Más allá del cepillado diario, el correcto cuidado del cepillo de dientes resulta clave para la salud bucodental y la salud sistémica, según advierten distintas instituciones médicas y académicas.
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México, los cepillos de dientes pueden acumular millones de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y virus, debido a la humedad constante y su exposición al ambiente del baño. La institución señala que la cavidad oral es una de las zonas más contaminadas del cuerpo, por lo que es fundamental aplicar medidas de desinfección que eviten la presencia de agentes infecciosos durante el cepillado.
En este sentido, la UNAM, junto con organismos como la American Dental Association, recomienda implementar un procedimiento de limpieza del cepillo más riguroso que el simple enjuague con agua. El proceso comienza con el lavado de manos, una práctica esencial para evitar la transferencia de contaminantes externos. Luego, se debe enjuagar el cepillo dental para eliminar restos de pasta dental o alimentos.
Como paso clave, se aconseja sumergir el cabezal del cepillo en una solución antiséptica, como clorhexidina al 0.12% o enjuague bucal con alcohol, durante un período de entre 10 y 15 minutos. Investigaciones publicadas en el Journal of Advanced Medical and Dental Sciences Research advierten que guardar el cepillo en recipientes cerrados puede favorecer la proliferación de bacterias anaerobias y moho.
Almacenamiento y reemplazo del cepillo
La ubicación del cepillo de dientes también influye en su nivel de contaminación. Especialistas de la UNAM recomiendan mantenerlo alejado del inodoro para evitar la exposición a aerosoles coliformes. Asimismo, sugieren no compartir soportes entre varios cepillos, con el objetivo de prevenir la contaminación cruzada.
En cuanto a su vida útil, la Facultad de Odontología de la UNAM coincide con los lineamientos de la Mayo Clinic en que el cepillo dental debe reemplazarse cada tres o cuatro meses. Según los expertos, las cerdas desgastadas pierden eficacia de limpieza y acumulan mayor cantidad de biopelícula.
Además, tras padecer una enfermedad infecciosa o respiratoria, se recomienda cambiar el cepillo de dientes de inmediato para evitar procesos de autoinfección y proteger la salud bucal.