Hay rincones que forman parte de la rutina diaria y que, por estar menos a la vista, pueden quedar varios días sin recibir mantenimiento. Una investigación de NSF, organización dedicada a la salud pública y la seguridad, identificó elementos de la cocina en los que pueden encontrarse microorganismos cuando no se limpian adecuadamente. Entre ellos hay cuatro que suelen pasar especialmente desapercibidos.
En las heladeras que tienen dispensador de agua, el líquido atraviesa conductos internos antes de salir por una pequeña boquilla. Esa parte del sistema puede permanecer húmeda durante largos períodos y, según los análisis de NSF, allí pueden encontrarse levaduras y moho.
Limpiar únicamente la superficie exterior no alcanza para mantener en buenas condiciones todo el mecanismo. El mantenimiento debe realizarse siguiendo las indicaciones del fabricante y prestando especial atención a las piezas y conductos que están en contacto con el agua.
A su vez, las manijas de los muebles son uno de los elementos que más se tocan en una cocina, pero no siempre forman parte de la limpieza cotidiana. Se abren y cierran cajones y puertas mientras se manipulan alimentos, utensilios y diferentes superficies, por lo que pueden acumular residuos.
Una encuesta citada por NSF encontró que el 20 % de los consumidores incluía las manijas de los muebles entre las zonas de la cocina que habitualmente olvidaba limpiar. Por eso, incorporarlas a la rutina puede ser especialmente importante después de preparar alimentos crudos, como carne, pollo o pescado.
La cafetera también tiene una zona que puede quedar fuera de la limpieza habitual: el recipiente donde se almacena el agua. Aunque las partes visibles y desmontables suelen recibir más atención, el depósito puede permanecer húmedo entre un uso y otro. En las muestras analizadas por NSF se encontraron levaduras, moho y otros microorganismos.
Estos lugares no son los únicos que pueden requerir atención. Entre los elementos de la cocina en los que se han encontrado microorganismos también aparecen cajones de la heladera, tablas de cortar, manijas de electrodomésticos, esponjas y recipientes con sellos de goma.
Otra investigación realizada en 22 hogares encontró bacterias del grupo de los coliformes en distintos elementos de uso cotidiano, entre ellos esponjas y trapos de cocina, fregaderos, mesadas y tablas de cortar. Dentro de este grupo se encuentran microorganismos como E. coli y Salmonella.
Esto no significa que cualquier microorganismo encontrado en una cocina implique necesariamente una enfermedad. Sí pone de manifiesto que la limpieza no debería limitarse a aquello que resulta evidente a simple vista.
Las superficies que entran en contacto con alimentos conviene limpiarlas después de preparar la comida. Las tablas de cortar deben lavarse con agua caliente y detergente después de cada uso, y también es importante prestar atención a las ranuras, depósitos y elementos que permanecen húmedos.
Con base en El Tiempo/GDA