El hígado graso es una enfermedad cada vez más frecuente y, en la mayoría de los casos, no produce síntomas en sus etapas iniciales. Por eso, suele detectarse durante estudios médicos realizados por otros motivos.
Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK), mantener una alimentación saludable y realizar actividad física son medidas fundamentales para cuidar este órgano. Además, algunas bebidas pueden formar parte de estos hábitos saludables, aunque no sustituyen el tratamiento indicado por un profesional.
Síntomas que pueden aparecer
De acuerdo con la Clínica Mayo, cuando existen alteraciones en el funcionamiento del hígado pueden presentarse síntomas como:
- Color amarillento en la piel y los ojos (ictericia).
- Dolor o hinchazón abdominal.
- Inflamación en piernas y tobillos.
- Picazón en la piel.
- Orina oscura.
- Heces de color claro.
- Fatiga persistente.
- Náuseas o vómitos.
- Pérdida de apetito.
- Aparición fácil de hematomas.
El hígado cumple más de 500 funciones en el organismo, entre ellas la producción de bilis, el almacenamiento de energía y la eliminación de sustancias de desecho.
Seis bebidas que pueden contribuir al cuidado del hígado
Agua
Mantener una buena hidratación ayuda al organismo y favorece los procesos normales mediante los cuales el hígado elimina sustancias de desecho.
Café negro sin azúcar
La Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas señala que, en personas que no tienen contraindicaciones médicas, el consumo de café negro sin azúcar se asocia con un menor riesgo de desarrollar enfermedad hepática avanzada.
Té verde o té negro
Estas infusiones aportan antioxidantes y algunos estudios las relacionan con una reducción de los lípidos, lo que podría beneficiar la salud hepática.
Infusiones de jengibre o canela
Se asocian con efectos antiinflamatorios y con beneficios para la salud digestiva. Los especialistas recomiendan consumirlas con moderación para evitar efectos no deseados.
Agua con semillas de chía remojadas
Según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el consumo habitual de chía puede contribuir a disminuir la grasa visceral y la inflamación hepática gracias a sus nutrientes.
Bebidas vegetales sin azúcar
Pueden incorporarse ocasionalmente a la alimentación, aunque no deben sustituir al agua como principal fuente de hidratación.
Los hábitos que también ayudan
El NIDDK destaca que las bebidas, por sí solas, no son suficientes para prevenir o tratar el hígado graso.
Las recomendaciones incluyen mantener un peso saludable, seguir una alimentación equilibrada y realizar actividad física de forma regular, especialmente en personas con sobrepeso. Entre los hábitos saludables también se encuentran caminar entre 10 y 20 minutos al día, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y dormir las horas necesarias.
Los especialistas recuerdan que cualquier cambio en la alimentación, especialmente en personas con enfermedad hepática diagnosticada, debe consultarse con un profesional de la salud para evitar posibles efectos adversos.
En base a El Tiempo/GDA