Por qué el tratamiento de la pareja es la nueva clave contra la vaginosis

La ciencia confirma que los microbiomas se mimetizan en el sexo. Descubrí por qué tratar a la pareja masculina puede frenar las infecciones recurrentes.

Pareja
Foto: Freepik.

Redacción El País
Así como las parejas suelen compartir hábitos cotidianos, gustos culturales y formas de hablar, también tienden a compartir algo menos visible pero igual de importante: su microbioma. En el caso de las relaciones sexuales, esto incluye al microbioma vaginal, un ecosistema delicado que puede verse alterado por el contacto íntimo.

“Cuando los cuerpos se acercan, eso es lo que ocurre”, explica la doctora Jeanne Marrazzo, investigadora de referencia en el estudio del microbioma vaginal y pionera en la identificación de las bacterias asociadas a la vaginosis bacteriana (VB).

En los últimos años, la evidencia científica empezó a confirmar que las parejas sexuales masculinas pueden transmitir la vaginosis bacteriana a sus parejas femeninas. Este hallazgo plantea nuevas preguntas sobre cómo abordar esta afección frecuente y qué rol pueden tener los hombres en su prevención y tratamiento. Aunque las guías médicas aún están en proceso de actualización, especialistas en salud sexual coinciden en que el enfoque está cambiando.

Beso, pareja
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¿Es necesario avisar a la pareja ante un diagnóstico de vaginosis bacteriana?

En general, informar a la pareja sobre una infección de transmisión sexual (ITS) tiene dos objetivos clave: evitar la reinfección y reducir la propagación en la comunidad. En el caso de la vaginosis bacteriana, hoy se sabe que tratar a la pareja puede ayudar a disminuir la recurrencia en mujeres con episodios repetidos, lo que refuerza la idea de que la VB puede transmitirse sexualmente.

Si una mujer ha tenido más de un episodio de vaginosis bacteriana, hablar del diagnóstico con su pareja resulta especialmente relevante, señala la doctora Sarah Cigna, ginecóloga y directora de una clínica de salud sexual en la Universidad George Washington. En cambio, cuando se trata de un primer episodio leve que se resuelve rápidamente, algunos especialistas sugieren una estrategia de observación antes de iniciar un tratamiento conjunto.

¿En qué consiste el tratamiento de pareja?

El llamado tratamiento de pareja implica que ambos miembros de una relación heterosexual reciban antibióticos de forma simultánea. Durante aproximadamente una semana, la pareja debe abstenerse de mantener relaciones sexuales. Mientras la mujer sigue el tratamiento habitual para la VB, el hombre toma un antibiótico oral y aplica una crema antibiótica tópica en el pene dos veces al día.

Este enfoque todavía no es ampliamente conocido por todos los profesionales de la salud, por lo que algunos pacientes pueden encontrarse con médicos poco familiarizados con estas recomendaciones. En esos casos, puede ser útil mencionar las nuevas directrices del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, estudios recientes publicados en revistas científicas o las guías internacionales sobre ITS.

Los estudios indican que el tratamiento de pareja es más efectivo en relaciones monógamas o cerradas, aunque desde una perspectiva de salud pública, informar a la pareja resulta aún más importante si existen múltiples parejas sexuales.

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El rol de los preservativos y la prevención

El uso consistente del preservativo es una de las herramientas más eficaces para prevenir la vaginosis bacteriana y reducir su reaparición. Además de evitar el intercambio de fluidos, las barreras físicas parecen limitar la transferencia de bacterias asociadas a la VB entre parejas.

Actualmente, no existe una prueba diagnóstica para hombres que permita detectar la VB, por lo que el uso del preservativo cobra aún más importancia, tanto en relaciones estables como no monógamas. Es importante tener en cuenta que algunas cremas antibióticas pueden debilitar los preservativos durante algunos días.

¿Qué sucede en parejas femeninas?

Pareja de mujeres.
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Investigaciones ya habían demostrado que, en parejas formadas por mujeres, los microbiomas vaginales tienden a asemejarse. Si una de las integrantes presenta vaginosis bacteriana, es más probable que la otra también la desarrolle, lo que refuerza la idea de la transmisión sexual de esta afección.

Aunque todavía faltan estudios concluyentes sobre la eficacia del tratamiento simultáneo en parejas femeninas, muchos profesionales observan beneficios en la práctica clínica. Por eso, ante un diagnóstico de VB, se recomienda consultar con el ginecólogo sobre la conveniencia de evaluar y tratar también a la pareja.

Actualmente, se están desarrollando nuevos estudios que incluyen a parejas LGBTQ+, con el objetivo de entender mejor cómo prevenir la recurrencia de la vaginosis bacteriana en relaciones de género diverso.

En base a The New York Times

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