The Conversation
Olvidate de los rodillos de jade, las mascarillas de LED y los tratamientos faciales con esperma de salmón. La nueva tendencia de cuidado de la piel que está dominando TikTok es un análisis de sangre.
"Ferritin face" es el término usado en las redes sociales para describir la idea de que los niveles bajos de hierro dejan señales visibles en el rostro, como ojeras y piel pálida o grisácea. Algunos influencers afirman que elevar sus niveles de ferritina transformó la apariencia de la piel de una forma que ningún cosmético logró.
Pero, antes de agendar un análisis de sangre o comprar suplementos de hierro en busca de una piel mejor, vale la pena analizar lo que dice la ciencia. La ferritina es una proteína responsable de almacenar hierroen el organismo. Por eso, el examen de ferritina sirve, en la práctica, para verificar cuánto hierro tiene el cuerpo en reserva. A diferencia del hierro circulante, cuyos niveles pueden variar a lo largo del día, la ferritina ofrece una indicación más confiable de las reservas de hierro del organismo.
El hierro es un nutriente esencial. Participa en el crecimiento, el funcionamiento del sistema inmunológico y la producción de energía, además de ser indispensable para la formación de la hemoglobina, proteína responsable de transportar oxígeno por el cuerpo. Por ser tan importante, el organismo regula cuidadosamente la cantidad de hierro almacenada. Cuando los niveles quedan muy bajos, hay riesgo de desarrollar anemia, una condición en la que la sangre no puede transportar oxígeno adecuadamente y que puede volverse peligrosa si no se trata.
Algunas personas tienen mayor propensión a la deficiencia de hierro, incluidas las embarazadas, las mujeres con flujo menstrual intenso, las personas con enfermedades inflamatorias intestinales, los vegetarianos y los veganos. Los síntomas van mucho más allá de los resultados de los exámenes: fatiga, reducción de la inmunidad, llagas en la boca, uñas frágiles, caída del cabello y, sí, piel más pálida.
Por lo tanto, existe un fondo de verdad detrás de la idea de "ferritin face": una deficiencia grave de hierro, especialmente cuando evoluciona hacia anemia, puede realmente dejar a la persona más pálida. Pero eso no significa que niveles bajos de ferritina produzcan una apariencia facial característica. Alteraciones hormonales, noches mal dormidas, estrés, deshidratación o deficiencia de otros nutrientes también pueden resultar en una apariencia cansada y sin vitalidad. En otras palabras, no es posible saber si la ferritina está baja solo mirándose al espejo. Solo un análisis de sangre puede confirmarlo.
Si los exámenes indican niveles bajos de ferritina, el médico puede recomendar suplementación de hierro. En las redes sociales, sin embargo, esa orientación muchas veces termina simplificándose al mensaje: "compra este suplemento". Y la línea que separa el asesoramiento médico de la estrategia de marketing rápidamente se vuelve nebulosa. Algunas marcas sugieren que cualquier problema de piel puede resolverse con la píldora o el polvo correctos, asociando sus productos a ideas de belleza, feminidad e imagen corporal para impulsar las ventas. Los suplementos se transformaron en un gran negocio en las plataformas digitales, y existe el riesgo real de que ese tipo de discurso incentive a las personas a consumir más de lo que realmente necesitan.
El exceso de hierro, ya sea ingerido de una sola vez o acumulado a lo largo del tiempo, puede ser tóxico. En dosis menores, puede causar náuseas y diarrea. En cantidades más elevadas, puede provocar una caída peligrosa de la presión arterial, acumulación de ácido en la sangre e incluso insuficiencia hepática.
Cómo obtener suficiente hierro con la alimentación
Si realmente presentas deficiencia de hierro, la alimentación suele ser un punto de partida mejor que el estante de suplementos. El hierro presente en los alimentos aparece en dos formas. El hierro hemo, que se encuentra en carnes rojas, pollo y pescado, es absorbido con facilidad por el organismo. En cambio, el hierro no hemo, presente en lentejas, vegetales de hojas verdes, avena, garbanzos, tofu y cereales fortificados, se absorbe de forma menos eficiente.
Combinar fuentes vegetales de hierro con vitamina C, presente en frutas cítricas, pimientos o incluso en un vaso de jugo de naranja, ayuda al cuerpo a absorber mejor el mineral. El té y el café tienen el efecto contrario, por eso es recomendable evitar consumirlos junto con las comidas.
La mayoría de los adultos en el Reino Unido necesita alrededor de 8,7 mg de hierro por día. Entre las mujeres de 19 a 49 años, la recomendación sube a 14,8 mg diarios. Una alimentación variada generalmente es suficiente para alcanzar esas necesidades. Cien gramos de semillas de calabaza aportan aproximadamente 8,5 mg de hierro, mientras que la misma cantidad de carne bovina ofrece alrededor de 2,5 mg.
Si formas parte de un grupo de mayor riesgo y presentas síntomas como cansancio, caída del cabello o palidez inusual, lo más indicado es consultar a un médico. Un examen de ferritina, asociado a otras pruebas de laboratorio, es la manera más adecuada de determinar si la deficiencia de hierro es realmente la causa del problema.