FELIPE LLAMBÍAS
Depende del año en que nacieron, de las canciones que rondaron en su infancia y adolescencia, y de cómo siguieron sus rumbos musicales. La elección sobre qué escuchar según los diferentes estados de ánimo es muy variable en cada uno. ¿Qué ponen los músicos cuando están eufóricos? ¿Y cuando están bajoneados? ¿Y si simplemente están contentos, quieren un momento de paz o la nostalgia los invadió por completo? Destacados artistas confesaron sus preferencias, en las que no hubo demasiadas coincidencias. Solo Alfredo Zitarrosa, Carlos Gardel o Ástor Piazzola figuraron en más de alguna lista. Incluso en ciertos casos, sobre todo cuando el humor no es bueno, el silencio fue elegido como el mejor sonido para atravesar esa circunstancia.
Cada uno tiene su forma de contar lo que le gusta. Unos son muy escuetos; otros extensos. Ruben Rada, por ejemplo, canta las canciones cuando las evoca. Él, junto a Emiliano Brancciari, Hugo Fattoruso, Alfredo "Chole" Gianotti, Gabriel Peluffo, Martín Buscaglia, Carmen Pi, Ana Prada y Jorge Nasser respondieron de lo que más les gusta en la vida: la música.
Gabriel Peluffo, vocalista de Buitres
Cuando estoy eufórico: El disco de grandes éxitos de Weezer, el Nevermind de Nirvana, el álbum negro de Metallica o el primer disco en vivo de los Ramones.
Cuando estoy contento: Si estoy contento, medio romanticón, me gusta poner la canción I drove all night, de Roy Orbison.
Cuando estoy bajoneado: Seventeen seconds de The Cure. Lo escucho desde mi adolescencia y me sigue generando lo mismo: un estado de ánimo de estar medio bajoneado pero protegido. No es una sensación desagradable, sino todo lo contrario.
Cuando estoy nostálgico: Las canciones Young and beautiful, It`s so strange y Blueberry hill, de Elvis Presley.
Cuando quiero un momento de paz: El jazz de John Coltrane o la música clásica de Mozart o Chopin. Es cuando no quiero escuchar a nadie cantando.
Lo que hace vibrar a Ana Prada
Cuando estoy eufórica: La canción I feel good, de James Brown.
Cuando estoy contenta: Un disco que me encanta es el Álbum Blanco de Los Beatles.
Cuando estoy bajoneada: El disco Bardo, de Fernando Cabrera. Me parece tan bueno y tan increíble cómo dice las cosas, cómo habla del dolor, del desamor. Su poesía, en lugar de ponerme más triste, me rescata del dolor.
Cuando estoy nostálgica: La canción Guitarra negra, de Alfredo Zitarrosa.
Cuando quiero un momento de paz: Pongo a Queyi, una cantante española.
Los discos de Emiliano Brancciari,
líder de No te va gustar
Cuando estoy eufórico: Sticky fingers, de los Rolling Stones.
Cuando estoy contento:
Greatest hits, de Morrissey.
Cuando estoy bajoneado: OK Computer, de
Radiohead.
Cuando estoy nostálgico: Oktubre, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Cuando quiero un momento de paz: Guitarra dímelo tú, de Atahualpa Yupanqui.
No puedo decir un porqué. Con la música no creo que lo haya, o al menos yo no lo sé explicar.
Martín Buscaglia y sus sonidos
Cuando estoy eufórico: Lo grande que es perdonar, de Vico C con Gilberto Santa Rosa. La palma de coco, de Rolando Laserie.
Y de las más nuevas, Roof of your car, de The Streets. Para este estado no tienen que ser necesariamente canciones rápidas o descontroladas. Lo importante es que sean emotivas, cantables y heroicas.
Cuando estoy contento: La canción All I do, de Stevie Wonder. Se termina y la querés poner de nuevo enseguida. Los discos Calipso, de Harry Belafonte, y One, Two, de Sister Nancy.
Cuando estoy bajoneado: El disco Turbulent Indigo, de Joni Mitchell, y dentro de este la canción The sire of sorrow.
Cuando estoy nostálgico: El vinilo es el formato para este sentir. El disco: Barcarola, de la banda homónima. Una canción sería The ballad of sad young man, en la versión de Renato Russo, Rickie Lee Jones, Roberta Flack o en la mía propia.
Cuando quiero un momento de paz: Alguno de los discos con grabaciones de campo de Alan Lomax (el equivalente yanqui de Lauro Ayestarán). Y una canción: You will be my music, de Frank Sinatra.
