Una de las grandes preocupaciones al momento de escoger un perro para el hogar es su compatibilidad con espacios reducidos, sin patio o con poca capacidad para que los canes se desplacen libremente. La clave está en encontrar el equilibrio entre la energía del animal y el ritmo y estilo de vida del dueño.
Expertos en comportamiento animal exploran aquellas razas con una mayor predisposición hacia la tranquilidad, de manera que sean más "compatibles" con la vida de apartamento. Son perros que requieren de una menor cantidad de actividad física, sin alterar su equilibrio emocional.
¿Qué razas son ideales para apartamento?
La energía de los perros no está directamente relacionada a su tamaño, a pesar de esta creencia popular. Así, dentro de las cinco razas más tranquilas, se encuentran canes de tamaño medio y grande:
- Gran danés: es uno de los perros más dóciles. Amantes del reposo y la tranquilidad, siempre y cuando tengan sus paseos diarios donde depositan su energía.
- Basset hound: se caracterizan por su paso lento, con actitudes contemplativas durante sus caminatas. Ideales para las personas que no les gusta correr atrás de la correa.
- Bulldog inglés: descansan buena parte del día, demandando poco a sus dueños. Sin embargo, es necesario que den su paseo diario para mantener un buen estado de salud.
- Cavalier King Charles: tienen un temperamento equilibrado y se adaptan muy bien a las personas del hogar. Perfectos y pequeños para jugar con los niños.
- Shih Tzu: exigen muy poca actividad dado su tamaño compacto, lo que los hace compatibles con la vida en apartamento.
Claves para mantener el equilibrio emocional de los perros
Los perros son muy sensibles a los estímulos externos. De este modo, entrenarlos y cuidar su estado de salud desde el inicio es esencial para la determinación de su conducta. Cuadros de ansiedad y diversas alteraciones aparecen cuando carecen de estimulación mental y paseos diarios durante su desarrollo. Por lo que la prevención se vuelve fundamental.
Otro aspecto clave es el refuerzo positivo y la socialización temprana. Cuando los perros se encuentran únicamente entre humanos, pierden sus habilidades sociales más naturales, lo que distorsiona sus formas de comportamiento en todos los niveles. La socialización en los paseos es siempre positiva, aunque sea por períodos cortos de tiempo. Allí ponen en práctica sus propios códigos, sin tener que interpretar o descifrar lo que dice su dueño, o de expresar de forma "entendible" sus necesidades.