De correr con atletas con discapacidad a enseñar a reciclar aceite, la fundación que busca imprimir un cambio

Una familia argentina y la comunicadora Nadia Carreras crearon la Fundación Futuro del Este, que entrelaza accesibilidad universal con impacto ambiental. Está en marcha un concurso de Diseño Urbano.

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Escuela de Atletas Guía de la Fundación Futuro del Este.

"Casi siempre hay un dolor personal que lleva a lo institucional”, dice Nadia Carreras al recordar que, siendo adolescente, fue su amistad con un chico que quedó ciego a los 17 años la que la hizo tener su primera aproximación a la discapacidad y sus barreras. Nadia aprendió el sistema braille para escribirle la invitación a su cumpleaños de 15. “Yo no sabía en ese momento lo que iba a impactar en mi vida”, recuerda.

Años después, siendo lazarillo de carreras de calle de su amiga Laura Paipó, se enteró de todas las peripecias que esta tuvo que atravesar para poder postularse como directora de una escuela siendo ciega. “Algo tiene que cambiar”, pensó sobre lo que la terminó de convencer de volcar su carrera de licenciada en Comunicación a trabajar por la accesibilidad universal.

Buscó formarse más en la materia y estudió sobre espacios edilicios y gestión, pero tuvo que ir al exterior para encontrar los posgrados adecuados para su objetivo. “Fui la primera generación que egresó de la Universidad de Extremadura en un posgrado de accesibilidad universal. Era la única latina entre todos los europeos”, cuenta quien junto al periodista Javier Castro creó Cosa Buena, una empresa que impulsó varias soluciones creativas para la accesibilidad universal.

Actualmente, Cosa Buena entró en una especie de paréntesis porque sus responsables han asumido otros compromisos. En el caso de Nadia, se trata de la Fundación Futuro del Este, creada en octubre de 2024 con el propósito de sensibilizar y promover la inclusión y el cuidado ambiental.

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Licenciada en Comunicación, Nadia Carreras.
Foto: Darwin Borrelli.

Todo comenzó porque una familia argentina que se instaló en Punta del Este hace unos 10 años quiso crear una fundación que entrelazara esos dos temas, primero motivada por una hija con parálisis cerebral y segundo porque encontraron en el este del país un lugar que es bueno para su salud. Como forma de agradecerle al Uruguay lo bien que los recibió, se unieron a Nadia para llevar adelante Futuro del Este.

Su zona de influencia es Maldonado y Rocha porque es dónde ven que el cuidado ambiental y la accesibilidad para la inclusión tienen muchas posibilidades de mejora y puede ser un buen plan piloto para replicar en otros puntos del país.

“Entendemos que tiene que haber más gente formada en estos temas”, sostiene Nadia refiriéndose, entre otros, a quienes toman decisiones en distintas organizaciones y que, muchas veces, sea porque el problema no los toca en forma personal o por desconocimiento, no se animan a hacer nada al respecto.

Incluso se ignora que hay mucho retorno en varios sentidos, por ejemplo el económico, que Uruguay tiene muy poco medido. Menciona el caso de los Estados Unidos, que por concepto de turismo recibe U$S 58.000 millones de parte de las personas con discapacidad que eligen ese país como destino. “Por lo tanto, invierten en accesibilidad porque saben que retorna”, explica.

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Escuela de Atletas Guía de la Fundación Futuro del Este.

La Fundación

Futuro del Este organiza su trabajo en cuatro programas que considera abren el abanico para impactar en distintos sectores: Educación, Industrias Culturales, Diseño Urbano (ver recuadro) y Bienestar.

“Nadie discute que si queremos generar un cambio tiene que ser a través del sistema educativo, formal y no formal”, señala Nadia al referirse al primer programa —Educación—, para el cual han establecido acuerdos con organizaciones que ya tenían algún proyecto vinculado al impacto ambiental o la inclusión.

Dentro del impacto ambiental, cita como ejemplo el acuerdo firmado con ALUR por su proyecto La energía se transforma, que invita a reciclar el aceite de cocina usado para transformarlo en biodiesel.

“Nosotros hicimos un plan de acción para llegar a distintas escuelas y liceos de Maldonado y de Rocha mostrándole a los chiquilines qué pasa si el aceite se tira por el desagüe y qué impacto positivo tiene transformarlo en un combustible que contamina menos que el fósil. En el primer año llegamos a 400 alumnos y se juntó 57% más de aceite que el año anterior”, destaca.

En cuanto a la inclusión, Futuro del Este concretó un acuerdo con el Centro Cachón del Ministerio de Desarrollo Social, que trabaja con discapacidad visual, para dictar el taller Miradas para la inclusión a escolares, liceales y universitarios abordando el tema desde lo más general hasta lo más específico.