Las que más me gustan sirven para casi cualquier estado en el que me encuentre. Una canción que amo es Peter Gast, de Caetano Veloso. Me acompaña tanto en momentos de euforia como de calma, alegría o tristeza. Las mejores canciones nunca te dejan solo, estés como estés.
Las preferencias de Jorge Nasser
Cuando estoy eufórico: ZZ Top, una banda de Texas. Me gusta el rock sureño. También Los Lobos o Grupo Fantasma, que mezcla cumbia y rock en Estados Unidos. Si no Jimmy Hendrix o Red Hot Chili Peppers.
Cuando estoy contento: Johnny Cash.
Cuando estoy bajoneado: En esos momentos lo que prefiero es no escuchar mucha música.
Cuando estoy nostálgico: Música brasileña de los años 40 y 50. Discos de Jacob do Bandolim. O tango. Ástor Piazzola y mucho Roberto Grela.
Cuando quiero un momento de paz: Pongo el disco Harvest, de Neil Young.
Además, cuando me quiero sentir bien escucho The Beatles o The Eagles. O a Alfredo (Zitarrosa), que lo escucho siempre, en cualquier estado de ánimo.
Alfredo "Chole" Gianotti, La abuela coca
Cuando estoy eufórico: Los discos Los de atrás vienen conmigo, de Calle 13, y Second Hand Smoke, de Sublime, y la canción Maracatu Atômico, de Chico Science.
Cuando estoy contento: Lo que más disfruto es abrir un disco nuevo y que la música me invada, me guste o no.
Cuando estoy nostálgico: Sergio Colombo es a quien estoy escuchando en noches de pasión y nostalgia. El disco que más me gusta es Sonido real.
Cuando estoy bajoneado: Casi siempre compongo alguna canción. Si no, pongo una de esas que me rompan el corazón. Pero para este estado el mejor sonido es el silencio. También pongo Bob Marley, con Exodus o Survival. O el grupo francés Tryo.
Cuando quiero un momento de paz: Nada. Trato de aprender del silencio.
Soy melómano y escucho todo, hasta Gilda. Y saco sus canciones.
La elección de Carmen Pi
Cuando estoy eufórica: Beautiful day, de U2, y Respect, de Aretha Franklin. También cualquiera de Stevie Wonder, Sting o Keane. Salsa cubana y Ruben Blades.
Cuando estoy contenta: Samurai, de Djavan. Canciones de Lenine, Ivan Lins, Bob Marley, Ella Fitgerald o Bach.
Cuando estoy bajoneada: Me gusta escuchar a Chet Baker, el adagio de Albinioni, el Concierto de Aranjuez, baladas de los 80 o Atahualpa Yupanqui.
Cuando estoy nostálgica: Canciones de Ástor Piazzola, Mercedes Sosa, Pedro Aznar, Fernando Cabrera, Jaime Roos o Alfredo Zitarrosa.
Cuando quiero un momento de paz: Aria para la cuerda en sol, de Bach, el álbum Kind of blue, de Miles Davis, o música instrumental en general.
El sentir de Hugo Fattoruso
Para mí no se trata de estados de ánimo, no puedo identificar la música de esa forma. Para nada. Ni canciones ni discos específicos.
No tengo mucho tiempo de escuchar. Además, en la mayoría de los casos no sé los nombres de los discos porque compro música proveniente de países árabes. En la carátula tienen algo escrito que yo no sé qué dice.
De todas formas, de los conocidos puedo nombrar como referentes que me gustan al peruano Arturo "Zambo" Cavero, a los argentinos Ástor Piazzola y Horacio Salgán o al uruguayo Alfredo Zitarrosa.
Por otro lado, tengo discos de canciones folclóricas de México que he traído de esta región, de la otra región. También escucho canciones huastecas (N. de R.: La región huasteca es una zona del centro-este mexicano donde la música es predominante). Y a Carlos Gardel en la radio.
Rúben Rada y su soledad
Cuando estoy eufórico: Cocino y pongo cualquier música. Michael Jackson, Kool and the gang, de todo.
Cuando estoy contento: La canción All night long, de Lionel Ritchie. La escucho con alegría y con envidia. El día que haga una canción como esa me retiro.
Cuando estoy bajoneado: Me escucho a mí. La canción Mejor me voy, que canté con Eduardo Mateo, o Austral, de mi disco Black. Empieza diciendo "más solo" y ese soy yo, un tipo triste pero que siempre está contento para los demás.
Cuando estoy nostálgico: Escucho El Kinto. Dos de mis preferidas son Muy lejos te vas o Esa tristeza.
Cuando quiero paz: Carlos Gardel, porque me emociona mucho. Tiene mucho que ver con mi niñez. Específicamente, la canción Soledad.