Un estudio científico sobre las personas zurdas sugiere que esta característica podría mantenerse en la población porque ofrece ventajas en contextos competitivos. Aunque solo alrededor del 10 % de la población mundial es zurda, esta proporción se ha mantenido estable a lo largo de la historia, lo que despertó el interés de los investigadores por comprender su posible origen evolutivo.
De acuerdo con los principios de la Selección natural, formulados por Charles Darwin, los rasgos que favorecen la supervivencia y reproducción suelen persistir en el tiempo. En ese marco, un grupo de investigadores de la Universidad de Chieti‑Pescara, en Italia, analizó si la zurdera podría mantenerse por ofrecer ventajas estratégicas en situaciones competitivas.
Los científicos plantearon la hipótesis de que las personas diestras podrían desenvolverse mejor en contextos cooperativos, mientras que las personas zurdas, especialmente los hombres, tendrían ventajas en enfrentamientos directos o escenarios competitivos. Esta idea se basa en la Teoría de juegos aplicada a la evolución y en el concepto de estrategia evolutivamente estable.
Según esta perspectiva, cuando la mayoría de la población es diestra, ser zurdo puede otorgar una ventaja dependiente de la frecuencia: al ser minoría, sus movimientos o estrategias resultan menos previsibles para los oponentes. Sin embargo, esta ventaja solo se mantendría mientras la proporción de zurdos siga siendo relativamente baja.
Cómo se realizó el estudio sobre zurdos y competitividad
Para analizar esta hipótesis, investigadores del Departamento de Psicología de la universidad italiana realizaron dos experimentos, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Scientific Reports.
En el primero participaron casi 1.100 personas, quienes completaron cuestionarios destinados a medir su lateralidad —la preferencia por una mano, derecha o izquierda— y distintos aspectos de la competitividad. Los resultados mostraron que quienes tenían una lateralidad más marcada hacia la izquierda presentaban mayor competitividad orientada al desarrollo personal y menor evitación ansiosa ante situaciones competitivas.
Además, al comparar a participantes con preferencia manual muy definida, los zurdos obtuvieron puntuaciones más altas en hipercompetitividad, un rasgo asociado con un fuerte deseo de ganar incluso cuando implica imponerse sobre otros.
Experimentos sobre destreza manual y lateralidad
El segundo experimento incluyó un grupo más pequeño de 48 participantes, con igual número de zurdos y diestros, así como la misma proporción de hombres y mujeres. En esta fase realizaron una prueba de laboratorio conocida como pegboard, utilizada para medir la destreza manual.
En este caso, los investigadores no encontraron diferencias significativas en habilidades motoras entre zurdos y diestros ni entre los distintos niveles de lateralidad. Esto sugiere que la relación entre zurdera y competitividad no estaría directamente relacionada con la destreza física.
Personalidad, género y lateralidad
El estudio también examinó los rasgos de personalidad y no halló diferencias relevantes entre zurdos y diestros en los llamados cinco grandes rasgos: apertura, responsabilidad, extraversión, amabilidad y neuroticismo. Tampoco se detectó relación entre la lateralidad y los niveles de depresión o ansiedad.
Sin embargo, sí aparecieron diferencias según el género. En promedio, los hombres mostraron niveles más altos de hipercompetitividad y competitividad orientada al desarrollo, mientras que las mujeres tendieron más a evitar situaciones competitivas asociadas con ansiedad.
Los investigadores concluyen que la zurdera podría mantenerse en la población porque ofrece ventajas estratégicas en ciertos entornos competitivos, mientras que la mayoría diestra favorecería dinámicas más cooperativas dentro de la sociedad. Aun así, señalan que se necesitan nuevas investigaciones para comprender mejor la relación entre preferencia manual, competitividad y factores biológicos o sociales.