Luis Bueno*
Estudios recientes han encontrado una relación directa entre la periodontitis y varias enfermedades prostáticas, tales como la prostatitis, la hiperplasia prostática benigna y el cáncer de próstata. Si tenemos en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica frecuente entre los uruguayos (tres de cada diez la padecen), se trata de un desafío de salud pública.
Cuando se presenta sangrado de las encías al cepillarse, eso es un síntoma que nos indica que la encía ya no tiene salud. Puede tratarse de una enfermedad llamada gingivitis, que si se trata correctamente no avanza a periodontitis.
Sin embargo, cuando sí avanza hacia periodontitis, se suman otros síntomas como mal aliento, dientes que se empiezan a mover de lugar y se alargan... Como ya he mencionado en columnas anteriores, existe suficiente evidencia que señala que las bacterias de la periodontitis pueden viajar por la sangre y llegar a la próstata, y ahí generar inflamación crónica.
Este proceso altera la respuesta inmunológica y crea un entorno propicio para la hiperplasia, o para el crecimiento anómalo de células en la próstata (o sea, cáncer). Pero seamos más específicos. La periodontitis conlleva tres riesgos para la próstata: en primer lugar, la ciencia advierte que en hombres con periodontitis se han detectado niveles más altos de PSA, el marcador tumoral prostático, y una mayor incidencia de prostatitis crónica.
La prostatitis crónica -o Síndrome de dolor pélvico crónico- es una inflamación de la próstata que causa dolor en la pelvis, urinario y/o sexual. La hiperplasia prostática por su parte, afecta a más de la mitad de los hombres mayores de 50 años, mientras que el cáncer de próstata es el segundo cáncer más frecuente en hombres en todo el mundo. En países como Uruguay y España es el primero, y Uruguay reporta 1.400 casos nuevos anualmente.
Las investigaciones han revelado que los hombres con periodontitis tienen un 14% más de probabilidades de desarrollar cáncer que los hombres con encías sanas. Pero los riesgos no terminan ahí. Otros estudios muestran que aquellos hombres con periodontitis tienen hasta un 68% más de probabilidades de desarrollar hiperplasia prostática benigna, una afección que causa el agrandamiento de la próstata y problemas urinarios: la nicturia -la necesidad de levantarse más de una vez por noche para orinar, lo que altera la calidad del sueño- es una consecuencia directa de esto.
Por otro lado, hombres con periodontitis pueden llegar a tener un 49 % más de probabilidades que las mujeres de desarrollar cáncer de riñón, un 54 % más de probabilidades de desarrollar cáncer de páncreas y un 30 % más de probabilidades de desarrollar cánceres de la sangre.
Bacterias como “fusobacterium nucleatum” o “porphyromonas gingivalis” -presentes tanto en la boca como en la próstata- alteran el microambiente celular y favorecen el crecimiento tumoral.
De ahí que sea tan importante tener las encías sanas. Si estas están bien cuidadas, contribuyen a la prevención de diferentes enfermedades generales, no solo de la boca.
Un diagnóstico hecho por un periodoncista es el primer paso hacia la salud, por eso es fundamental tener presentes estas recomendaciones:
- Visite a su médico y su periodoncista regularmente. Eso aumentará la probabilidad de una detección temprana de una eventual anomalía.
- Las encías se cuidan con una higienización adecuada de la boca (correcto cepillado de dientes, uso de hilo dental o cepillo interdental, etc.).
- Recuerde que la inflamación que se genera en las encías y resulta en sangrado al cepillarse los dientes tiene connotaciones en todo el organismo, no solo en lo que hace a la salud dental.
- La medicina integrativa juega un rol muy importante en la prevención/tratamiento de ambas enfermedades. Restaurar las funciones básicas del organismo son esenciales para que las defensas funcionen adecuadamente.
*Luis Bueno es periodoncista y docente universitario.