasil.
Con la mirada puesta en lo que viene, Uy Artistas ya trabaja en la segunda edición del Premio Latinoamericano de Pintura para la segunda mitad de 2026, con sponsors en conversación y la misma ambición: que el arte latinoamericano llegue más lejos, y que llegar no represente un sacrificio económico al artista. Porque detrás de las exposiciones, los concursos, la tienda virtual y las jornadas de pintura en vivo hay una idea más simple, pero contundente: que los artistas puedan vivir de lo que hacen. “Somos trabajadores. Tenemos que financiar nuestra actividad y conseguir poder solventar nuestra vida con lo que hacemos”, resume Botana.
Un año en expansión y los próximos desafíos
Uy Artistas encara la segunda mitad de 2026 con una agenda cargada de proyectos. Una de las actividades más ambiciosas será una muestra colectiva internacional prevista para noviembre en el Palacio Santos, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. La exposición reunirá artistas de diversos países latinoamericanos vinculados al espacio. Para Botana, representa un paso importante en el proceso de internacionalización del proyecto. Además, trabajan en la segunda edición del Premio Latinoamericano de Pintura, cuya primera convocatoria reunió más de 150 obras de toda la región.
A largo plazo, está el sueño de crear la Casa del Artista, un espacio cultural propio que funcione como sede permanente de exposiciones, talleres, cursos, conversatorios y actividades vinculadas a distintas disciplinas. Un objetivo que, si se concreta, marcaría una nueva etapa en la historia del proyecto.
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