"¿Quién va a ir de compras a ese descampado", le preguntaban a Carlos Lecueder los comerciantes cuando comenzaron a proyectar lo que hoy es Montevideo Shopping Center, un centro comercial con 40 mil metros cuadrados de locales y dos mil espacios de estacionamiento. El primer shopping de Uruguay, que se construyó en los terrenos donde funcionaba el Hospital Fermín Ferreira, que albergaba tuberculosos y leprosos, se inauguró en 1985.
Si bien tanto empresarios, como arquitectos y vecinos coinciden en que la llegada del centro comercial marcó un antes y un después, ya en 1960 habían surgido algunos proyectos de renovación. El director del estudio Luis Lecueder, recuerda que por aquel entonces el Poder Ejecutivo decidió construir un complejo habitacional al que llamó Plan Piloto 70, que finalmente quedó sin efecto. "En ese momento se decide vender las tierras para que el sector privado desarrolle obras en la zona. Podría decirse que en ese momento, comienza a cambiar el futuro del lugar".
Atrás del shopping llegó el complejo del World Trade Center, que va por su quinta torre y le dio un nuevo perfil al barrio, convirtiéndolo en un polo financiero y gastronómico de alto nivel. Pero también cambió literalmente la silueta de la ciudad, con edificios de una altura nunca vista en Montevideo. La cuarta torre del WTC, por ejemplo, será la más alta de la capital, con 40 pisos y un presupuesto de casi 50 millones de dólares. Su inauguración está prevista para mediados de 2012. Además, el 21 de julio abrirá sus puertas otro emprendimiento del estudio Luis Lecueder, la torre Free Zone, donde se instalarán empresas que prestan servicios para el exterior. A futuro, el grupo Lecueder también prevé la construcción de un hotel 4 estrellas en el predio del shopping, operado por la cadena Hilton.
Si bien al principio el WTC convocó sobre todo empresas del sector financiero y profesional, hoy hay oficinas "de todo tipo". En las tres torres ya habilitadas (dos de 22 pisos y una de 19) trabajan unas dos mil personas. Una vez que se ocupen los dos nuevos edificios la cifra ascenderá a siete mil, lo que sumado a los empleados del shopping va a totalizar unos diez mil trabajadores. Además, el complejo en sí mismo da empleo a unas 120 personas.
"La zona del puertito es segura y de fácil acceso. Está ubicada en el medio de todo y por la cercanía con el shopping, tiene todos los servicios a un paso", resume Lecueder. También cuenta con "la mayor y mejor concentración" de bancos y restaurantes. "Todo ello justifica que se trate de la mejor localización y la de mayor valor". Al tiempo que reconoce que la tranquilidad de antaño ya no existe, Lecueder destaca que "el resto está mejor, más moderno y cómodo".
El tema del tránsito es, quizás, el punto débil en este proceso de renovación. Una vez que las dos nuevas torres queden terminadas, el estudio ensanchará la calle Bonavita (atrás del estacionamiento de Tienda Inglesa) y la intendencia colocará nuevos semáforos.