Industrias Culturales

En este programa, lo que la Fundación ha hecho es identificar algunas certificaciones internacionales que pueden aplicarse al Uruguay y que permiten realizar una mejora continua en quienes las soliciten. “No es que vamos, te hacemos una revisión de accesibilidad, hacés el cambio y nunca más nos enteramos qué pasó. Sino que con estos sellos vas ajustando y mejorando”, detalla Nadia.

Por ejemplo, la formación española Music for All otorga un sello a los espacios culturales y a los festivales musicales que cumplan determinadas condiciones de accesibilidad.

Actualmente, el Festival del Faro está trabajando para obtener esta certificación para su edición 2027.

Bienestar

Dentro de este programa se encuentra el proyecto estrella de la Fundación, que es Escuela de Atletas Guías. El mismo consiste en un grupo de corredores de carreras de calle en el que se ofrece un entrenamiento gratuito con una profesora de Educación Física. La única condición es que las personas sin discapacidad deben aceptar prepararse como lazarillo.

También se armó un grupo de apoyo para los corredores en silla de ruedas, que los ayuda a resolver problemas durante las carreras, y otro grupo que funciona como “silla asistida” para empujar las sillas de ruedas de aquellos atletas que no pueden hacerlo solos.

“Logramos generar más oportunidades deportivas para las personas con discapacidad y el grupo creció muy rápido. En un año pasamos de 6 a 50 personas. Además, las personas con discapacidad destacaron que se trata de un grupo serio”, remarca Nadia y añade que esta actividad también repercutió en las personas que no tienen discapacidad.

“La experiencia piloto la hicimos con mujeres empresarias e impactó tanto que ya están mucho más predispuestas a escuchar sobre inclusión laboral o sobre los cambios que tienen que hacer a la interna de sus organizaciones”, comenta.

La Escuela por ahora solo funciona en Maldonado, pero está pronta para ser replicada en cualquier punto del país.

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Escuela de Atletas Guía.

Lo que falta

Futuro del Este es una organización sin fines de lucro. “Desde la gestión estamos haciendo malabares para que esto crezca y permanezca, y que efectivamente podamos, a mediano plazo, medir qué pasó”, señala Nadia y agrega que no quieren que se detenga por falta de fondos.

En tal sentido, el mes que viene arranca una campaña para buscar donantes y conseguir el apoyo de la comunidad. A cambio ofrecen una gestión cuya transparencia está probada por una auditoría que la propia Fundación promovió ya que no se les exige. “En nuestro sitio web están las memorias y todo lo que se necesita saber. Queremos que la gente sienta confianza en lo que estamos haciendo, que pueda revisarnos”, insiste Nadia.

También desarrollan eventos que tienen que ver con sus objetivos, como un torneo de golf que en noviembre tendrá su segunda edición y un evento cultural que se está terminando de definir. Además, invitan a la población a tomar los cursos que ofrecen para saber más sobre accesibilidad y cuidado ambiental.

“Creo que todos podemos aportar para generar el cambio, desde el lugar donde nos toca estar o donde elegimos estar. La Fundación quiere acompañar esas buenas intenciones para que sean más profesionales”, concluye.

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Fundación Futuro del Este.
En marcha

Un concurso destinado al Diseño Urbano

Uno de los cuatro programas de la Fundación Futuro del Este es el Diseño Urbano. Para promoverlo en favor de la accesibilidad, el pasado 27 de julio lanzó el premio Diseño Sostenible e Inclusivo.

“El concurso tiene por objeto reconocer y distinguir proyectos de diseño urbano localizados en los departamentos de Maldonado y Rocha que integren de manera coherente y demostrable criterios de sostenibilidad ambiental y accesibilidad universal”, plantea su presentación.

Comprende dos categorías de postulación: Entorno Construido (Proyecto Ejecutado), que reconoce a intervenciones urbanas ya implementadas, y Anteproyecto, que premia propuestas de diseño urbano no ejecutadas. En ambos casos deben contemplar los criterios de sostenibilidad y accesibilidad planteados.

Pueden participar personas físicas, jurídicas o equipos profesionales de las áreas de arquitectura, diseño, urbanismo, ingeniería, trabajo social y comunicación, entre otras. También organizaciones sociales, colectivos ciudadanos o cooperativas; gobiernos locales, y centros educativos.

El jurado está conformado por seis profesionales de gran trayectoria y prestigio, tanto del Uruguay como del extranjero: la arquitecta Fernanda Goyos, la ingeniera española Gala Llano, la paisajista Valeria Hermida, el arquitecto Román Viñoly, el ingeniero Agustín Aguerre y el arquitecto Diego Tosar.

Hay tiempo para presentarse hasta el 21 de agosto; la evaluación y selección se hará en setiembre.

Los premios son, para la Categoría 1, horas de acompañamiento técnico especializado, el costo de una certificación a elección entre dos opciones y reconocimiento público. En tanto el ganador de la Categoría 2 recibirá una capacitación “Experto en Accesibilidad” dictada por el Instituto de Accesibilidad de España, además del reconocimiento público.

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