La tabla de picar es uno de los utensilios más utilizados en la cocina. Sobre ella se cortan frutas, verduras, carnes, pescados y pollo, alimentos que dejan olores, restos de humedad y, en algunos casos, pueden aumentar el riesgo de contaminación cruzada.
Por eso, más allá de una cuestión estética, el material con el que está fabricada puede incidir en la higiene y la seguridad alimentaria.
Madera y plástico: dos materiales, diferentes comportamientos
Si bien las tablas de madera y las de plástico cumplen la misma función, algunos especialistas sostienen que presentan diferencias importantes en cuanto a la proliferación de microorganismos.
La ingeniera Marta León señala en su blog que las tablas de madera ofrecen ciertas ventajas higiénicas. Según explica, la porosidad propia de este material permite absorber la humedad y algunas bacterias, que quedan retenidas en su interior y tienden a desaparecer con el tiempo, disminuyendo así su presencia en la superficie donde se manipulan los alimentos.
Las tablas de plástico, en cambio, suelen deteriorarse con el uso. Los cortes producidos por los cuchillos generan pequeñas grietas en las que pueden alojarse microorganismos y dificultar su eliminación durante la limpieza. Además, el desgaste progresivo del material puede favorecer la liberación de microplásticos.
La especialista también hace referencia a un estudio realizado en 1994 por el microbiólogo Dean O. Cliver, de la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos. El investigador comparó ambos materiales luego de contaminarlos con bacterias como Escherichia coli, Salmonella y Listeria.
El experimento mostró que cerca del 99,9% de los microorganismos desaparecía de la superficie de las tablas de madera pocos minutos después de la contaminación. En las tablas de plástico, en cambio, las bacterias lograban sobrevivir e incluso multiplicarse cuando permanecían a temperatura ambiente.
A ello se suma otro aspecto: el ambiental. La madera es un recurso renovable y su fabricación requiere menos energía que la producción de artículos de plástico.
Cómo limpiar y conservar las tablas de picar
Las tablas de madera requieren algunos cuidados para mantenerse en buen estado durante más tiempo. Entre las recomendaciones figura lavarlas inmediatamente después de usarlas con agua tibia y secarlas por completo para evitar la acumulación de humedad.
También se aconseja realizar una limpieza profunda de forma periódica. Una de las opciones es frotar medio limón sobre la superficie, ya que su acidez ayuda a eliminar bacterias.
Por otra parte, el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de Estados Unidos recomienda desinfectar tanto las tablas de madera como las de plástico con una mezcla preparada con una cucharada de cloro líquido por cada litro de agua.
Para hacerlo, se debe cubrir completamente la tabla con la solución y dejarla actuar durante 30 minutos. Luego, es necesario enjuagarla y permitir que se seque antes de volver a utilizarla.
Finalmente, para prolongar la vida útil de las tablas de madera se aconseja aplicar periódicamente aceites comestibles, como el de oliva, y evitar dejarlas en remojo, ya que la exposición prolongada al agua favorece su deterioro y la aparición de grietas.
En base a El Universal/GDA
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