Un estudio de científicos chinos analizó imágenes cerebrales de pacientes con depresión y encontró cambios asociados a la acupuntura, aunque advierte que hacen falta más investigaciones.
La acupuntura, una práctica de origen chino que utiliza agujas en distintos puntos del cuerpo, vuelve a estar en el centro de una investigación científica. Un trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Medicina Tradicional China de Pekín analizó si esta técnica podría producir modificaciones en determinadas regiones cerebrales de personas con depresión.
Los resultados, publicados en la revista Medicine, sugieren que la acupuntura podría tener un papel como terapia complementaria para personas con problemas emocionales, aunque los propios investigadores remarcaron que todavía es necesario profundizar el análisis antes de obtener conclusiones definitivas.
Para llegar a estos resultados, los científicos revisaron datos de neuroimagen correspondientes a siete ensayos clínicos anteriores. En total, los trabajos reunieron a 357 participantes con trastorno depresivo mayor.
Qué cambios encontraron en el cerebro
Los investigadores compararon las imágenes cerebrales de personas que habían recibido tratamiento con acupuntura con las de participantes que habían sido tratados con antidepresivos.
El análisis mostró diferencias en la actividad de determinadas regiones del cerebro. En quienes habían realizado sesiones de acupuntura se observó una mayor actividad en el cíngulo derecho, una región vinculada con el control de las emociones, y en el núcleo caudado derecho, que forma parte del sistema cerebral relacionado con la recompensa.
Los autores interpretaron estos cambios como una posible forma de remodelación neuroplástica, es decir, modificaciones en la actividad y organización funcional de determinadas áreas del cerebro.
El hallazgo resulta relevante porque algunas de esas regiones participan en procesos vinculados con la regulación emocional y con el sistema de recompensa, aspectos que pueden verse afectados en los cuadros depresivos.
En cambio, entre las personas que recibían antidepresivos, los investigadores observaron un incremento de la actividad cerebral en el hipocampo izquierdo, relacionado con la memoria y la regulación del estrés, y en la circunvolución occipital media derecha.
La acupuntura mostró resultados, pero el estudio tiene límites
Al comparar ambos tratamientos, los investigadores encontraron que la acupuntura fue más eficaz para reducir los niveles de depresión y ansiedad entre los participantes analizados.
Según la investigación, la relación entre los cambios observados en los circuitos vinculados con las emociones y la mejoría clínica podría aportar una explicación sobre cómo la acupuntura contribuiría a aliviar algunos síntomas depresivos, entre ellos la anhedonia, que es la pérdida de capacidad para experimentar placer, y las dificultades en la regulación emocional.
Sin embargo, los resultados deben interpretarse con cautela. Los propios autores señalaron varias limitaciones del trabajo. Una de ellas fue el reducido número de ensayos clínicos incluidos en la revisión: fueron apenas siete.
También encontraron diferencias entre los protocolos utilizados para aplicar la acupuntura y entre las métricas empleadas en las imágenes por resonancia magnética. Estas variaciones dificultan establecer conclusiones definitivas sobre los efectos de la técnica.
Por ese motivo, los investigadores plantearon la necesidad de realizar estudios más amplios y con protocolos estandarizados, además de incorporar evaluaciones de seguimiento y combinar las técnicas de neuroimagen con otros marcadores biológicos.
Por ahora, los resultados abren una línea de investigación sobre el posible vínculo entre la acupuntura, la actividad cerebral y los síntomas depresivos, pero los propios científicos advierten que todavía se necesitan estudios más profundos para determinar con mayor precisión su alcance.
En base a El Tiempo/GDA