Una prenda con tu aroma corporal es el mejor refugio para tu gato porque es su "ancla emocional"

Expertos explican cómo tu olor natural ayuda a reducir la ansiedad por separación y el estrés ante los cambios de rutina.

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Foto: Pexels.

Redacción El País
Dejar una prenda con tu olor en el lugar donde duerme el gato puede convertirse en una herramienta útil para reducir el estrés y la ansiedad felina, especialmente en situaciones de cambios de rutina, mudanzas o ausencias temporales.

Así lo señalan etólogos y veterinarios de portales especializados en salud animal y asociaciones veterinarias internacionales, siempre que el gato lo tolere y se respeten sus tiempos y su espacio.

El olfato felino cumple un rol central en la forma en que los gatos interpretan y organizan su entorno. Aunque muchas veces se piensa que se guían principalmente por la vista o el oído, los olores les proporcionan información clave sobre seguridad, pertenencia y territorio. En ese contexto, el aroma del humano de referencia puede funcionar como una verdadera ancla emocional y generar una sensación de calma y confianza.

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Colocar una prenda usada —como una camiseta, un suéter o una funda de almohada— en la cama del gato o en su zona de descanso habitual puede resultar beneficioso en momentos puntuales: llegadas a un nuevo hogar, procesos de adopción, estadías en guarderías felinas o cuando el tutor se ausenta por algunas horas o días. En estas situaciones, el olor familiar ayuda a mitigar la sensación de soledad y a reducir el impacto del cambio ambiental.

Los especialistas destacan que esta práctica es especialmente útil en gatos adoptados recientemente, que aún están construyendo un vínculo de confianza con su cuidador. Contar con un olor estable y reconocible en su entorno inmediato les ofrece una referencia de seguridad emocional dentro de un espacio que todavía perciben como desconocido o amenazante.

Además, la prenda con olor del tutor puede complementar otras estrategias de bienestar felino, como la presencia de escondites elevados, rascadores, rutinas de juego, enriquecimiento ambiental y el uso de feromonas sintéticas. No reemplaza estas medidas, pero puede sumar como un recurso adicional dentro del manejo del estrés en gatos, especialmente en animales sensibles o temerosos.

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No obstante, los expertos advierten que no todos los gatos reaccionan igual. Algunos pueden ignorar la prenda o incluso mostrar rechazo si el olor resulta demasiado intenso o invade su espacio personal. Por eso, se recomienda colocarla cerca de su cama, observar su conducta y actuar en consecuencia: si el gato se frota, se recuesta o duerme sobre ella, es una respuesta positiva; si la evita, lo más adecuado es retirarla.

También es importante que la prenda esté limpia, sin perfumes, desodorantes ni restos de productos químicos, ya que el olfato del gato es extremadamente sensible. Lo ideal es conservar el olor natural del tutor, evitando fragancias artificiales que podrían incrementar el estrés en lugar de reducirlo.

Los especialistas aclaran que esta técnica no sustituye el abordaje de problemas de comportamiento felino más complejos, como la agresividad, el marcaje urinario o los miedos intensos. En esos casos, es fundamental consultar con un veterinario o un etólogo felino, utilizando la prenda solo como un apoyo complementario dentro de un plan de manejo integral.

En síntesis, dejar una prenda con el olor del tutor donde duerme el gato es una estrategia sencilla, económica y accesible para acompañarlo durante periodos de cambio o ausencia. Siempre que se respeten sus señales, su espacio y sus preferencias individuales, este pequeño gesto puede aportar calma, seguridad y bienestar emocional al felino.

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