Incontinencia urinaria femenina, ¿por qué se escapa el pis y cómo recuperar la confianza?

Una de cada tres mujeres puede tener pérdidas de orina, pero muchas las ocultan o dejan de hacer actividades por vergüenza. Qué las provoca y por qué es importante consultar a tiempo.

Micaela Gottlieb

Hay mujeres que cruzan las piernas antes de estornudar, que dejaron de salir a correr o que ya no saltan en la cama elástica con sus hijos pequeños porque, cada vez que lo hacen, se les escapa el pis. Se estima que alrededor de una de cada tres mujeres tiene algún tipo de incontinencia urinaria en algún momento de su vida. Aun así, a muchas les da vergüenza hablarlo.

Y hay algo importante: cualquier pérdida involuntaria de orina, aunque sean unas pocas gotas, ya es incontinencia. Que sea poca, que pase de vez en cuando o que se resuelva con un protector diario no quiere decir que haya que ignorarla.

Mi interés por este tema nació de una experiencia personal. Después de mi primer embarazo tenía el abdomen distendido, escapes de pis y molestias en la espalda. Buscaba una explicación y no la encontraba. Ahí escuché hablar por primera vez de los ejercicios hipopresivos.

Empecé a estudiarlos y a probarlos en mi propio cuerpo, y ese fue el comienzo de una formación que hoy me permite acompañar a cientos de mujeres.

No trabaja solo

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos ubicado en la base de la pelvis. Sostiene los órganos pélvicos y participa en el control de la vejiga y el intestino. Pero no trabaja aislado: forma un sistema junto con la musculatura abdominal profunda, el diafragma y la respiración.

Cuando tosemos, estornudamos, nos reímos, corremos o levantamos peso, aumenta la presión dentro de nuestro abdomen. Para manejarla, esas estructuras necesitan coordinarse. Si la coordinación falla, o alguna no responde como debería, entonces aparecen los escapes.

El embarazo y el parto influyen, pero no son las únicas causas detrás del debilitamiento del suelo pélvico. También pesan los cambios hormonales de la perimenopausia y la menopausia, el deporte de impacto, la constipación (pujar todos los días es una presión constante hacia abajo) y la tos crónica.

Micaela Gottlieb

Por eso necesitamos entendes que puede pasarle a una mujer de 25 años o a una de 70, con o sin hijos.

¿Todos son iguales?

No todas las incontinencias son iguales. La de esfuerzo aparece al toser, estornudar, reír, saltar o correr: la presión dentro del abdomen sube de golpe y el sistema no llega a contenerla.

La incontinencia de urgencia son esas ganas repentinas e intensas de hacer pis, esa sensación de tener que salir corriendo porque parece que no vamos a llegar al baño.

Hay mujeres que tienen las dos. Distinguirlas importa, porque pueden necesitar estrategias diferentes.

Los no

A menudo realizamos algunas acciones, con buena intención pero que en verdad no ayudan. A saber:

—Tomar menos agua. La orina se concentra, irrita la vejiga y puede aumentar las urgencias. Además, favorece la constipación.
—Ir al baño “por las dudas”. La vejiga se acostumbra a avisar con cada vez menos cantidad.
—Cortar el chorro como ejercicio. Puede servir una vez para identificar los músculos, pero no es un entrenamiento y puede alterar el vaciado de la vejiga.
—Dejar de moverse. No resuelve la causa y te quita algo que disfrutás.

ejercicios hipopresivos
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Foto: Mica Gottlieb

¿Cómo mejorar?

El primer paso sin dudas es consultar. Una evaluación con tu ginecóloga y con una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico te ayudará a saber qué tipo de escape tenés y cómo está funcionando la musculatura de esa zona.

Muchas veces se piensa que la solución son los ejercicios de Kegel, que consisten en contraer los músculos del suelo pélvico. Pueden ser útiles, pero además de fuerza hace falta aprender a gestionar las presiones dentro del abdomen.

La forma de respirar también importa cuando entrenamos. En los ejercicios de fuerza conviene no contener el aire durante el esfuerzo: trabajar en apnea aumenta mucho la presión sobre el suelo pélvico.

Lo mismo pasa con los abdominales tipo crunch si no se hacen con una buena gestión de la respiración. Si te generan escapes, no se trata de dejar de entrenar, sino de adaptar esos ejercicios.

Dentro de un abordaje integral, los ejercicios hipopresivos permiten trabajar la musculatura abdominal profunda, la postura, la respiración y la coordinación entre el abdomen y el suelo pélvico.

Para aprovecharlos debidamente es fundamental aprender la técnica con profesionales certificados y no copiar ejercicios sueltos de las redes: la postura y la respiración son parte del método.

No lo normalicemos

Muchas mujeres conviven años con los escapes de orina porque creen que son el precio de haber sido madres o sencillamente del paso del tiempo. Pero no es así, perder pis no debería ser parte de la rutina de ninguna mujer, aunque pase poco o sean unas pocas gotas.

Si te pasa, no estás sola y no tenés que esperar a que empeore para ocuparte. Porque reírnos, correr, saltar en la cama elástica con nuestros hijos o entrenar sin miedo a un escape no debería ser un lujo. Debería ser parte de nuestra libertad cotidiana.

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